Roger.
Me levanto muy temprano cuando el sol está saliendo, ya todo está listo para mi viaje, tomo una ducha rápida y me cambio rápidamente para arreglar mi cabellera.
Voy saliendo de mi recámara y me tienen listo mi café, lo recibo y rápidamente lo bebo.
— Su majestad, ya está todo listo. Habla el cochero.
— Perfecto hora de irnos, dejo la taza en la mesa y me dirijo a las afueras del castillo, cuando mi madre me habla.
— Ve con cuidado hijo, que Dios te acompañe y sobre todo regresa sano y salgo.
— No te preocupes madre regresaré pronto y sobre todo, con un nuevo ejército.
Me abraza y le doy un beso en la frente, me subo al carruaje y volteo a ver una vez más a mi madre, pero desvió mi mirada hacia la torre alta y... alguien se esconde, pero juraría que fue Dalia, su cabello rubio la delata.
— Vamos, le digo al cochero y el carruaje se pone en marcha.
Pasan las 6 horas de camino y nos quedamos en un pueblo cercano para tomar el almuerzo, el pueblo nos recibe bien y respetan sobre todo a su Rey, el cual cuida de su pueblo.
El almuerzo es ligero, Luego de terminar nos volvemos a los carruajes, el camino es largo, es de aproximadamente un día para llegar al comando, acercándose la noche nos quedamos en una posada, ya que el camino es peligroso para poder seguir de noche, pueden salir rebeldes o espías del Rey Erick.
En el cuarto donde me hospedo tomo una ducha larga, luego seco mi cuerpo y me acuesto en la cama, pienso en lo que las doncellas hablaban de mí, de que la princesa Dalia supiera de mí y mucho menos que le gustara; la princesa Dalia es bonita, pero me gusta más Adelaida, aparte de eso es mi prometida y le debo ser fiel, desde que me comprometí con Adelaida no he vuelto a dormir con otra mujer soy un hombre de palabra y de honor y sobre todo cumplo lo que prometo.
Espero se cumpla lo que dijo mi madre, de que pueda enamorarme de Adelaida, porque de ahí, ninguna doncella me ha parecido tan Interesante como la princesa Adelaida, pero hay algo que le hace falta a la princesa Adelaida y ni yo mismo sé que es.
Dejo de pensar en tantas cosas y me concentro en dormir, ya que el día de mañana será un día muy agotador, temprano debo llegar al comando y después me dirijo a dónde se encuentran los soldados que Rick escogió y entrenó para mí.
El sonido de la puerta me despierta, es uno de mis guardias que me avisa que todo está listo para marcharnos al comando; me visto rápidamente y bajo por un desayuno, luego de terminar de comer, tomamos camino rumbo al comando.
Una hora después me encuentro a las afueras del comando, viendo como todos los soldados pelean y entrenan.
Rápidamente las puertas del Comando se abren y reciben a su rey.
— Rey Roger, es un gusto tenerlo por acá, habla Paul, uno de los jefes encargados del comando.
Me bajo del carruaje y estrechamos las manos.
— Gusto en verte Paul, ¿Cómo se encuentra todo por acá?
— por el momento mi rey todo se encuentra de maravilla, Aunque déjeme decirle que un espía del Rey Erick quiso entrar al comando, pero fue encontrado usurpando mi escritorio, el rey Erick quiere robar información sobre cómo vamos a organizar a los soldados y dónde se atacaría, si es que el rey Erick comienza la guerra.
— ¡Comprendo! ¿Qué pasó con el espía del Rey Erick?
— Fue asesinado ya que quiso escapar.
— El rey Erick trama algo estoy seguro, ha estado muy silencio y esto no me gusta para nada, apuesto a que el rey Erick está preparando también a soldados para atacarnos, él siempre ha querido mi reino y mis tierras, pero hay algo que me preocupa más y es mi madre.
— ¿Su madre, mi rey?
— ¡Así es mi madre!, ha tenido una obsesión muy extraña con mi madre, y creo que no se detendrá hasta poder raptarla, eso me causa mucho temor; ya que cuando murió mi padre él mandó una carta diciendo, que él sería dueño de mis tierras, de mi reino y sobre todo obtener lo que por años ha querido y es a mi madre.
