Capítulo 12

Eliane Croffman

Una noche de chicas

El sonido de un pitido estresante me hace abrir suavemente los ojos, lo primero que veo es a christian quien está sentado con los codos apoyados en sus muslos y con la mirada en el piso.

—¿Christian?— susurro y el levanta rápido su mirada.

Viste unos pantalones negros, una camisa blanca con las mangas hasta los codos y su respectiva corbata negra.

—¿Como te sientes?— Pregunta levantándose de la silla hacia mi  y acariciando mi cabello suavemente.

—Me duele de forma minima, pero no más de hay— explico pasando la vista por la habitacion.

Me veo en el espejo frente a mi cama y estoy llena de vendajes atraves de mi hombro y hay una máquina al lado de mi cama.

Asi que eso era lo que hacía el ruido estresante.

—Hoy me comprometí a cuidar de ti— Informa mientras lleva un vaso de agua a mis labios

—¿Enserio?— Pregunto tomando un poco de agua, el asiente y me da dos palmaditas en en la cabeza.

—¿Tienes hambre?

—En lo absoluto— niego con la cabeza, el hace un chasquido con los dedos mientras empieza a caminar hacia la puerta.

—Espera un momento ya vuelvo— Terminando de decir eso sale de la habitación.

Me levanto suave de la cama y abro las cortinas y ventanas dejando entrar la brisa que de inmediato me abraza, respiro el frio de la noche mientras cierro mis ojos y froto mis brazos con mis manos.

Al parecer en Italia había llegado su epoca más fría y no podía estar más feliz por eso, pues nunca he sido seguidora del calor.

Sigo observando por la ventana y el sonido de la puerta me avisa que Christian se encuentra adentro.

—¿No tienes frío? — pregunta y yo volteó a verlo pero mi vista viaja a la enorme caja negra que se encuentra en sus manos.

—¿Eso que es?— Pregunto curiosa

—Esto llegó ayer al club y dieron órdenes específicas para que te fueran entregadas sin que tu padre se enterara — Informa y yo camino hacia el cogiendo la caja en mis manos y sentándome en la cama.

Reviso la caja detenidamente bajo el escrutinio de christian para observar unas letras debajo de un moño decorador que se encontraba en la parte superior.

Espero te guste A.R

la palabra estaba escrita con tinta color oro que sobresalía del moño negro con bordado dorado.

Me tenso de inmediato y la mirada de christian no se hace esperar.

—¿Porque te tensaste de ese modo?— pregunta confundido y yo intento tapar la nota con mis manos.

—Eh... Es algo privado ¿Podrías retirarte? por favor.— pido y frunce un poco su entrecejo para luego asentir despacio e irse dejándome sola en la habitación.

Abro la enorme caja encontrándome con varias flores moradas con pequeñas decoraciones doradas, Eran muy hermosas y las pequeñas decoraciones en forma de mariposas doradas las hacían ver mas preciosas, admiro las flores aún con extrañeza y en eso me percato que entre ellas hay otra nota.

20... Ojalá haya contado bien,

              Princesa

A.R

Al principio no entiendo nada pero luego todo parece encajar en mi cabeza.

Acaso... ¿Es mi numero de pecas?

El sonrojo en mis mejillas no se hace esperar e instintivamente toco despacio las flores donde efectivamente se encuentran 20.

¿Porque hace esto? ¿Cual es su objetivo con esto? ¿Espera que me tiré en sus brazos o algo así?...Pues seguirá esperando sentado ya que no pienso seguir acercándome a el.

Un mensaje en mi teléfono interrumpe mis pensamientos y yo lo enciendo viendo quién me escribió.

Mi confusion no se hace esperar al notar que estoy dentro de una especie de grupo de 3 personas.

Al parecer las otras dos personas son Lía y Lorena.

Lía: ¿que les parece una salida de chicas?

Lorena: Lía, parece que lees mi mente justo estaba por preguntarles lo mismo.

Lía: ¿Una salida a un bar suena bien? A ver, qué lo digo para aprovechar que no tenemos clases mañana ¿Que dices Eli?..

Pienso por unos segundos...

lo más probable es que las siguientes semanas sean de universidad al máximo, ¿tendría que aprovechar esta oportunidad no?

Muevo mi brazo despacio descubriendo que el dolor de el brazo es soportable, luego de unos minutos pensando decido responder.

Yo: pues supongo que una salida no nos hará daño.

Lorena: ¡Así se habla!

Lía: ¡que eso era lo que quería escuchar! ¿Que les parece en el bar, italianflox a las 8:30 Pm? 

Lorena: ¡Bien!

