Capitulo 18

No

lo puedo creer que noche tan perfecta, estoy charlando con Rodrigo un hombre

guapo que conocí, quien lo diría que este día pasaría, pero ahora me está dando

más hambre y tengo pena de que mi estomago gruña como en la cafetería ay no.

Janessa y Rodrigo

continuaron caminando en el parque durante un rato más, disfrutando de la

belleza del lugar y de la tranquila brisa nocturna. Sin embargo, a medida que

avanzaban, Janessa comenzó a sentir hambre. Se detuvo y apretó su estómago,

tratando de evitar que gruñera en público.

"Janessa y Rodrigo

están caminando por el parque, y a Janessa le da hambre. Le da pena que Rodrigo

sepa que tiene hambre de nuevo, y le dice que quiere tomar algo, un té en el

Jardín Dr. Sun Yat-Sen

Rodrigo notó la expresión

de incomodidad en el rostro de Janessa y se detuvo para preguntarle si algo

Andaba mal. Janessa, sintiéndose un poco avergonzada por su hambre, le dijo que

tenía ganas de tomar algo y que quizás podrían encontrar un lugar para comer o

tomar un té en Vancouver.

y le sugirió que podrían

ir al Jardín Dr. Sun Yat-Sen, que se encontraba cerca. Le contó que había un

pequeño restaurante dentro del jardín que servía deliciosos tés y comidas

ligeras. Janessa estaba emocionada por la idea y acertadamente dijo que sí.

Caminaron juntos hacia el

jardín y se maravillaron con la belleza del lugar. Los árboles y arbustos

verdes y frondosos, los estanques con peces dorados, los puentes de madera

Curvos y los pabellones elegantes y antiguos les impresionaron. Finalmente,

llegaron al pequeño restaurante y se sentaron en una mesa en la terraza con

vistas a un estanque tranquilo. Los camareros les ofrecieron una variedad de

tés calientes y dulces, y también les trajeron una deliciosa selección de

bocadillos y pasteles.

Janessa se sentía como

una niña pequeña en el jardín. Mientras caminaba por los senderos rodeados de

vegetación exuberante, se acordó de cuando era niña y salía de picnic con su

padre. Recordó con cariño cómo su padre le llevaba a parques y jardines, los

fines de semana, para disfrutar del aire libre. No podía evitar comparar ese

sentimiento de felicidad infantil con su propia infancia, en la que raramente

salía con su madre, quien estaba muy ocupada en trabajar todo el tiempo.

De repente, Rodrigo la

sacó de sus pensamientos al tomarle la mano y llevarla a un estanque cercano

donde ella pudo ver a los peces nadando en el agua clara. Janessa exclamó con

felicidad, apreciando el momento y la belleza del lugar.

Waoo me tomo de la mano,

no puede ser, será que le gusto a este hombre o puede ser que como me quede absorta

en mis pensamientos y parecía una boba me saco de ellos, seguro me quede paralizada

como si me estuvieran comiendo el cerebro, ay no ya.

Rodrigo

y Janessa continuaron caminando por el jardín, admirando la belleza alrededor

de ellos. Rodrigo quería saber más sobre la vida de Janessa, así que le

preguntó cómo se convirtió en diseñadora gráfica.

Janessa

sonrió y comenzó a contarle sobre su pasión por el arte y el diseño desde una edad

temprana. Explicó que siempre fue creativa y disfrutó dibujando, pintando y

creando cosas nuevas. Cuando llegó el momento de elegir su carrera, su padre la

motivó a seguir sus sueños y elegir una carrera en diseño, ya que sabía que su

hija tenía un gran talento artístico.

Janessa

habló sobre su experiencia en la universidad y cómo aprendió las habilidades

técnicas necesarias para convertirse en diseñadora gráfica. También habló sobre

los desafíos que enfrentó en el camino y cómo perseveró a través de ellos.

Rodrigo

escuchaba con atención, impresionado por la determinación y la pasión de

Janessa. Le felicitó por su carrera y dijo que era importante hacer lo que amas

en la vida.

Rodrigo

consultó su reloj y se dio cuenta de que era tarde. Miró a Janessa y le

preguntó si quería irse a casa. Aunque disfrutaban de su tranquila noche en el

jardín, la hora avanzaba rápidamente y era hora de acabar con la velada.

Janessa

agradeció a Rodrigo por una noche deliciosa y Rodrigo le dijo que podia

llevarla a casa. Rodrigo insistió en que podía llevarla él mismo y acompñarla

hasta la puerta de su casa, pero Janessa le dijo que podía tomar un Uber y que

se ocuparía de sí misma.

Rodrigo

respetó su decisión y se despidió con un beso en su mejilla. La miró alejarse mientras

sacaba su teléfono para llamar a un Uber. Aunque tenía ganas de pasar más

tiempo con Janessa, estaba contento de que ella estuviera en un lugar seguro.

Janessa

se quedó paralizada por la emoción mientras observaba a Rodrigo alejarse hasta

que desapareció de la vista. No podía creer que esa noche había pasado tan

rápido y que estaba tan agradecida de haber conocido a alguien como Rodrigo.

Más populares

Comments

Vycthorya Go

Vycthorya Go

wow super buena historia

2024-06-08

0

Rosario Cepeda

Rosario Cepeda

puedes poner una foto de la chica y el chico

2024-06-04

0

Enriqueta Guevara

Enriqueta Guevara

está muy buena por favor no me dejes amedias por favor 🙏

2024-02-14

2

Total

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play