— Vaya eso no lo sabía su majestad.
— Nadie lo sabe Paul, ni mi madre sabe de esa carta, la he ocultado por años por el temor de que ella se entere y no pueda tener paz; Aunque mi mamá se sabe defender muy bien, pero igual siempre mando soldados cerca de ella, no quiero que por nada del mundo le pase algo a mi madre.
— ¡Y hace muy bien Roger! He escuchado rumores de que el rey sigue buscando tener a su heredero y nunca ninguna concubina se lo ha podido dar.
— ¿concubinas? pregunto con duda.
— ¡Así es, así son los rumores de que anda con muchas concubinas!
— ¡Pero concubina solo tienen los que están casados!
— Así es mi rey los que están casados y también los que no se vuelven a casar conceden concubinas, solo a ellos se les menciona concubinas, porque un día estuvieron casados, en cambio, a los solteros se les llama prostitutas, ya que ellos no han tenido una esposa.
– Carraspeo la garganta, ha perfecto Paul, llévame con los del ejército, digo cambiando de tema.
Ya que me avergüenza saber que me he metido con prostitutas, aunque las concubinas son algo parecido, pero la diferencia de ellas es que solo pueden estar con un hombre, en cambio, las prostitutas están con muchos.
Llegamos donde todos los soldados y cada uno comienza a mostrarme su habilidad.
— ¿Qué le parece cada uno de los soldados Su Majestad? Pregunta Paul.
— bastante bien Pau, lo están haciendo muy bien.
— Jefe, le trajeron esta carta al rey, dice uno de los sirvientes de Paul.
Él la recibe y me la entrega.
La abro y comienzo a leerla.
...Su Majestad por medio de esta carta, le informo que estaremos llegando junto al ejercicio al comando, esta misma tarde estaremos ahí; Así que no es necesario de que venga usted a las tierras del norte, ya que nosotros vamos en camino....
...Me despido, Soldado Rick....
— Al parecer Paul me tendrá aquí por un tiempo, ya que mi soldado Rick de confianza, me informo que viene de camino al comando.
— Me parece grandiosa idea, aquí estamos más seguros en El Comando y aparte de eso, podremos ver si necesitan más capacidades sus soldados, así los entrenamos más.
— Confío en las habilidades de Rick, pero si necesitan más formación con gusto deseo que sean puestos aprueba. Respondo viendo la formación de cada uno.
— Mientras viene su nuevo ejército acompáñeme a mi oficina y tomémonos una copa de vino.
— Gracias Paul, acepto.
Nos encaminamos a la oficina de Paul y sirve dos copas, mientras tomo de ella, verificamos los mapas donde el rey Erick nos ha atacado y ha movido a sus tropas.
No sé cuántas horas han pasado, pero llega la tarde y no sirve en el almuerzo.
Mientras Almorzamos seguimos verificando cada Rincón del mapa, Ya que en él podemos encontrar alguna pista sobre donde el rey Erick tiene a todo su ejército.
Pasan algunas horas más y veo el reloj de aguja, el cual marca las 3:00 pm de la tarde.
— ¡Jefe, su majestad, han llegado los soldados! Dice el sirviente.
— Perfecto Kilt, enseguida vamos, dice Paul.
Ambos nos ponemos de pie y nos dirigimos al campo de entrenamiento, donde todos los demás se encuentran.
— Rey Roger, un gusto poder verte de nuevo. Me habla Rick, solo a él le permito tutearme, ya que es un amigo para mí.
— Rick, que gusto verte, me alegra tenerte de vuelta, me estrecha con un abrazo.
Luego saluda a Paul con un estrechón de manos.
— ¿Y cuéntame, cómo te fue? Le pregunto a Rick.
— Fue un poco cansado, pero no imposible mi rey, pasé meses entrenando a diferentes soldados y probando sus capacidades, también su lealtad sobre todo la lealtad; también se eliminaron algunos soldados que no capacitaban para la guerra, ellos fueron enviados a otro pueblo, ya que nosotros necesitamos soldados fuertes y firmes.
— ¡Así es Rick, por eso te envié a ti porque confiaba en tus habilidades y capacidades!
