POV Jacob
Me sentía feliz después de mi cita con Liam. Habíamos pasado un buen rato juntos, riendo y compartiendo historias. Al final de la niche, Liam me acompañó hasta el edificio donde yo vivía. Ahí, frente a la entrada, Liam me miró con una sonrisa suave y me dio un beso dulce y tierno.
Sin embargo, el momento de felicidad se vio interrumpido por la presencia de Edric. Sentí un escalofrío recorrer mi espalda al verlo ahí parado, observándonos con una expresión burlona en el rostro.
Edric se rió entre dientes, como si estuviera disfrutando de una broma privada.
-¿Con que esto has estado haciendo todo este tiempo que me has estado evitando, Jacob?- Dijo con sarcasmo, su tono lleno de burla.
Me sentí incómodo ante la presencia de Edric y la insinuación implícita en sus palabras. No sabía cómo reaccionar ante esa situación, y me sentí atrapado entre la vergüenza y la irritación.
-No es asunto tuyo, Edric.- Respondí, tratando de mantener la compostura a pesar de mi incomodidad. -No tienes por qué meterte en mi vida personal.-
Edric simplemente se encogió de hombros, como si no le importara mi respuesta.
Liam se sintió indignado por la actitud de Edric y me defendió, expresando su apoyo y solidaridad.
-Jacob puede hacer lo que quiera, no es asunto tuyo.- Dijo Liam, mirando fijamente a Edric con determinación.
Agradecí el gesto de Liam, pero sentí que no quería involucrarlo más en el conflicto. Decidí que era mejor manejar la situación yo solo.
-Está bien, Liam. Gracias, pero creo que es mejor que lo deje estar. Puedo manejarlo por mi cuenta.- Respondí, tratando de sonar más seguro de lo que realmente me sentía.
Liam asintió, parecía comprender mi decisión, y se despidió con un gesto de apoyo antes de irse. Me quedé ahí, observando como Liam se alejaba, sintiéndome agradecido por su amabilidad pero también preocupado por lo que vendría a continuación con Edric.
Invité a Edric a subir a mi departamento, sintiendo una mezcla de nerviosismo y determinación mientras subíamos juntos las escaleras. Una vez dentro de mi departamento, decidí abordar directamente el asunto que estaba en el aire.
-¿Qué te pasa, Edric?- Pregunté, mirándolo con seriedad.
Edric, visiblemente molesto pero tratando de mantener la compostura, respondió con otra pregunta.
-¿Ya te acostaste con ese tipo?- Inquirió Edric, su tono revelando una mezcla de enfado y frustración.
Decidido a no dejar que Edric me perturbara, respondí con firmeza.
-Eso no te incumbe, Edric. No estamos aquí para hablar de mi vida personal.- Declaré, manteniendo la calma a pesar de la tensión en el aire.
Edric frunció el ceño, evidentemente molesto por mi respuesta.
Sintiendo un mezcla de atracción y frustración, miré a Edric directamente a los ojos.
-¿Entonces te vienes a acostar conmigo?- Pregunté, mi tono desafiante pero con un toque de vulnerabilidad.
Edric respondió con un encogimiento de hombros, su mirada intensa y su postura desafiante.
-Esa es tu decisión, Jacob. Yo solo estoy aquí.- Dijo Edric, con una mezcla de provocación y sinceridad.
Sin más preámbulos, decidí tomar la iniciativa. Me acerqué a Edric con determinación, mis labios buscando los suyos con ansias, sintiendo mi timidez desvanecerse.
Nuestros labios se encontraron en una explosión de pasión, por un momento olvidé mi molestia y me dejé llevar.
Edric pareció sorprendido, y respondió con igual intensidad, mientras nuestros cuerpos se acercaban y la tensión entre nosotros crecía.
Finalmente, Edric tomó el control y me empujó contra el sofá. Sin más preámbulos, nos desnudamos mutuamente.
Me sentí nervioso, no pude evitar sentirme excitado al ver la erección de Edric, pero cuando él me comenzó a preparar, sentí que algo estaba mal. Edric no parecía tan delicado como otra veces, y la lubricación parecía insuficiente.
Sentí un poco de dolor, pero Edric no lo notó y empujó su virilidad dentro de mí con fuerza, haciéndome sentir un dolor agudo.
