CAPÍTULO 11

La monarca no podía entender como había tanta maldad en el mundo como para ir en contra de una niña pequeña y de su enfermo abuelo, quien comenzaba a sufrir Alzheimer. No obstante, se sorprendió cuando la vio cara a cara.

Una vez llegó al hospital, la reina fue llevada a la habitación de Serena, encontrándose con que la niña había escapado. Pidiendo que fuera lleva a la habitación del padre del duque, la reina acertó con encontrarse a Serena allí. La pequeña de diez años, que pensaban que la separarían de su abuelo, estaba protegiéndolo con una cuchara.

—¡Su majestad!—saludó la niña.

No obstante, aunque Serena reconociera a la monarca, no se separaba de su abuelo. Seguía en frente de su cama, como un gatito miedoso, protegiendo a su hermanito. La reina Regina quedó impresionada, podía ver como incluso las piernas de Serena estaban temblando, pero no dejaba para nada a su abuelo.

—¿No te duele la cabeza?—preguntó la reina.

—No—mintió.

Claramente, le dolía, antes de ser rescatada, se había golpeado la cabeza cayendo por las escaleras en medio del incendio. No obstante, no diría nada, si aquello hacía que su tío no pensara que ella era una debilucha.

—¿Quieres mucho a tu abuelo?—preguntó mientras se arrodillaba en frente de la niña.

—¡Mucho!—respondió al borde del llanto—¡Mucho!

La reina Regina, quien estaba en búsqueda de que las mujeres también pudieran participar en la guerra, debido a la escasez de soldados que había, vio en la niña una oportunidad de oro. Aunque sabía qué tirarla a la boca del lobo tan pequeña era un pecado en cierto modo, tal vez Serena fuera lo que tanto buscara.

—Por ley, todos los primogénitos deberán prestar servicio militar si quieren conservar su título noble—le dijo la reina—, ya que tu hermano ha muerto, puedo hacer que tú heredes el título de tu padre y protejas a tu abuelo.

—¡¿En serio?!—preguntó sorprendida la niña.

—Claro está, no será fácil—le aclaró—deberás entrar al ejército ahora, por lo que tendrás que olvidarte de muchas cosas: clases de etiqueta, vestidos, maquillaje... el prepararte correctamente para un debut. Sabiendo eso, ¿aún lo quieres hacer?

Serena quedó en silencio unos segundos, pero al observar de nuevo a su abuelo asintió firmemente. Aquello conmovió a la reina, quien sabía que la niña en tan poco tiempo pasó de ser una pequeña que jugaba y reía, a asumir el rol que debía tener una persona mucho mayor. Si Serena era capaz de sacrificar su infancia por alguien que amaba, vaticinaba que podría con cualquier cosa.

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En el presente, tras rememorar aquella vieja memoria, la reina no pudo evitar sonreír más grande de tan solo recordar aquello. Aunque la situación de Anastasia y sus hermanas era distinta, ya que tenían personas a su alrededor que las ayudarían y no dejarían solas, sabía muy bien que tenían el potencial de la duquesa.

Solo era cuestión de que Serena aceptara que no podía sobreprotegerlas a tal extremo. Tras terminar, salió por la otra puerta del salón, ya que debía dejar espacio entre la duquesa y su hija.

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La duquesa volvió con Irene y los otros dos hombres, agradeciendo que su hija fuera enviada a cambiar sus vendajes. Suspirando con un cansancio sorprendente, se sentó observando mal a Scott. No podía creer que, de proteger tanto a Anastasia de aquel demonio, ahora el mejor amigo de su esposo quisiera quitársela.

—¿Te vas a casar con Anastasia?—preguntó directa.

Aquella pregunta heló hasta Jeremy, quien nunca pensó que su esposa saliera con eso. Sabía que su hija mayor estaba enamorada de su mejor amigo; sin embargo, siempre lo veía rechazarla. El aire estaba tan frío y tenso que la reina Irene tembló un poco ante la mirada oscura que los dos duques le daban a Scott.

—No... yo...—respondió un poco confuso—¿Qué pasó?

Luego de varios minutos explicando sobre lo sucedido y sobre lo que Anastasia había pedido, hasta Irene se quedó sorprendida del cambio de actitud de su hermana. Sin embargo, estaba un poco divertida al ver como Scott iba a responder ante el deseo de Anastasia.

Por parte de su padre sabía que él no podía decir nada, no tenía moral suficiente para impedir a su hija estar con un hombre mayor, aunque sí lo veía sorprendido de que al final su segunda hija estuviera decidida a cazar, como un lobo a un conejo, a su mejor amigo.

—Yo aprecio a Anastasia como una sobrina—se sinceró—¡Jamás me atrevería a verla más que eso! ¡Lo sabes bien, Jeremy!

—Una cosa eres tú—respondió sombrío el duque—y otra cosa es mi hija. No niego que ella  vaya a buscar la manera de darme doce nietos, siempre y cuando sea contigo...

Irene intentaba contener su risa, el ambiente era surrealista. Scott, quien parecía un oso andante, estaba entre la espada y la pared contra los dos duques que lo miraban con ojos de lobos rabiosos.

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Mientras tanto, Jeremy Jr., quien estaba recuperándose de la sangre que tuvo que dar, empezó a caminar un poco por el área del jardín, acompañando a las princesas. Por recomendación de Scott, el aire fresco y el movimiento haría que se sintiera un poco mejor.

Pensando en cómo aquellas cartas rojas, creadas mediante su sangre, podrían funcionar para capturar a los demonios, no se dio cuenta de que Beatrice se había detenido un poco. La segunda princesa bailarina, al ver a un hombre gordito caminar al lado, uno más fornido, no pudo evitar detallar un poco en este.

"¿Santa Claus?"

Fue la pregunta que se hizo al verlo, si bien no era del todo parecido al hombre de los cuentos que la abuela Baba les contaba de niños, tenía cierto aire que le hacía recordarlo. No solo por lo gordito, que le recordaba a su padre, sino también por su bello cabello plateado, ojos azules y mejillas rojas como un par de manzanas.

Sintiendo algo cálido en su corazón, siguió con su mirada al hombre vestido con ropas extranjeras, hasta que este se sentó bajo la sombra de un pequeño kiosco rodeados de girasoles. A los lejos pudo ver como los ojos se iluminaron ante los postres que había en la mesa; sin embargo, el hombre que lo acompañaba sacó una regla de su túnica y le pegó en la mano.

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Comments

KAMELIA

KAMELIA

😆😆😆Ya me pinto el escenario, todo cómico jajaja

2024-06-17

0

Mitsuki G

Mitsuki G

En verdad me está decepcionando mucho está Serena dónde la chica fuerte que no le importaba que decía la sociedad y que no le importaba las edades para devorarse a Jeremy a pesar de ser muy mayor para ella ahí ve feo a Scott cuando ella se le fue encima alguien mayor que ella se me hizo hipócrita que se enoje si sus hijas salieron igual que ellas le gusta los mayores y ya adivinaba que el rey de visita sería algun enamorado de las hijas y al parecer es de Beatriz la favorita de Jeremy espero que Serena no sea una madre así de sobreproctora y que quiere modelos con sus hijas ya que a ella nadie la obligó a dejar a Jeremy sea una madre que les de las herramientas para sobrevivir solas y que apoye sus enamoramientos no la vean como su enemigos

2024-05-17

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