Yo: Bien

Cierro el teléfono y me dispongo a oler un poco las flores en mis manos (Eran demasiado bonitas para tirarlas) las llevo al armario colocándolas en una pequeña mesita que tenía ahí y guardo la nota entre la ropa de los cajones.

Me miró en el espejo y me quito los vendajes despacio, veo que la herida esta cicatrizando rápido al igual que las marcas en mi rostro.

Y eso me lleva a pensar cuánto tiempo dure dormida.

Voy a la ducha y lavo mi cuerpo con cuidado, salgo con mi bata de baño como siempre y busco la ropa que me voy a colocar en el armario...

          🌠.          🌠.            🌠.

Mis manos se desplazaban por mi cintura al ver cómo el vestido se acentuaba de buena manera, un atrevido escote relucía en la parte superior y en la parte de la espalda se encuentra totalmente descubierta, desisto de usar sosten ya que la tela es lo suficientemente ajustada para que nada se salga de su lugar pero si se viera provocativo.

Maquillo mi rostro con mas maquillaje del que suelo usar tomándome el tiempo de elaborarlo como me lo imaginaba: coloco sombra oscura sobre mis párpados y labial rojo encendido, trato de tapar todas las marcas de la pelea con maquillaje y parece que logre lo que queria, por ultimo hago unas suaves ondas en mi cabello rojo y las dejo caer en mi espalda.

Cojo una pequeña cartera negra de mano para meter ahí mi móvil, arma y tarjetas, ya por ultimo me coloco un poco de perfume y mi manilla, para salir de la habitación.

Bajo las escaleras suavemente y alzo la mirada encontrándome con christian quien desde abajo me ve con ojos extremadamente abiertos.

—Eliane...— Susurra con voz casi audible y pasea su mirada por todo mi cuerpo.

—¿Si?

—Te vez preciosa—  Afirma y una sonrisa aparece de mis labios para luego seguir bajando y quedar frente a el.

—Es grato saberlo— comento.

El aún me mira con los labios entre abiertos,pero de la nada mueve su cabeza a ambos lados y carraspea para empezar a hablar.

—¿Saldrás?

—Asi es... Oh, y es una salida con Lía y Lorena los hombres no están permitidos, lo siento— Explico pasando de el y caminando a la salida.

—¡¿Que?!— pregunta incrédulo

—Lo que escuchaste, ¿podrías darme las llaves de la camioneta?— pregunto con la mano estirada hacia el.

—Soy tu guardaespaldas, no puedes salir así como así Eliane— Habla poniéndose frente a la puerta para evitar que salga.

—Te recomiendo te hagas a un lado y no trates de retenerme o irte conmigo— Le respondo cerrando suave los ojos para evitar armar una escena ahora.

—Estas herida te puede pasar algo.

—Tus labores no implican acompañarme a fiestas christian, nunca lo estipularon en el contrato, asi que te ordenó me dejes pasar y así nos evitamos cualquier tipo de discusión, donde claramente no vas a ganar tu.— Hablo ya un poco irritada y con el ceño fruncido.

—Pero...

No lo termino dejar de hablar cuando saco mi arma de la cartera y lo apunto directo a la cabeza.

—Aun lado, y dame las llaves— ordenó quitando el seguro de la pistola.

Hago un ademan con el arma señalando que se haga a un lado y el duda por unos segundos para luego hacer lo que le ordene, se hace a un lado y me entrega las llaves de mi camioneta.

—Adios— Me despido para luego salir de la casa casi a zancadas.

Se que quizás no fue la mejor manera para ordenarle, pero nunca me ha gustado el que una persona me diga lo que debo o no debo de hacer y si el se siente con el derecho de hacerlo, está muy equivocado.

Me monto en la camioneta y emprendo el viaje al bar, que acordamos.

Luego de unos minutos llego al bar donde me esperan Lía y Lorena en la entrada.

—Pensamos que te habías arrepentido — dice Lía y Lorena asiente.

—lamento la demora— contesto.

—Entremos— Habla Lorena y todas empezamos a caminar a dentro del bar.

Ya dentro una chica se nos acerca y apenas me ve el rostro palidece, algo a lo que ya estoy acostumbrada pero puedo notar la mirada confundida de las chicas.

—Buenas noches... señorita Croffman— Saluda y yo asiento— me permite recordarle,... que puede pedir lo que desee o necesite— habla nerviosa la chica a lo que yo asiento aburrida.

—Eso es algo que ya se— Contesto sería y alzo una ceja en su dirección, haciendo una mueca en los labios.

—Ehh... Puede sentarse por aqui— se arregla ella y las chicas toman mi hombro mientras se acercan a mi.

