(Alex)
Jamás imaginé, que tomar de la mano a una mujer, me pudiera causar tal placer.
Es una sensación, tan agradable que quiero seguir disfrutando, por lo que camino lo más despacio posible.
Después de unas dos cuadras, de caminar en tan maravillosa compañía, y sintiendo esa electricidad en mi cuerpo, pienso en que si con solo tener su pequeña mano, envuelta por la mía, siento este placer tan maravilloso, que es lo que sentiría si la tuviera totalmente acorazada con mi cuerpo.
Uhhhh suspiro profundo... que rico solo imaginarlo... Mis pensamientos, me traicionan.
¿Qué sentiría?...
Volteo a verla, y sus ojos causan una impresión en mi cuerpo, que jamás en la vida había sentido.
Su mirada tierna, inocente, pura, me impresiona, me inquieta y sus preciosos ojos color marrón, son tan divinamente expresivos, que me cautivan.
Carajo... Y esta chiquilla, que se cree para ponerme a mi; Bruno Villavicencio, de esta manera.
Inconscientemente, hago un poco de presión, en su mano; y eso la asusta.
La belleza se detiene abruptamente y como si mi mano le quemara se suelta de mí.
Aunque quisiera seguir sintiendo su pequeña y delicada mano entre la mía, no hago ninguna esfuerzo por retenerla.
Pues, sé que ya paso un momento estresante con el "PEN..JO" y Yo no voy a asustarla, más.
Y lo mejor, es que trate de pensar en otra cosa, porque está mujer está haciendo que Pancho se despierte.
Si; Pancho es mi amigo.
El delirio de muchas mujeres, la verdad lo adoran, él es exactamente como les gusta a todas y es lo que me hace sentir, más orgullo de mi estupendo cuerpo.
Pero este, no es el momento Pancho, debo tranquilizarme; pensar en algo más.
La pequeña empieza a hablar, y Carajo su voz no me ayuda, en este momento; ya la había escuchado hablar, en su idioma español; tambien le hablo en Italiano, al tipejo que la trato mal; pero oírla así dirigiéndose a mí y con ese acento tan particular; claro que no ayuda.
Ella es sexy en toda la extensión de la palabra, su voz, su mirada, sus gestos.
La verdad, por estar pensando en todo lo que ella es, no pongo mucha atención, solo sé que me da las gracias por ayudarla.
Pero debo cambiar de tema así que le digo en forma de pregunta.
—Yo quiero preguntarte algo Pequeña.
¿Por qué me llamaste Anacleto?.
Le pregunto pensando que hay tantos nombres más normales, y se le ocurrió llamarme Anacleto.
Entre su maravillosa risa, me explica que, trato de pensar en un nombre; pero que lo único que se le ocurrió fue llamarme Anacleto.
Le comento que yo busque un nombre bonito para ella y es la verdad le llame Angélica, porque me parece Angelicalmente bella.
Pero ella, me llama Anacleto, eso no es justo
Ella se carcajea y verla así tampoco ayuda Dios está Mujer, es de otro planeta, sexy hasta los huesos y encima se burla de mí.
Ya en modo de despedida, vuelve a llamarme Anacleto, solo que esta vez no la dejo terminar.
—No te atrevas a volver a llamarme asi. —Le digo, un poco serio. Ella sigue riéndose.
Me llamo, Bruno Alejandro Villavicencio.
Le digo mi nombre Completo.
No se ni por que...
Siempre cuando me presento con alguien le digo solo mi Primer nombre y apellido. Pero a Ella le dije todo mi nombre.
"Alejandro" Cuando oí mi nombre en sus labios, ese nombre que desde hace 12 años prefiero no oír, me impacto bastante.
¡¡Que bonito nombre!! dice la pequeña.
Y continua, tú no te miras como un Anacleto.¡¡No, Señor!!
Tú te miras como un Alex.
Si Yo fuera cercana a Ti, así te llamaría.
Pero sabes siempre te recordaré, como el Anacleto que salvo mi vida...
Me dice esa última frase con tanta dulzura y agradecimiento, que deje de pensar en como se oye mi nombre en su voz y dicho por sus labios.
Sonrío por lo que me dice, en ese momento, cuando los dos nos estamos viendo fijamente, disfrutando nuestras sonrisas, vemos detenerse un carro muy lujoso frente a nosotros, y otro carro detrás.
Uno de los vidrios del carro, esta bajando y vemos la cara del bastardo, quien desde su asiento grita.
