La noche envolvía la ciudad con su manto oscuro, y en el hogar de Sofía, la preocupación se palpaba en el aire. Jerónimo, su querido hermano, comenzaba a mostrar signos preocupantes de su afección cardíaca. Al llegar a casa, Sofía se encontró con él, pálido y sudoroso, lo que la llenó de angustia.
Sofía: *(Preocupada)* Jerónimo, ¿cómo te sientes hoy? ¿Has tomado tus medicamentos?
Jerónimo: *(Con una sonrisa forzada)* Estoy bien, Sofía. No te preocupes tanto por mí.
Sofía: *(Insistente)* No puedo evitarlo, Jerónimo. Te ves pálido y cansado. ¿Estás seguro de que no debería llamar al médico?
Jerónimo: *(Tratando de tranquilizarla)* Estoy seguro, hermana. Solo necesito descansar un poco.
Aunque intentaba ser valiente, Sofía no podía ignorar la sensación de inquietud que se había apoderado de ella. Mientras preparaba una taza de té para su hermano, Jerónimo perdió el conocimiento, desplomándose en el suelo.
Sofía: *(Alarmada)* ¡Jerónimo! ¡Dios mío, qué ha pasado!
Sin saber a quién recurrir, Sofía recordó las palabras de Carlos Potter, el anciano que había conocido en el hospital y que le ofreció ayuda en momentos de necesidad. Con manos temblorosas, marcó su número, rogando que respondiera.
Anciano (Carlos Potter): *(Con calma)* ¿Sofía? ¿Qué sucede?
Sofía: *(Con voz temblorosa)* ¡Mi hermano, Jerónimo, se desmayó! ¡Necesitamos ayuda urgente!
Anciano: *(Decidido)* Estoy en camino, Sofía. Mantén la calma.
Con un suspiro de alivio, Sofía esperó la llegada del anciano y su acompañante, Roberto. Pronto, el sonido de un automóvil anunció su llegada, y juntos llevaron a Jerónimo al hospital.
Mientras tanto, en el hospital, Sofía esperaba noticias de su hermano, con el corazón en un puño. Para su sorpresa, recibió una llamada que la llenó de desconcierto: el abuelo, Carlos Potter, la informó de que Nicolás, su nieto, había sido herido de bala y se dirigía al mismo hospital.
Mateo Linconl: *(Serio)* Carlos, soy yo, Mateo. Tu nieto Nicolás está siendo trasladado al hospital. Necesito que vengas de inmediato.
Carlos: *(Atónito)* ¿Qué ha pasado, Mateo? ¿Está Nicolás bien?
Mateo Linconl: *(Con tono grave)* No lo sé aún, pero necesito que estés aquí. Hay algo importante que debemos discutir.
Carlos, con el corazón dividido entre la preocupación por Jerónimo y la incertidumbre sobre Nicolás, estaba en el hospital. Mientras esperaba noticias, se le informó que Jeronimo estaba siendo atendido por el eminente cardiólogo Neil Scully, su amigo quien había sido llamado de urgencia para tratarlo.
Sofía: *(Preocupada)* ¿Cómo está Jerónimo, doctor?
Neil Scully: *(Serio)* Estamos haciendo todo lo posible por estabilizarlo, Sofía. Ahora mismo es una situación delicada.
Mientras tanto, Carlos Potter, en un acto de determinación, decidió tomar medidas drásticas para asegurar el futuro de su nieto. Con la premisa de que Nicolás necesitaba estabilidad y Sofía necesitaba ayuda para su hermano, decidió arreglar un matrimonio entre ellos, sin que ninguno de los dos estuviera al tanto de sus planes.
Carlos Potter: *(Resuelto)* Roberto, necesito que prepares todo para una boda. Nicolás y Sofía deben casarse lo antes posible.
Roberto: *(Sorprendido)* ¿Una boda, señor Potter? ¿Tan rápido?