—Tranquila— Murmuran las dos y yo asiento despacio.

Las tres la seguimos hasta el segundo piso en el área VIP donde observo las miradas de sorpresas de las dos chicas a mi lado.

Las luces se postra en nuestro cuerpo mientras la música retumba por el lugar y las personas bailan por todos lados.

—¿Que desean para beber?— pregunta la mujer hacia las tres y nosotras nos miramos entre si.

—Eh... ¿Alguna recomendación?— pregunto A lo que ella sonríe.

—Tengo algo que sera de su completo agrado— afirma para luego marcharse.

Lia Nos coge a ambas de las manos y nos lleva al centro del lugar para comenzar a bailar, nosotras nos reímos mientras la miramos, comenzamos a soltarnos y pronto ya nos encontramos bailando y saltando al ritmo de la música, nos movemos las tres al compas con nuestros cuerpos sudados, al tiempo llega la mujer con las bebidas en una copa, al parecer era una clase de coctel pero no estaba para nada suave.

Paro un momento al ver que estoy hiperventilando y me siento un rato en la mesa mientras mís dos acompañantes bailan y cantan como si no hubiera un mañana.

Bebo un poco más de mi bebida y en eso me entran unas ganas inmensas de vomitar, corro hacia los baños de mujeres y entró en un cubículo escupiendo todo lo que ingeri en todo el día.

Salgo del cubículo y enjuago mi boca con agua, me miró en el espejo y notó que mi maquillaje aun con el sudor sigue intacto.

Salgo del baño y en eso logro divisar una sombra masculina observándome desde lejos, mis pies se mueven por si solos y comienzan a caminar hacia la enorme figura la cual apenas nota que lo veo comienza a caminar lejos de mi.

Sin pensarlo empiezo a rodear la multitud en busca del sujeto, va acompañado de dos hombres vestidos de negro y sale del lugar, cuando salgo del bar la fuerte y fria brisa choca con mi rostro, empiezo a mirar a todos lados.

Arrugó el entrecejo al darme cuenta que lo he perdido, intento ignorar lo sucedido y vuelvo a entrar al bar, voy caminando en busca de Lía y Lorena pero en eso miro mi muñeca y me doy cuenta que falta algo muy importante.

La manilla de rastreo

Era algo que no podía perder así como así, no puedo estar sin esa puta pulsera encima mio, empiezo a ponerme nerviosa y camino hacia el baño a ver si de pronto se me cayo ahí, la decepción se hace presente al no encontrarla.

Sin duda me tenía que ir en estos momentos y mi padre de seguro me castigaría.

Y no me voy porque quiera si no porque no puedo estar fuera de casa sin que alguien mas sepa dónde estoy, si me pasa algo no habría manera de encontrarme.

Salgo del baño de mujeres con la cabeza gacha y en eso tropiezo con una persona delante.

—Este... Lo lamento— Me disculpo.

—No hay problema señorita — Responde para sacar algo de su bolsillo y tendermelo — ¿Es esto suyo no?— Pregunta y mi corazon parece volver a su lugar, era mi pulsera el la había encontrado.

—Si... Muchas gracias— Agradezco con una sonrisa pequeña.

—No me agradezca a mi, no soy yo quien se lo envió— asegura el hombre de rostro severo.

—¿No? ¿Entonces quien?

—El hombre de allá— Señala hacia una esquina y mis ojos parecen querer salirse al ver a Alexander ahí parado con una sonrisa arrogante en los labios— Y también le envía esto— informa entregándome una nota, yo bajo la mirada y en cuanto la vuelvo a subir ya Alexander no se encuentra ahí y el hombre ya está caminando entre la multitud de personas.

Deberías ser más cuidadosa princesa, ah... Y me gusta como bailas.

A.R

¿Porque sigue aquí en Italia?

...

La verdad no se que hace aquí y se que debo tomar cartas en el asunto..., pero de una manera u otra en estos momentos le agradezco el que me haya devuelto la manilla y se que ahora le debo un favor... Favor que trataré de devolver lo más pronto posible ya que no pienso quedar debiéndole nada, eso está claro.

Me coloco la pulsera en la muñeca con una sonrisa en mis labios.

De verdad que es un idiota... No se permiten hombres en la noche de chicas....

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Espero el capítulo haya sido de su agrado.😻💕

¿Que creen que hacia Alexander en este lugar?🧐

¿Hará algo Eliane para que Alexander deje Italia?🤔

¿Que va a pasar cuando el padre de Eliane se entere de todo lo que ha pasado?🤔

Byeee💖✍️🌠

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