— ¡Y para mí Fue un gusto ir a capacitar a sus soldados mi rey!
Rick me llama rey o su majestad frente a los demás, dice que me debe respeto y que todos sepan que nadie puede faltarme el respeto, pero cuando no hay nadie, me llama por mi nombre, se lo he permitido por la lealtad que me da y sobre todo, por su amistad.
— ¿Y cuéntame, Quién es ese nuevo soldado que tiene información para poder llegar al rey Erick?
— ¡Claro es uno de los nuevos soldados el cual llegó hace un par de meses!, pero créame es un excelente soldado y sobre todo ha demostrado lealtad; todos pasan por la prueba de lealtad e hicimos una emboscada ficticia la cual el soldado Robín, pasó exitosamente.
— ¿Robín es el nombre del nuevo soldado? Pregunto atentamente.
— ¡Así es Su Majestad, Robín es uno de nuestros nuevos soldados y uno de los mejores!
— ¡Perfecto, deseo conocerlo y yo mismo dar el punto de vista!
— ¡Claro Su Majestad, lo único que el soldado Robín sufre de una deformidad, la cual él no muestra bien su rostro!
— ¡No me interesa su deformidad, únicamente me interesa Conocer bien, bien quién está a mi lado!
— ¡Cómo lo ordenes, pueden seguirme los dos por este lado, les presentaré al nuevo Batallón y al soldado destacado!
Ambos seguimos a Rick y nos adentramos con todos los soldados.
— Atención, con ustedes su majestad, el rey Roger. Habla Rick.
Todos miran hacia la dirección donde me encuentro y rápidamente se inclinan.
— A la orden su majestad, dicen todos en coro.
— Bienvenidos soldados, es un gusto poder conocerlos y saber que forman parte de este ejército, agradezco su esfuerzo y su lealtad, serán recompensados. Hablo en general con todos.
— Rick, ahora dime, ¿quién es el soldado destacado? Pregunto sin dejar de ver a todos.
— ¡Claro, ahora lo conocerás! Responde y se coloca frente a todos.
— Soldado Robín, al frente. Lo llama Rick.
Aparece en medio de todos y no sé por qué me da burla verlo.
Es Delgado y no tiene músculos, trae una capucha negra, el rostro cubierto y únicamente se le ven los ojos, también trae guantes negros.
— ¿Y esto que es? Un soldaducho. Pregunto molesto, ya que en mi ejército hay hombres fuertes y altos.
No responde.
– Su majestad cre...no dejo que hable Rick.
— Guarda silencio Rick, acaso te comió la lengua el ratón soldado, me le acerco a Robín, el cual me tiene que ver hacia arriba, ya que soy mucho más alto que él.
— ¡No! responde con vos tosca.
— ¿Acaso no tienes voz de soldado? Quítate todo lo que traes encima, déjame ver tu rostro.
— ¡No! vuelve hablar.
— ¡Te a través a negarle a tu Rey una Orden! Le hablo molesto.
— Su Majestad, el soldado Robín es de pocas palabras, interrumpe Rick.
— Me importa un carajo si es de pocas palabras o no, ahora ordeno que le quiten la capucha y me muestre su deformidad y hable como un soldado, digo totalmente enfurecido.
Se acercan a él y quiere pelear, eso solo hace que sospeche mal.
— ¡No, quiero! Dice con una voz estúpida.
— Ordeno que se la quiten. Hablo con poder y unos soldados lo sujetan y otros le quitan la capucha.
— ¡Ahhh! Dicen todos y se quedan en shock al igual que yo.
— ¡Eres...!
— ¡Si, su majestad, soy una mujer!
Me quedo de piedra y los soldados se alejan.
— Mi nombre no es Robín, yo me llamo, Eleonor.
Nota de autor...
cuentenme, ¿que les está pareciendo?🤭🤭🤭
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Updated 78 Episodes
Comments
Elba Rebeca Cortez Muratorio
Ahora sí que la tiene difícil el Rey, gracias autora felicitaciones
2023-08-26
0
Hannah@#
Esta si tiene cara de la protagonista 🤭🤭🤭
2023-07-15
1
Myriam Gonzalez
se paso la autora sus novelas son buenísima
2023-07-09
1