Carlos Potter: *(Firme)* Sí, Roberto. Es lo mejor para ambos.
Mientras tanto, Sofía seguía esperando noticias de Jerónimo, sin sospechar los planes que el abuelo estaba urdiendo en la sombra. La noche prometía más sorpresas de las que ninguno de ellos podía imaginar.
La tensión en la sala de espera del hospital era palpable mientras Sofía esperaba ansiosamente noticias sobre Jerónimo y, ahora, sobre Nicolás. La incertidumbre y el miedo se entrelazaban en su mente, mientras trataba de mantener la calma ante la situación desesperada.
Sofía: *(Para sí misma)* Por favor, que ambos estén bien. Jerónimo no puede perder esta batalla, y Nicolás... espero que se recupere pronto.
Mientras tanto, Carlos Potter y Roberto se ocupaban de los preparativos para el matrimonio entre Nicolás y Sofía, sin saber que estaban a punto de desencadenar una serie de eventos que cambiarían el curso de sus vidas para siempre.
Roberto: *(Intrigado)* ¿Cree que este es el mejor curso de acción, señor Potter?
Carlos Potter: *(Con determinación)* Es necesario, Roberto. Confío en que esto garantizará un futuro estable para Nicolás y proporcionará a Sofía el apoyo que necesita para cuidar de Jerónimo.
Roberto asintió, consciente de la gravedad de la situación y de las implicaciones de los planes del anciano.
Roberto: *(Respetuoso)* Entendido, señor Potter. Haré los arreglos necesarios lo más rápido posible.
De repente, una enfermera irrumpió en la sala de espera con una urgencia evidente en su rostro.
Enfermera: ¡Señor Potter, señorita Sofía! ¡Tienen que venir de inmediato!
Sofía y Carlos se miraron con preocupación antes de seguir a la enfermera a toda prisa por los pasillos del hospital.
Enfermera: *(Mientras corren)* Han estabilizado a Jerónimo y a Nicolás, pero necesitamos hablar con ustedes sobre su condición.
Sofía sintió que su corazón latía con fuerza, rezando para recibir buenas noticias sobre su hermano.
Sofía: *(Con voz temblorosa)* ¿Están bien? ¿Qué les ha pasado?
La enfermera los condujo a una sala apartada donde los médicos los esperaban con semblantes serios.
Médico: *(Con tono grave)* Señor Potter, señorita Sofía, sus seres queridos han sufrido traumas graves, pero están fuera de peligro por ahora. Sin embargo, necesitarán tiempo para recuperarse completamente.
Carlos y Sofía dejaron escapar un suspiro colectivo de alivio antes de escuchar con atención las indicaciones de los médicos sobre los cuidados necesarios para Jerónimo y Nicolás.
Mientras tanto, en otro rincón del hospital, Mateo Lincoln esperaba noticias sobre su amigo Nicolás con el corazón lleno de preocupación. La noche había sido una montaña rusa emocional, y no podía evitar sentirse abrumado por la incertidumbre del futuro.
Mateo: *(Para sí mismo)* Aguanta, Nicolás. No puedo perder a mi mejor amigo.
La noche avanzaba lentamente, pero en el hospital, la luz de la esperanza brillaba en medio de la oscuridad. A medida que Jerónimo y Nicolás luchaban por recuperarse, Sofía y Carlos se enfrentaban al desafío de unir sus destinos en un matrimonio destinado a cambiar el rumbo de sus vidas para siempre.
La noche avanzaba lentamente, y en el hospital, la espera se hacía interminable para Sofía y Carlos. Sin saber lo que les deparaba el destino, se preparaban para enfrentar los desafíos que estaban por venir, unidos por la preocupación por sus seres queridos y por las decisiones que estaban a punto de cambiar sus vidas para siempre.
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Updated 39 Episodes
Comments
Evelin Estefania
es ridículo que todos los capítulos tengan un final tan rebuscado y redundante...
2024-03-02
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