En un imperio donde los matrimonios se sellan por deber y los secretos pueden decidir el destino de un territorio, un Omega queda unido a un poderoso general de guerra, un hombre casi siempre ausente por sus obligaciones en la frontera. Mientras espera su regreso en una residencia demasiado grande y silenciosa, el Omega se refugia en el amor de un joven conde, sin sospechar que sus sentimientos son utilizados para alimentar una ambición peligrosa.
El conde no desea su corazón, sino el sello militar del general, las tierras fronterizas y el poder que podría obtener mediante una falsa acusación de traición. Cegado por el amor, el Omega está dispuesto a sacrificar incluso al hijo que lleva en el vientre, sin imaginar que su decisión desencadenará la caída de su esposo y la muerte de ambos.
Pero cuando un alma de otro mundo despierta dentro de su cuerpo, el destino cambia de rumbo. Con el conocimiento de una tragedia que todavía no ocurre, el nuevo Omega deberá sobrevivir
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Cap 1: hospital
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En la habitación del hospital, iluminado por los tenues rayos del sol que se filtraban a través de la ventana, se encontraba un delgado joven de piel clara leyendo una historia llamada "la traición del Omega”. Las páginas estaban casi deshechas por el tiempo, pues era un viejo libro que le había regalado una anciana que había entrado a su habitación por error.
— Bueno, ya casi termino esta absurda novela— murmuró escuchando el pitido de las máquinas a su lado
La historia que leía el joven, trataba de un Omega llamado Nair, que fue casado por decreto con el general Lysandre. Nair nunca amó al general, su corazón pertenecía al conde Agard, el único hombre que le había prometido una vida lejos de aquel matrimonio concertado.
— Nair, deshazte de ese bastardo, si no lo haces, siempre estarás atado a ese maldito general y no podremos ser felices— suplicó el conde al Omega sosteniendolo de la mano
— Claro que me desharé de él….. ese general bastardo y su semilla no me impedirán ser feliz junto a ti, Agard— respondió cegado por el amor
El día elegido para el aborto había llegado. Agard y Nair se reunieron en una vieja choza a las afueras de la ciudad, allí un anciano le dió una pocima abortiva y Nair sin pensarlo dos veces la tomó, confiado del amor de Agard hacia él. Sin embargo, el aborto salió mal, el Omega murió desangrado antes del amanecer, mientras el conde le robó su placa y fue a la residencia del general, dónde plantó cartas y documentos falsos, para luego huir con los documentos secretos que había robado de la residencia del general, luego de incriminarlo.
Con esa información robada y las falsas pruebas plantadas, el conde acusó al general de traición y conspiración contra la corona. Con pruebas tan sólidas y con el respaldo de quienes odiaban al general, la sentencia fue dada y lysandre fue ejecutado pocos días después. Agard obtuvo todo lo que deseaba: los soldados del general, las tierras, el título de duque, gloria y riquezas. Y aunque el reino creyó que Nair había sido otra víctima de aquel hombre cruel, la verdad era mucho más sencilla, el conde jamás lo había amado, sólo había amado lo que podía ganar junto a él.
Después de leer esa página, el chico recostado en la camilla permaneció inmóvil durante varios segundos.
—Qué idiota… —murmuró, aunque no sabía si hablaba de Nair, del conde o del autor de aquella historia.
El chico cerró el libro con un golpe seco, Pero volvió a abrirlo en la última página para volver a leerla. Esa página que estaba manchada de café y que con el menor movimiento brusco podría deshacerse entre sus dedos.
Por más que leía y releía la historia, le parecía totalmente ridícula, ese Omega encaprichado y ciego había llevado a su familia, a su esposo e hijo a la muerte por culpa de ese falso amor que se notaba a distancia. Un bello y leal general había sido condenado a muerte, incapaz de demostrar su inocencia y escapar de un destino escrito por alguien más.
Después de volver a leer esa página, el chico frunció el ceño.
“Y así, el mundo continuó sin él, el conde Agard se había convertido en el nuevo general del sur y había encontrado a su amor verdadero para ser felices para siempre. Todos olvidaron que alguna vez existió un general leal al reino llamado Lysandre, todos olvidaron a ese Omega que había sido esposo de ese general”
—Qué final tan horrible… —murmuró el chico.
Antes de que cerrara el libro nuevamente, una frase se escribió al final de la página con letras doradas
“Si pudieras cambiar un solo destino, ¿cuál salvarías?”
Sorprendido por lo que había visto, cerró el libro de golpe y lo tiró sobre la mesita que estaba a su lado. Aún así, pensaba en esa frase "Si pudieras cambiar un solo destino, ¿cuál salvarías?”
— “Si pudiera cambiar un destino en esa historia, cambiaría el destino de ese inocente niño. Salvaría sin lugar a dudas al bebé y jamás confiaría en el conde Agard”— pensaba con su vista fija en la ventana, viendo los árboles moverse con el viento
Los pensamientos del chico fueron interrumpidos cuando una enfermera entró para revisar los monitores, darle el medicamento y registrar la frecuencia cardíaca del joven.
— Por lo visto ya terminaste de leer ese libro— comentó la mujer mientras anotaba
— Sí, era la tercera vez que lo leía— respondió con su voz un poco cansada.
— ¿La tercera vez?
— mmm, no sé por qué lo leí tantas veces…... Tal vez mi subconsciente quería encontrar un buen final para padre e hijo inocentes.
— Entiendo
Cambiando de tema, la mujer le dijo que aún no encontraban un corazón compatible con él.
— Entiendo, seguiré luchando hasta que se pueda hacer la cirugía.
— Debes luchar, los médicos y enfermeras haremos todo para que estés estable y en óptimas condiciones para la cirugía.
Después de decir esto, la mujer salió de la habitación y el chico se acomodó en la camilla.
— llevo más de tres años esperando un corazón y aún no hay uno compatible para mí….. Si la situación sigue así, mis padres cumplirán su palabra de suspenderme el tratamiento— murmuró con melancolía
Una hora después, el joven sintió un dolor agudo que le atravesaba el pecho, intentó tocar el botón de emergencia, pero su cuerpo no respondía. Su corazón se detuvo haciendo que las máquinas sonaran sin parar. Antes de que los médicos entraran a la habitación, las luces comenzaron a parpadear, el viento movía la cortina de la ventana con violencia y las páginas del libro comenzaron a pasar solas, cada vez más rápido.
Los médicos entraron a la habitación y activaron todos los protocolos de reanimación, Pero no pudieron hacer nada. El joven murió en ese instante, quedando en el aire aquella frase que había aparecido al final del libro y la respuesta que había pensado.
que pasará ahora no quieren que este Nair se vaya
ellos seguirán siempre juntos si se ponen aclarar las cosas