Nashira mira asía donde esta Adriel, un hombre lo tenían sujetado de sus brazos y de rodillas; en la posición que estaba y el modo como lo sujetaba ella sabía que era fácil fracturar sus brazos.
Sube sus manos sobre su cabeza sin dejar de ver Adriel; le dice con su voz molesta.- bien has lo que quieras, pero deja que él se valla, fui yo quien cometió la ofensa.
Telma oculta su sonrisa, con su voz suplicante le dice.- amor no puedes hacerle caso, mira lo que ella le hizo a tus hombres, en qué vergüenza te dejo delante de tanta gente; opino que los mates y así aprenderán su lección y otros se la pensarán para meterse contigo.
Nashira molesta le grita con su voz amenazante.- no te atrevas hacerle daño, deja que se valla, porque si algo le llega a pasar te prometo que tu pequeño reinado se terminara.
El hombre se acerca a ella, la miraba fijamente, algo en ella le causaba un temor que no entendía; le dice con voz curiosa.- ¿Quién demonios eres? Hablas con una altanería a pesar de la situación en la que te encuentras; cualquier otra persona estuviera suplicando de rodillas porque les perdonara la vida.
Nashira lo miraba con odio, altanera; sentía que tenía que decirle quién era por el bien de su amigo, tampoco quería que lo lastimaran por su culpa, estaba por hablar cuando escucha la voz ronca y gruesa de un hombre que ella conocía.
El pequeño Max con voz inexpresiva dice.- no sabía que el gran Éber se dedicaba a intimidar jovencitas, solo porque una de sus tantas queridas se lo pide. Creo que estas rogando porque te bajemos de este pedestal, sabes que el maestro odia el abuso de poder.
Nashira se le queda viendo a Max, se sentía molesta pensaba “maldición como me encontraron tan rápido, aún no he logrado lo que quiero; que ni crea que dejare que me lleve a casa” se puso muy tensa tanto que hasta Éber lo noto y vio la forma en la que ella lo miraba.
Éber se sentía más curiosa por ella, quería saber quién era, con una voz sumisa le dice.- el gran comandante de la familia del maestro está aquí; es un gran honor que nos viste.
Max lo ignora y se acerca a Nashira, muy serio le dice.- ¡hola! veo que sigues metiéndote en problemas.
Nashira lo miraba con enojo y una altanería; con su voz tensa le dice.- ¡hola pequeño MAX! ¿Cómo me encontraron?
Max se empieza a reír divertido por su pregunta, le dice con una voz burlona.- en verdad crees que no sabíamos dónde estabas. Me encantara ver lo que te va hacer mi tía y mi tío cuando te llevemos con ellos; espero y la tortura valga la pena.
Nashira le sonríe hipócritamente, cuando menos lo pensó le dio un golpe en el estómago que lo dejo sin aire, se escabulle entre todos y le quita al hombre que tenía sujetado Adriel, lo toma de la mano y sale corriendo con él.
nadie pudo reaccionar se quedaron sorprendidos por lo que había hecho; después de unos segundos Éber reacciono estaba por gritarle a sus hombres que los atraparan, cuando Max aun sofocado le dice.- deja que se valla, el maestro aun no da la orden que la llevemos. Tú no quieres meterte en problemas, será mejor que te mantengas alejado de ella.
Éber estaba intrigado, esa mujer acababa de golpearlo y solo la dejo ir, tenía que saber quién era y por qué el maestro en algún momento mandaría por ella; con su voz tranquila le dice.- quieres que te la mantengamos vigilada, puede que trate de escapar y si de alguna manera ofendió al maestro no deberíamos darle una lección.
Telma no podía dejar de verlo se le hacía guapo; con una voz seductora le dice.- yo sé donde trabaja, puedo llevarlos y yo les puedo ayudar; servirle al maestro para mí sería un gran honor. Solo tiene que ordenármelo y hasta yo me encargo de ella.
Max voltea a verla como si viera lo más insignificante del mundo; con su voz fría y molesta le dice.- ¿quién es esta mujerzuela? que se atreve a dirigirme la palabra, no te han enseñado tu lugar; que no sabes tú que a los miembros de la familia del maestro la basura como tú no puede acercarse o dirigirle la palabra. Éber por lo que veo te hace falta liderazgo, creo que debería hablar con Lorenzo para que reconsidere sobre su jefe en esta zona; odio hablar con gente ineficiente.