Edric no se detuvo, siguió empujando y yo empecé a sudar, mi cuerpo tensándose. Era una extraña mezcla entre dolor y placer, donde el intenso placer comenzaba a opacar el dolor.
-Por lo apretado que estás, o no te has acostado con ese tipo, o tiene un pene microscópico.- Dijo Edric, su tono lleno de sarcasmo pero también con una chispa de diversión.
Me sonrojé ante el comentario de Edric, una mezcla de vergüenza y exasperación pasando por mi mente. Aún así, me dejé llevar por la pasión y la excitación. Mi mente estaba vacía y solo podía sentir el momento. El dolor leve, se había convertido en una sensación dulce y placentera.
Después de varios minutos, sentí cómo me acercaba al orgasmo. Edric lo notó y aumentó la velocidad, empujando con más fuerza para traer el clímax.
Grité de placer al sentirlo derramarse dentro de mí y Edric me miró con una sonrisa triunfal.
Me quedé agotado sobre el sofá unos segundos mientras sentía a Edric salir de mi interior, pero apenas lo hizo, volví a tierra, sintiendo una mezcla de emociones abrumadoras, mirándolo con mis ojos llenos de dolor y frustración.
-Ya hemos terminado, así que puedes largarte.- Dije, mi tono cargado de resentimiento y agotamiento.
Edric se negó, su expresión se tornó seria mientras me miraba fijamente.
-¿Por qué me has estado evitando todo este tiempo?- Preguntó Edric, su tono lleno de reproche y confusión.
Abrumado por las emociones que me invadían, finalmente exploté. Las lágrimas brotaron de mis ojos mientras dejaba salir todo lo que había estado reprimiendo.
-¡Porque eres un imbécil, Edric!- Exclamé, mi voz temblorosa por la emoción. -¡No te tomas nada en serio, siempre tratas a los demás como si fueran un juego!¡Y yo… yo…!- Las palabas se atascaron en mi garganta mientras luchaba por encontrar las palabras adecuadas para expresar lo que sentía. Finalmente, con un suspiro, continué. -Yo… no sé si es amarte, pero estoy seguro de que me gustas mucho…- Confesé, mi voz apenas un susurro ahogado por las lágrimas. -Y estoy cansado de actuar como si no importara, e fingir que solo somos amigos con derechos cuando en realidad… en realidad quiero más que eso.-
Edric parecía aturdido por mis palabras, se apartó ligeramente para poder mirarme a los ojos. Durante unos momentos, el silenció reinó en la habitación mientras ambos enfrentábamos a la cruda verdad de lo que había pasado entre nosotros.
-Jacob…- Edric no fue capaz de responder más que eso.
Yo, con la mirada aún empañada por las lágrimas, me esforcé por mantener la compostura mientras continuaba hablando.
-No sé casi nada de ti, tú no sabes nada de mí. Todo esto solo ha sido sexo para ti…-
-Lo siento Jacob, yo…-
-Solo lárgate, Edric.- Lo interrumpí.
Edric observó mi rostro lleno de lágrimas y pude notar la punzada de arrepentimiento en su pecho. Con un último vistazo a mí, asintió y se dio la vuelta, dirigiéndose a la puerta.
-Está bien, Jacob. Me voy…- Dijo Edric con un tono de voz suave y lleno de arrepentimiento.
No lo miré mientras salía, mis sollozos llenaban la habitación en un eco doloroso. Tan pronto como la puerta se cerró detrás de Edric, me dejé caer al suelo, mis manos cubriendo mi rostro mientras mis lágrimas continuaban cayendo sin control. Sentía una mezcla abrumadora de ira y autodesprecio, preguntándome cómo había podido caer en el mismo patrón otra vez.
Me sentía como un idiota por haberme acostado con Edric nuevamente, por haberme dejado llevar por la pasión y el deseo en lugar de proteger mi corazón. Me abracé a mí mismo, tratando de encontrar consuelo en medio de mi dolor. Sabía que tenía que ser fuerte, que tenía que seguir adelante, pero en ese momento, todo lo que podía hacer era llorar y lamentarme por lo que podría haber sido.
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Updated 26 Episodes
Comments
A Veronica Sulbaran
cómo no dijo el que se había acostado con otros diooossssssss
2025-03-05
1
Paola Vanessa Davila Salinas
Idiotas, uno porque así es: idiota, y el otro por no quererse un poquitito mas
2025-02-06
3
Butterfly
asco
2025-01-06
0