Lizzy permaneció sentada en la sala de espera, solo le preocupaba la salud del pequeño, observa a Sonia llegar muy alterada.
- ¿Ya llegó el señor Manccini?- dice nerviosa
- Sí- responde cortante
- Diablos- dice con frustración
- Puedes irte, yo me ocupo de todo aquí, descansa y gracias- le dice
- Quiero quedarme hasta saber que Lorenzo está bien- dice Lizzy
- No es una buena idea, te Llamaré- ve y descansa
Lizzy no tenía otra opción que irse, pero antes de salir, se encuentra cara a cara con el padre de Lorenzo que iba en dirección hacia ellas.
- Señor Manccini, ¿Cómo está Lorenzo?- pregunta nerviosa Sonia
- Usted sigue aquí, retírese por favor señorita- dice directo mientras observa a Lizzy.
- Ella ya se iba señor Manccini- responde Sonia
- ¿Cómo está el niño?- Pregunta ignorando el pedido de él.
- Lizzy, por favor vaya a descansar, todo estará bien- dice nerviosa Sonia.
Lizzy agarra fuerte su bolsa y se dispone a marcharse, pero antes de salir le da una mirada fulminante al hombre que tenía de frente, podía jurar que su mirada estaba llena de miedo, pero quería mantener una fachada de hombre inquebrantable.
Al salir a la avenida, podía respirar el aire frío, se maldice porque estaba lejos de su casa y no tenía un centavo para pagar un taxi, ni siquiera un autobús, a comparación del instituto que estaba a unas pocas cuadras, así que suspira fuerte y empieza a caminar, estaba tarde y el viento helado cubría su cuerpo, pasa por algunos restaurantes donde la comida se veía deliciosa, el olor era envolvente, se pregunta desde hace cuánto no se daba un buen banquete, la falta de empleo la tenía al borde de la inanición, su pobre napo, era la víctima directa, necesitaba urgente el primer pago o moriría de hambre junto a su amigo.
Dos horas después llega a su casa sana y salva, era muy tarde y estaba hambrienta, a pesar de todo su can la recibía feliz, ella le sonríe y le da las últimas galletas que quedaban.
- Lo siento amigo, no tengo nada más que darte, prometo que pronto esto va a acabar, vamos a comer muy bien- dice muy triste.
Se prepara el té y lo acompaña con las galletas de soda que tenía, después le da un pequeño paseo a su fiel amigo.
Al día siguiente Lizzy se despierta, se sentía cansada, su estómago estaba hambriento y no quería imaginar la de su napo.
Se dirige hacia el instituto, pensaba en como estaría el pequeño Lorenzo.
Al llegar, Sonia la esperaba.
- Lizzy, ven a mi oficina- le ordena
Lizzy entra preocupaba, toma asiento algo inquieta.
- ¿Cómo se encuentra el pequeño Lorenzo?- pregunta directamente
- Ya está en su casa, sé encuentra muy bien, hiciste un buen trabajo- le dice
- No es nada, ¿Dime para que me necesita?- pregunta
- Lamento mucho el comportamiento del señor Enzo, él es impenetrable y se vuelve histérico cuando sucede algo con Lorenzo.
- ¿Y su mamá?- pregunta
Sonia se mueve incómoda en su silla.
- Te sugiero que nunca vuelvas a preguntar por ella, pero te voy a responder, la madre de Lorenzo lo abandono cuando era un bebé, apenas se dio cuenta de la enfermedad de él, desde entonces el señor Manccini se hizo cargo de su hijo como padre soltero.
- Cómo puede una madre hacer esto, es horrible, ahora entiendo la actitud del señor Manccini- expresa.
- Él es el dueño de este instituto y así no parezca es una persona generosa, él costea absolutamente todo a los niños que están aquí.
- No puede ser!- Lizzy exclama sorprendida
- Lizzy, el señor Manccini me ha pedido que te despida, fuiste insolente ayer y él no tolera estas faltas de respeto.