Éber se tensa al escucharlo, sin pensarla le da una cachetada a Telma; con su voz molesta y tensa le dice.- cállate, será mejor que no vuelvas hablar sin que yo te dé permiso.
Telma cayó al suelo por el golpe, se acaricia su rostro y lo miraba con sorpresa, quería levantarse reclamarle, era algo que no podía perdonarle; pero al ver a Max ese hombre alto, bien formado y esa forma en la que la miraba como si quisiera destrozarla, la hizo sentir un escalofrío y un miedo que en su vida había sentido, su ser le gritaba que saliera de ahí tan rápido como pudiera, que se alejara de él.
Éber le ordena a uno de los hombres que la sacaran de ahí y la llevaran a su casa, después dirige a Max a la oficina que tenía en el bar.
Max se sentó en la silla de él y a él lo mantuvo parado; le informa que lo mando Lorenzo por unas anomalías en sus entregas, falta de dinero y del producto, como también invasión de otras zonas; pero lo que más los tenía alterado era la desaparición de mujeres, hombres, niñas y niño.
Max le dijo que solo estaba ahí para darle un mensaje, tenía tener un reporte sobre lo faltante en producto y dinero, pero lo más importante era encontrar a los responsables sobre los secuestros; esa sería la única advertencia que recibiría y tenía dos semanas para solucionar lo pedido.
Max cuando estaba en la puerta para salir le dice con una voz amenazante.- Éber, has lo que se te pidió y sobre la mujer de hace rato, será mejor que te mantengas alejado de ella, le pertenece al maestro y solo él decide cuando castigarla.
Max no le dio oportunidad de decir nada más, solo salió del lugar y se marchó. Éber estaba furioso destruyo todo su despacho; después de que se calmó se fue a su casa, tenía que ver a Telma y preguntarle por la chica; algo en esa mujer lo tenía curioso, si la chica era enemigo de ellos podría hacer una alianza con ella, buscar la manera de por fin destruir esa familia.
Cuando llego con Telma la encontró hecha un demonio, enojada con él por a verla golpeado, por ordenar que la llevaran ahí y la encerraran en una de las habitaciones. A Éber no le importo su enojo, con una voz furiosa e imponiéndose sobre ella le ordeno que le contara todo sobre la mujer del bar.
Telma no entendía porque estaba tan enojado, pero si decirle todo significaba que la quitara de su camino era lo único que le importaba; ella le dice lo que sabía o lo que Adib le contó, una mujer que llego hace dos años, que no aparece en el sistema, solo dio su nombre Nashira, que parecía que huía de alguien o se escondía, le dijo en que empresa trabajaba y que estaba como ayudante de un diseñador, termino diciéndole que solo eso sabia.
Ella estaba ansiosa por saber que pensaba hacerle, quería saber que pasaba; Éber no le contesto nada solo salió del cuarto y ordeno a uno de sus hombres que la llevaran a su casa.
Nashira corría y jalaba de la mano Adriel, cuando miro un taxi lo paro, subieron y fueron directo a su departamento; una vez que estuvieron dentro del departamento, Adriel ya no soporto más y su histeria empezó, con su voz exaltada histeria le dice.- ¿Quién demonios eres tú? golpeaste a uno de la familia del maestro ¿Cómo te atreviste hacer eso? Estamos muertos eso es seguro, solo espero que no me torturen o peor que me lleven ante el gran maestro; tu sabes lo que se dice de él, nadie quiere morir en sus manos o en la de sus hijos o sobrinos, prefiero morir por el más bajo de sus subordinados. Pero que estoy pensando yo no quiero morir, tu mujer loca en este momento me vas a explicar cómo es que te escondes del gran maestro, que no sabes que nadie en este mundo puede esconderse de él.
Nashira lo escucha como iba aumentado su histeria, como iba aumentado su voz, no dejaba de hablar estaba histérico, parecía que se volvería loco; ella va a la cocina mientras él la seguía sin dejar de hablar, ella toma un vaso con agua y lo bebe.
