En un imperio donde los matrimonios se sellan por deber y los secretos pueden decidir el destino de un territorio, un Omega queda unido a un poderoso general de guerra, un hombre casi siempre ausente por sus obligaciones en la frontera. Mientras espera su regreso en una residencia demasiado grande y silenciosa, el Omega se refugia en el amor de un joven conde, sin sospechar que sus sentimientos son utilizados para alimentar una ambición peligrosa.
El conde no desea su corazón, sino el sello militar del general, las tierras fronterizas y el poder que podría obtener mediante una falsa acusación de traición. Cegado por el amor, el Omega está dispuesto a sacrificar incluso al hijo que lleva en el vientre, sin imaginar que su decisión desencadenará la caída de su esposo y la muerte de ambos.
Pero cuando un alma de otro mundo despierta dentro de su cuerpo, el destino cambia de rumbo. Con el conocimiento de una tragedia que todavía no ocurre, el nuevo Omega deberá sobrevivir
NovelToon tiene autorización de Aiyareth para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Cap 12: acercamiento
...ΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩ...
Nair se acomodó en la cama y Lysandre le colocó la charola en las piernas.
— Amor, come
— Gracias, general— observando la comida
— Nair, ¿Estás enojado conmigo?
— No, solo estoy agotado por el viaje y con algo de dolor en la espalda.
— Perdón por las palabras de mi madre. También te pido disculpas por lo que hizo el capitán Floyd.
— No se preocupe, sé que las acciones anteriores forjaron esa reputación. Así que no me molestaré en discutir por lo que ya ha pasado.
— Está bien…… prometo hacerte feliz y darte todo lo que deseas.
— Me lo ha dicho muchas veces…… También pondré de mi parte para que esta oportunidad funcione y nuestro hijo tenga una familia completa.
— Gracias, amor— dijo para darle un beso en los labios
— Es lo mínimo que debo hacer por este matrimonio…… ¿Ya ha comido algo? Si no es así, comamos juntos.
— No te preocupes por mi, come primero para que recuperes fuerzas y nuestro bebé esté bien.
Nair asintió y se dispuso a comer, siendo observado por su alfa, quien disfrutaba del pequeño momento. Un poco incómodo por ser observado tan fijamente, el Omega de vez en cuando le daba de comer a Lysandre en la boca.
— Las frutas son muy dulces— comentó el Omega
— Si te gustan, haré que compren más para que las disfrutes.
Mientras ellos tenían su pequeño momento íntimo, Floyd estaba en su pequeño estudio furioso y arrojando todo a su alcance. El Omega estaba esperando que Lysandre regresara para pedirle a la duquesa Norfolk que les permitiera casarse.
— Ese maldito Omega se arrepentirá de haber venido y aún más de meterse en mi camino….. Lysandre Norfolk solo puede ser mío— murmuraba mientras arrojaba una taza de té contra la pared
Después de comer, Nair dejó la charola a un lado y siguió charlando con Lysandre. El alfa le parecía bastante dulce y muy enamorado.
— Amor, quiero que a partir de hoy compartamos habitación. No quiero estar lejos de ustedes.
— Está bien, compartiremos habitación…… General, ¿Ese capitán?— viendolo fijamente
— En varias ocasiones me ha confesado sus sentimientos, Pero yo solo tengo ojos para ti. Lo he rechazado y mantenido mi distancia, lo juro.
— ¿Tiene más enamorad@s? Debe tenerlos, usted es muy guapo
— No sé y tampoco me interesa. Lo juro. Solo me interesa que mi Omega me ame.
— Está bien, no tiene que jurarme siempre— respondió con una sonrisa
Ante la sonrisa de su esposo, Lysandre se emocionó y lo atrajo hacia él para darle un efusivo beso, dejando al Omega sin respiración. Al sentir que se ahogaba, Nair le golpeó el pecho con cuidado.
— ¡Lysandre!— exclamó con su rostro sonrojado
— Amor, ¿ Has olvidado como besar?
— Yo…. Yo….. nunca he aprendido a besar— murmuró
Esto le confirmaba al general que su Omega no era el mismo con quién se había casado. Ya que durante su rut, Nair lo besó bastante bien.
— Mi amor, mientras besas no debes dejar de respirar— pasando su dedo pulgar por los labios del chico
— Aprenderé.
— Claro que sí, yo seré tu maestro y te aseguro que besaras muy bien….. Por cierto, mañana te llevaré a conocer toda la mansión. Si hay algo que no te gusta, lo puedes cambiar.
— Está bien, gracias.
.
.
.
Al día siguiente, después de desayunar, Lysandre llevó a su esposo a conocer la mansión, mientras le explicaba algunas cosas.
— Mi madre no estará aquí por un largo tiempo, así que no te preocupes por ella. Mi padre después de cederme el título, se la pasa viajando, así que tampoco lo verás aquí mucho tiempo.
— Está bien, después de organizarme y aclarar mi situación, les pediré disculpas.
— De acuerdo…… Si hay algo que no te guste, puedes cambiarlo. También puedes hablar con las cocineras para que sepan tus gustos al comer y tus alergias, si tienes alguna.
— Así lo haré, gracias.
— Si quieres ir al pueblo, me dices y yo haré espacio para acompañarte. Cuando no pueda ir, le encargaré a Rose y los guardias que te custodien.
Después de recorrer la mansión, la pareja salió al jardín, dónde habían flores resistentes al frío.
— Me gusta mucho el jardín, creí que no habría flores.
— Todas las planté pensando en ti, mi Nair— decía abrazándolo por la espalda
— ¿Pensando en mí?
Ante el altibajo del Omega, Lysandre afianzó más su abrazo y le habló al oído.
— Sí, pensando en el chico que me pidió casarme con él. Pensando en el Omega que a los 11 años me llamó guapo y me pidió no olvidarlo. Las planté pensando en ti, mi amor.
Esto desconcertó un poco a Nair, ya que en el libro no se decía que ellos se conocieran de antes y en los recuerdos de Nair no aparece Lysandre antes de que empezara a cortejarlo.
— ¡Son hermosas!— exclamó en voz baja, sintiendo al alfa acariciando su vientre y besarle el cuello
— Amor, quiero sentir tus feromonas.
El Omega liberó sus feromonas para el alfa, al sentirlas, Lysandre cerró sus ojos, disfrutando del dulce aroma a galletas.
— amor, no me vuelvas a dejar. Si te vas me volveré loco.
— No iré a ningún lado, general. Estaré a su lado mucho tiempo.
— Te amo, Nair Valois.
— No lo defraudaré, general
El alfa lo hizo girar para quedar frente a frente y darle un beso apasionado. Aún no acostumbrado, Nair sentía ahogarse y apartó un poco al hombre.
— General, debe enseñarme bien. De lo contrario moriré por sus besos.
— Lo siento, estaba emocionado. Te enseñaré bien, pero recuerda no dejar de respirar mientras disfruto de tus labios.
— Lo recordaré.
— Bien, cuida de nuestro hijo, yo debo ir al campamento a recibir los informes de lo sucedido durante mi ausencia.
— Lo cuidaré bien. Usted también cuidese y no deje que ese capitán deje su olor en usted— apartando la nieve que había caído en el cabello del hombre
— No lo permitiré, solo mi esposo puede marcarme con su aroma— dijo para darle un beso
que pasará ahora no quieren que este Nair se vaya
ellos seguirán siempre juntos si se ponen aclarar las cosas