Lo primero que recibió al llegar, fue una cachetada de la reina madre, pues ya se entero que salió toda la noche.
- ¿sabes la vergüenza que causas para tu país? Por eso dije que tú no era adecuada para ser la heredera, ese puesto es para un hombre, como tu hermano.
Kyoko solo se soba la cara, pero escuchar a su abuela hablar así, le enoja, todo el tiempo queriendo que ella se comporte como una mujer apretada y sumisa; poco después llega el general a caballo, al ver a la princesa baja, tal como acordaron, no piensa decir que estuvo con ella.
- princesa, al fin regreso, la busque por todos lados.
- Tú! Se supone que debes cuidarla.
- perdone reina madre, fui con ella pero...
- pero me separé de él, no quería ser molestada. Reina madre, hágase una vida y deje la mía en paz.
- niña impertinente, deja de responder de esa manera, ahora es mejor que te vistas decente y vayas a arreglar ese compromiso.
- lo pensaba hacer, pero el príncipe arruinó todo, no voy a casarme con un infiel. Casase usted si tanto le gusta.
Eso servirá para evitar que la vieja regañe al general, ahora toda su irá la va enfocar en ella. Kyoko se va, pero la mujer la sigue, gritando lo descortés que es y que debe aceptar todo como la mujer que es. Por otro lado, Jian Fei se acerca al general para ayudarlo a llevar al caballo al establo.
- la princesa no mide las consecuencias, usted pudo ser castigado por su culpa.
- no, ella no dejará que eso pase.
- hoy no, pero un día le causara problemas muy serios. Me preocupa que le pase algo general.
- se lo agradezco, pero es mejor que se preocupe por usted misma.
Le quita de nuevo las riendas del caballo y se dirige al establo, dejando a una Jian Fei enojada. Se suponía que la princesa estaría arreglando sus problemas con el príncipe, no entiende que paso para que todo se arruinará, anoche ya no pudo saber nada, pues el príncipe solo se fue en busca de la princesa.
En la mansión de invitados, la reina madre ya esta sacando los kimonos más hermosos.
- te vas a poner uno e irás con la emperatriz a decir que no vas a romper el compromiso, casarte con el sexto príncipe, es una buena fortuna, de ese modo tendremos al país de Hisui de nuestro lado, debes entender eso.
- ¿y si no los tenemos que? Dudo que la emperatriz madre, deje que su hijo le declare la guerra al país de su niña favorita. La emperatriz madre, adora a mi madre, pero usted no sabe de eso, porque nadie la quiere.
Escuchar aquello, solo hizo que la emperatriz le lanzará una taza de té, aunque Kyoko fácilmente lo esquivó.
- ¿no se cansa de decir lo mismo? Siempre sus argumentos estúpidos, de que es el deber de una mujer casarse y servir al hombre y bla, bla, bla... eso ya cansa, cuando regresemos a Zuànshí le pediré a mi padre que la mande en reclusión por loca.
- tú! Miserable mocosa! Eres igual que esa mujer, vulgar y sin modales...
- si, pero esa mujer sin modales, es la mujer que tú hijo ama con todo su ser. Admite ya tú derrota y retirate con tantita dignidad...oh! Espera, no, no la tienes desde que agachaste la cabeza ante tu difunto esposo.
Y antes de le lance algo más, sale corriendo de la habitación, la reina madre esta por sufrir un ataque de tanta irá, ya esta lanzando todo por la habitación, maldiciendo el momento en que no arruino la coronación de Saya, también debió quitarles a la niña para educarla ella misma. Kyoko se apresura, para alejarse de ese lugar, solo quiere estar sola, su abuela no entiende como se siente el ser traicionada, claro, ella era feliz compartiendo a su esposo con otras, lo que es ridículo, se alegra que en Zuànshí eso ya no sea posible a menos que la esposa lo permita, aunque, muy pocas se atreven a hacer valida esa ley ante sus esposos, si bien, tiene esa posibilidad, pues será la emperatriz, el simple hecho de ver al sexto príncipe con esa mujer, le molesta, le hace sentir totalmente traicionada.
En su camino, se topa con las concubinas del príncipe, algo que no deseaba.
- princesa, buen dia.
Ambas se inclinan.
- princesa, sobre lo de anoche, le perdonó el que me haya herido, pero no se preocupe, debe entender que es bastante normal que el príncipe atienda a sus concubinas.
- no necesito que me perdones, nisiquiera te he pedido que lo hagas. Disfruten al príncipe, no quiero a ese traidor, Zuànshí no necesita un mentiroso como emperador.
- princesa, se que no soy una simple concubina, pero, hablar de esta manera, es inapropiado.
- no necesito que me digan como hablar. Ya les dije, el príncipe es todo suyo.
- princesa, perdone a Maiko, ha estado mal desde anoche. Yo pienso que podemos llevarnos bien, con gusto nos alejariamos del príncipe, pero piense en como seríamos despreciadas por nuestras familias.
Reiko puso una expresión como si estuviese a punto de llorar, mientras que Maiko solo observa, espera que eso no convenza en nada a la princesa.
- ahorrate las lágrimas, si me casará con el sexto príncipe, viviremos en Zuànshí y ahí, por ley, yo puedo dejarlas en la calle, en Zuànshí un hombre no puede tener concubinas sin el permiso de la esposa legal.
- ¿que? No, no, princesa, por favor no nos eche.
Reiko ve venir al príncipe, así que se tira al suelo llorando, Maiko le sigue, pues deben usar cualquier método para alejarla del príncipe.
- por favor princesa perdonenos, nosotras solo cumplimos con lo que nuestras familias querían.
Maiko se arrodilla también llorando.
- no me importa, ustedes quieren que perdone al príncipe, entonces esa sería su realidad. Si quieren para que no sufran las puedo ejecutar.
Le molesta que ese par actúen de manera tan hipócrita, a leguas se les ve, cuan interesadas están en que el príncipe no las deje.
Eiji al ver esto, se acerca rápidamente.
- princesa! Esta siendo muy desconsiderada.
Ayuda a las chicas a ponerse de pié y les pide que se retiren, que todo estará bien.
- princesa, ellas no son culpables de nada.
- claro, en fin, les dije que la única condición para casarme contigo, es que ellas no irán contigo, en Zuànshí, tengo derecho de evitar que mi esposo tenga concubinas.
- eso es cruel, entiendo que quieras una matrimonio como el de tus padres, pero entiende también, la situación de éstas chicas será mala si las dejo.
- entonces se feliz con ella, bueno, anoche vi que ya lo eres.
- princesa, por favor, consideré que nuestra unión también beneficia a ambos países.
- no me importa eso, ahora mismo lo único que importa, es que me traicionó príncipe, y eso, yo no puedo perdonarlo, usted tampoco me perdonaría si yo tuviera otro hombre ¿cierto?
Eiji al escuchar esto, jala del brazo a Kyoko, usa suficiente fuerza como para lastimarla.
- tú no puedes estar con ningún hombre, eres mía.
Kyoko sonríe de manera burlona.
- claro que puedo, crees que por ser hombre puedes dormir con cuanta mujer desees, entonces, es lo mismo, tengo el mismo derecho, es más, si nos casamos, tendré mi harem, lo haré con otros frente a ti.
- Kyoko!!!
Aprieta con más fuerza y estaba a punto de pegarle, cuando su mano es detenida por el general.
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Updated 67 Episodes
Comments
J&J
típico de un machista /Determined/
2025-02-11
0
Elvira Fretes
el machito a la vista 😠
2025-01-27
0
ljp
Por sapa 🐸 🤣🤣🤣🤣
2025-03-03
1