- Por favor no, no se imagina como necesito de este empleo, amo esto, le pediré perdón de rodillas al señor Manccini, pero deme una oportunidad- dice alterada
- Cálmate Lizzy, logre convérselo de que era una buena maestra y logre que te dejará conservar su trabajo, pero ya no más en el instituto, ahora cuidarás de tiempo completo a Lorenzo.
- ¿Qué?, pero.. deja sin palabras a Lizzy
- Lizzy, vas a ganar el doble de lo que podías ganar aquí- informa Sonia.
- Él me odia, Lorenzo no me tolera, como voy a hacer esto- dice inquieta.
- Paso a paso, sé que vas a ganarte la confianza de Lorenzo- dice entusiasta Sonia
- ¿Qué pasará con los niños a mi cargo?- pregunta preocupada Lizzy
- Maggi se hará cargo, hasta que llegue la nueva maestra, no te preocupes- Sonríe
Sonia estira su mano por el escritorio y le entrega una tarjeta con una dirección.
- Te esperan, todo estará bien, buena suerte- sonríe
Lizzy observa con atención la tarjeta y puede ver que debía trasladarse a la zona más exclusiva de la ciudad y con exclusiva quería decir a las afueras, no podía caminar hasta allá, se podía tardar todo el día, Sonia puede ver su preocupación.
-¿Todo bien?- pregunta Sonia
- Es lejos, pienso en el traslado hasta mi casa- responde Lizzy
- No te preocupes, una camioneta te espera afuera, el señor Mancinni trata bien a sus empleados.
- Sonia, ¿Por qué yo?, Fiona aún no está jubilada y parece ser de la confianza de Lorenzo- Pregunta curiosa.
- No cuestiono las decisiones del señor Mancinni, al final él siempre tiene la última palabra- responde Sonia
Lizzy sonríe y sale de la oficina, efectivamente una camioneta la esperaba afuera, un señor de edad le sonríe y abre la puerta de la camioneta.
- ¿Señorita Rocci?- dice amablemente
- Muchas gracias- responde Lizzy
Suspira aliviada, su traslado parecía fácil.
Su estómago crujía con fuerza, estaba muerta de hambre, se sentía débil y esto la empezaba a preocupar.
Después de varios minutos por fin el conductor se desvía e ingresa por un camino de gravilla y a lo lejos observa una mansión lujosa.
- Woww, es un lugar hermoso aquí- se expresa Lizzy
El conductor le sonríe por el espejo retrovisor.
Por fin el conductor se detiene y Lizzy se baja sorprendida, una señora de edad la esperaba en la entrada, al verle le sonríe cálidamente.
- ¿Señorita Rossi?- pregunta curiosa
- Lo soy-
- Soy Mila, ama de llaves de aquí -sonríe mientras le ofrece la mano.
- Vamos el señor Manccini la espera- expresa Mila
Al escuchar ese apellido todo su cuerpo se eriza, no sabe a lo que se enfrenta y siendo sincera no quería perder la oportunidad, sigue silenciosamente a la señora.
Atraviesan varias salas enormes y elegantes, todo muy bonito y limpio, se veía que cada cosa estaba puesta con cuidado, temía tocar el suelo.
- ¿Desea algo de comer? - pregunta
- Sí, por favor- responde inmediatamente
Mila sonríe y asiente, mientras Lizzy entra a la oficina de Enzo Manccini.
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Updated 49 Episodes
Comments
Mildred Álvarez
ah mundo hasta el ama de llaves le vio' cara de muerta de hambre. tal vez le escucho las tripas tronar.
2024-03-05
9
loli Gomez
AY santa Dalila ayuda a está muchachita, Santo Pablo amansa a ése león 🦁🦁
2024-02-07
3
loli Gomez
🙋🙋 yo estoy sin trabajo
2024-02-07
0