Después de 20 minutos escuchándolo hablar sin parar, dando vueltas de un lugar a otro, ella se empezaba a enfadarse, se levanta y lo toma de los hombros viéndolo fijamente a los ojos le dice con voz fuerte y tranquila.- ¡Adriel! Cálmate, no te va a pasar nada, nadie te va a matar; si quieres que te explique solo siéntate y cállate.
Los dos se sientan en su pequeña sala, Adriel se queda callado esperando que hablara, la miraba fijamente apenas si parpadeaba, su pie lo movía con desesperación haciendo un pequeño ruido molesto.
Nashira suspira para calmarse y no gritarle, con su voz tranquila le dice.- ¡Adriel! Para de hacer ruido, yo te prometo que no te pasara nada, todo está bien; a lo más que puede pasar es que el tonto del pequeño Max venga por mí y te de las gracias por cuidarme.
Adriel al escuchar lo que le decía solo lo altero más, le grita con sus voz desesperada.- donde tienes la cabeza, no lo escuchaste, el maestro te espera para torturarte, ¡el mismo maestro!. Nashira esto malo, muy malo; tenemos que tratar de huir, escondernos, yo tengo que ayudarte no puedo dejar que caigas en las manos del maestro; si es posible cometeremos suicidio si nos miramos acorralados, preferible morir sin dolor que torturados por él.
Nashira quería explicarle pero él no dejaba de hablar, no haya si enfadarse con él o reír por todo lo que le decía.
Estaba por callarlo nuevamente cuando tocaron la puerta, ella se levanta para abrirla; Adriel trata de agarrarla para evitar que abra, ella no le hace caso se va a la puerta, la abre y al mismo tiempo Adriel sostiene su brazo tratando de evitarlo. El la sostenía cuando la puerta se abrió, Adriel mira asía la puerta y mira a Max parado en la entrada, él jala a Nashira y la pone detrás, con su voz temblorosa llena de miedo le dice.- no, no, no dejare que te la lleves, no dejare que la lastimen… yo, yo la voy a proteger.
Max lo miraba temblar, su cara estaba llena de miedo, su voz temblorosa; no pudo evitar empezar a reírse tan fuerte y descontrolado por lo que miraba en Adriel.
Nashira con voz molesta le dice.- primo deja de burlarte, que no ves que el pobre apenas se puede mantener en pie.
Nashira ignora a Max que no podía dejar de reír y lleva Adriel a sentarse, estaba temblando, ni la voz le salía; Nashira va a la cocina y trae un vaso de agua se lo da para que tome y trate de calmarse, con una voz tranquila le dice.- ¡Adriel! Escúchame él no me va hacer nada, es mi primo; a ti tampoco te pasara nada, en cuanto estés bien te explicare todo.
Max una vez que controlo su risa entro a la casa, no dijo nada esperaría a que Adriel se controlara; empezó a mirar toda la casa, la cocina, los cuartos, el baño, el lugar no era grande termino rápido de ver cada parte del departamento, con su voz burlona le dice.- Prima como puedes vivir en un lugar tan chiquito, hasta mi cuarto en el cuartel es mucho más grande. Cuando les diga a todos no me lo van a creer; la consentida, la princesita del tío JEAN vive de esta manera, serás la burla de todos.
Nashira voltea a verlo, muy molesta le dice.- ni se te ocurra pequeño Max, si tu mencionas una sola cosa de lo que paso aquí o viste, yo te daré una paliza o mejor le pido a mi papa que te mande Alaska, sé que odias el frío.
Max le sonríe y con su voz burlesca le dice.- mi tío JEAN en este momento está muy molesto contigo, no te ara caso; yo solo espero el momento de llevarte a casa para que te castigue.
Nashira con su voz preocupada le dice.- mi papa ¿está enojado? Max ¿no me estas mintiendo?
Max estaba por contestarle cuando escuchan la risa nerviosa de Adriel.
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Updated 276 Episodes
Comments
Sarya G
se mam*
2024-09-05
0
Diana Quintero
jajajajajajaja pobre Adriel
2024-04-22
5
🇻🇪🌹❤️🔥Yoleida🔥❤️🇻🇪🤩😍
yo creo que dejo una raya amarilla grande en su ropa interior jajaja jajaja más bien no se desmayo el pobre
2024-03-14
2