¡¡Anacleto!! cuida a tu novia, porque si la encuentro sola, haré que se disculpe; por manchar mi traje.
En ese momento, la furia en mi se enciende, siento que ya no podré contenerme con este cobarde, empuño mis manos y lo miro fijamente, mira...pend...Le digo tratando de acercarme; porque ya no voy a permitir que siga molestando a la preciosa; pero en ese momento, la pequeña y hermosa mujer, me toma una vez más de la mano y me dice.
—Mi Amor, ven deja eso así. —su voz fue suave y dulce a mi oído; y escuchar esa palabra dirigida a mi de su boca fue un detonante para mí.
El corazón me salto en el pecho, y mi pulso cardíaco se aceleró.
Dios que tiene esta mujer, que causa tal estrago en mí...
Desde la acera donde estamos parados, allí tomada de mi mano se dirige al cobarde y le dice.
—Tú, ¿te crees muy macho, para molestar a una mujer como yo verdad?... tan macho que imagino, que jamás sales sin tus niñeros, pero tienes que saber señor maleducado, que tus amenazas, me tienen sin cuidado.
Yo jamás me disculparé, porque quien provoco el desastre fuiste tu mismo.
Y sabes que, don maleducado, aquí en mi móvil, tengo gravado todos tus insultos y tus amenazas y puedo pedir a la cafetería que me presten los videos de vigilancia. Así que si no quieres una demanda por acoso, es mejor que guardes tu distancia de una buena vez.
El desgraciado se queda callado y sin decir ni una sola palabra, hace una señal y los carros inician su recorrido el desgraciado se va.
La preciosa y Yo, nos quedamos viendo, estamos muy cerca el uno del otro, yo con delicadeza tomo un mechón de su hermoso cabello color castaño y lo paso detrás de su oreja, sin querer hacerlo, rozo su lóbulo y aprovecho para tocar su mejilla, tocar su piel me estremece sobremanera, Dios, esta mujer no sabe, lo que me provoca; ella me mira cautivada y curiosa...
Con una voz tan grave por lo que estoy sintiendo le digo.
—¿Cómo, te llamas pequeña?
Necesito saber tu nombre,
¡¡Necesito saber más de ti.!!
¿De dónde eres?
¿Cuánto tiempo te quedarás en Italia?
Por favor dime.
Ella está, observándome y es como si está pensando que decirme...
Después de un momento en el que observo que está pensándolo demasiado.
me dice.
—Me Llamo, Elizabeth Ándrade.
Soy de España,
y mañana me regreso a mi país.
Sé muy bien, cuando una persona está mintiendo, y la pequeña no está diciendo la verdad, lo sé.
Justo cuando estoy a punto de decirle que sé que me está mintiendo, entra una llamada a mi teléfono.
Veo mi móvil, es Karlo.
—Dime Karlo.—Le digo a mi amigo, Él me pregunta si todo está bien, sabe que es un día difícil para mi, por lo de mis Padres. aparte de eso, mi secretaria le informó que yo salí a la cafetería y que aún no regreso, y eso le preocupó más.
—No te preocupes amigo todo está bien, tuve un percance, te comento mañana, creo que ya es hora de la comida, de una vez me quedaré a almorzar, después, iré a visitar a mis padres al cementerio, sabes que ya son 12 años de no tenerlos conmigo verdad, y como siempre lo hago quiero estar un momento con ellos.
No te preocupes, amigo yo estoy bien, aunque déjame decirte que a estar sin ellos jamás me acostumbraré y el dolor jamás ha desaparecido, pero ya puedo procesarlo mejor, sabes todo lo que he pasado, y sabes que estoy totalmente solo, desde hace 12 años, pero si Dios así lo decidió, yo debo resignarme y aceptar mi vida salitaria.
Si ya, no te veo por hoy, te cuento mañana como va todo.—finalizó la llamada y veo un par de preciosos ojos sobre mi
...observo, a la Pequeña.
Y me doy cuenta de algo, que la verdad no comprendo.
La bella mentirosa está llorando... No sé por qué, no entiendo que pasó, pero está llorando y mucho, sus lágrimas no dejan de salir, y sus labios tiemblan, como si estuviera sintiendo un dolor muy profundo...
Eso me asombra y Yo necesito saber por qué...
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Updated 57 Episodes
Comments
Mirta Liliana
Ay,panchito no te emociones...
2024-12-11
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Mariela Robledo
🤣🤣🤣🤣 pancho,muy original para ponerle nombre a su amigo.
2024-08-02
1
Carmen Boggiatto
/Smile/
2024-07-22
0