No
podía creer lo que había hecho. Le había enviado un mensaje tan directo y
necesitado, rogándole que saliera con ella de nuevo. Ahora se sentía tonta por
haber dejado ver sus sentimientos. Se preguntó si su amiga Esmeralda pensaría que
era desesperada o que no tenía autoestima. Incluso ella misma comenzó a dudar
de sí misma.
La
memoria de su apuro por enviar el mensaje envalentonada por todo el dulce que había
comido y el momento embarazoso en que ella prácticamente con ese mensaje se
estaba declarando se hizo notar. Janessa sintió un enrojecimiento de vergüenza.
Janessa
seguia en camino al trabajo y decidió revisar su teléfono. Para su sorpresa,
vio que había enviado un mensaje a Rodrigo la noche anterior preguntándole si
le gustaría volver a salir con ella. Inmediatamente, sintió un nudo en su
estómago. Sabía que había sido impulsiva y que tal vez no había sido la mejor
decisión.
Después
de todo, ella había tenido una cita con Rodrigo solo una vez, y aunque había
pasado un buen rato, no sabía si quería volver a salir con él o si este mensaje
lo hacía parecer desesperada.
Janessa
se preguntaba si era demasiado tarde para retractarse y tal vez enviar otro
mensaje disculpándose por su acto impulsivo. Pero entonces, se recordó a sí
misma que era una mujer fuerte e independiente y que no había nada de malo en
expresar sus sentimientos.
Un
pesar de la incertidumbre, Janessa decidió seguir adelante con su día y ver lo
que sucedía. Tal vez Rodrigo respondería y tal vez no, pero eso era algo que no
podía controlar.
Janessa
llegó a la agencia de publicidad de su padre, donde trabajaba como diseñadora
gráfica, y se sintió nerviosa al pensar en su mensaje de la noche anterior.
Mientras caminaba hacia su escritorio, se dio cuenta de que su cara estaba
desencajada y reflejaba su ansiedad.
Ella
sabía que debía actuar normal, pero no podía evitar sentir vergüenza por lo que
había hecho. Cada vez que pasaba por uno de sus compañeros de trabajo, sentía
que su rostro se ponía aún más rojo de vergüenza, lo que la hacía desear poder
Desvanecerse.
Mientras
Janessa estaba distraída en sus pensamientos, de repente escuchó la voz de
Flori, la amable recepcionista de la empresa, que estaba siendo una especie de
figura materna para ella en el trabajo.
"Janessa,
¿estás bien?", preguntó Flori, notando que algo no andaba bien.
Janessa
se volvió y forzó una sonrisa. "Sí, estoy bien", mintió, sabiendo que
Flori no le creería.
Flori
frunció el ceño. "No te veo muy bien. ¿Quieres hablar de algo?"
Janessa
dudó por un momento, pero luego decidió que Flori estaba allí para ayudarla y
que necesitaba hablar sobre lo que le estaba pasando. Así que comenzó a
contarle a Flori sobre el mensaje que había enviado a Rodrigo y cómo se sentía
al respecto.
Flori
escuchó atentamente y luego le puso la mano amistosamente en el hombro de
Janessa. "Janessa, eres una mujer joven y hermosa, y no tienes nada de qué
avergonzarte. Si Rodrigo no está interesado, entonces sigue adelante. Y si lo
está, entonces date la oportunidad de ver lo que pasa. No hay nada de malo en
tomar riesgos en el amor."
Janessa
se sinceró con Flori y le explicó que no sabía si Rodrigo sentía lo mismo por
ella. Fue sólo una salida y, aunque disfrutó de su compañía, no sabía si él
estaba interesado en tener una relación más significativa.
"Lo
entiendo", dijo Flori con voz suave, "Pero eso no significa que no
debas ser honesta con lo que sientes. Si te gusta Rodrigo y te gustaría salir
con él de nuevo, dilo. Si él siente lo mismo, entonces excelente. Si no,
entonces al menos lo intentaste y podrás seguir adelante".
Janessa
asintió, agradecida por el consejo de Flori. Sabía que debía ser honesta con
sus sentimientos y no tener miedo de expresarse. Después de todo, nunca se sabe
lo que podría suceder si no se arriesga.
Así
que Janessa se centró en su trabajo y trató de no pensar demasiado en el
mensaje que había enviado. Sabía que había dado un paso arriesgado, pero
también sabía que era importante ser sincera consigo misma y con los demás. Con
esperanza, esperó a ver cómo reaccionaría Rodrigo y si habría una segunda
oportunidad para ambos.
Janessa estaba trabajando
en su escritorio, cuando escuchó un golpe en su puerta. Al levantar la cabeza,
se encontró con la sorpresa de que era Rodrigo, parado justo delante de ella y
con una sonrisa de oreja a oreja en su rostro.
Janessa se sorprendió por
un momento, pero se recobró rápidamente y le devolvió la sonrisa. "¡Hola
¡Rodrigo! ¿Qué haces aquí?"
En su mente Janessa
Gritaba de la emoción del miedo de la pena, eran muchos sentimientos mezclados
juntos.
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Updated 56 Episodes
Comments
Vycthorya Go
ups que emoción
2024-06-08
0
Adriana Carrizo
totalmente de acuerdo
2023-11-07
11
Sara Vasquez
me gusta pero se a vuelto algo monótona y un poco repetitiva, lo que la vuelve un tanto aburrida mi humilde opinión
2023-09-15
2