Departamentos Fenix, 1 AM,Misuri.
— ¡No! ¡No me hagas nada, por favor!—Suplico entre sollozos.
—Tranquilízate no te haré nada, solo aliviare el dolor de tu alma ¿No buscabas eso? ¿No estabas cansada de esta vida? ¿De tu entorno? ¿De tu familia? ¿Crees que eres importante para alguien? Para nada, estas sola en este mundo gris, solo me tienes a mí, el único que se preocupa por ti, el único que te da atención, el que sabe cómo llenar ese vacío tan inmenso que hay en ti...
La joven observo la sala y las puertas tratando de buscar una salida viable, sin embargo no sabia a lo que se enfrentaba...
— ¡Aléjate! ¿Cómo entraste? ¡Maldito psicópata! ¡No tienes idea de quien soy!—Vocifero histérica.
—Tengo mis...métodos, y hábitos, pocos saludables, me gusta—Comento riendo—Mucho la carne...pero no me mires así... me rompes el corazón, enserio,eh... ¿Crees que un mago te revelaría sus trucos? —Inquirió mofándose—Lo dudo.
La joven tenía un cuchillo en su mano derecha, se encontraba detrás de un gran sillón el cual ponía cierta distancia entre ellos, le apuntaba con furia, en sus ojos se podía ver que estaba dispuesta a todo con tal aferrarse a la vida, y si... se notaba que no era la primera vez que empuñaba un arma, detrás de su lindo rostro angelical se escondía un monstruo que le encantaba degollar personas, su presencia al desconocido le excitaba... era como un fuego que nacía desde adentro de sus entrañas, una joya de primera...su corazón palpitaba estrepitosamente, era el deseo, el deseo por poner las manos sobre su precioso, suave y delicado cuello.
—Deberías tener cuidado, podrías lastimarte, si agarras un arma debes estar segura de lo que harás con ella y a ti no te veo segura—El intruso rió al ver el brazo de la joven temblar.
— ¡Si no te alejas, juro que lo utilizare! ¡Aléjate! ¡Si no quieres que te haga daño retrocede!— lanzo varios ataques haciéndolo retroceder.
—Lo pones divertido, muy divertido, soy fanático de los juegos... y mas de los que implican contacto corporal...
—¡Ayudenmeeeeeeee! —Vocifero con desespero la joven—¡Ladrón! ¡Hay un ladrón en mi casa!
—Tienes un departamento muy bonito, tus padres tienen un gusto magnifico, la claridad de la luz es increíble, me imagino las veces que has amanecido en este sillón, pensando que me engañarías como a los otros...—Deslizo sus dedos por él apoya brazo—Escribiéndome a mí, masturbándote al oír las cosas sucias que te decía, te encantaba... te imagino riendo de nuestras charlas y llorando desconsoladamente descargándote de todo ese dolor que llevas dentro, de todo el maltrato que te hacían tus padres, pero no te preocupes, aquí me tienes, siempre estarás conmigo, en mis brazos—Camino unos pasos hacia ella—En mi jardín de las almas rotas.
— ¡No te acerques! —Grito la joven girando unos pasos alrededor del sillón—¡Ni te atrevas enfermo!
—Tu amor será mío por siempre, eterno, como el infinito, como me lo prometiste... y las promesas si se rompen, se pagan con sangre... ese es el precio, a lo que llaman libertad.
— ¡Cállate! —Vocifero— ¡Maldito Enfermo! ¡Alguien que me ayudeeeeeeee! —Exclamo tan fuerte que le dolió la garganta.
El intruso saco una pistola nueve milímetros detrás de su pantalón y la elevo frente al rostro de la muchacha—Suelta el cuchillo, ahora—Ordeno con seriedad—O tus sesos decoraran toda la sala como una perfecta obra de arte abstracto.
—Por favor... no dispares, te lo suplico.
—Me encanta como te queda el vestido que te mande, las flores en él se te ven estupendas, tan hermosas como tú, adornan ese bello cuerpo, adornan como una corona de flores en un funeral...
— ¡No lo pienso soltar! —Vocifero histérica.
— ¡Que lo sueltes! —Le apunto al abdomen.
La joven tembló del susto y lo dejo caer al suelo—Por favor, no me lastimes, estoy embarazada.
El sujeto le dio una mirada al abdomen—No es cierto...—Inhalo fuerte—Huelo las mentiras...
El intruso giro sobre el largo sillón de color azul y se deje caer sobre el—Bastante cómodo, eh, las veces que debes haber follado con chicos sobre el...putita...
—Te lo ruego...
Se le quedo observando de pie a cabeza unos segundos, apoyo sus brazos sobre el respaldar y sonrio descaradamente—Desvístete.
— ¿Qué? —Frunció el ceño confundida.
— ¿Eres sorda? Quítate la ropa, toda.
— ¡No! ¡No lo haré!
— ¿No? —Sonrió y apunto con el arma y disparo la bala paso cerca de su cuello, sintió el aire caliente de la misma.
El susto la hizo orinar encima , chorreaba el pis por sus piernas hacia el suelo.
—Compláceme y quizás te deje vivir, decídete, por que la siguiente puede ser aquí—Puso su dedo índice entre medio de sus cejas.
La joven trago grueso—Está bien—Dijo con resignación.
Se giró y comenzó a bajar el cierre de su vestido, lentamente...
—Date la vuelta, quiero que me mires a los ojos mientras me entregas tu cuerpo, me gusta ver el alma de las personas...
Se dio vuelta, su mano decencia por su espalda, el vestido cayó al suelo entre sus pies quedando en ropa interior, en un sensual conjunto oscuro.
Prosiguió a quitarse los zapatos una vez que lo hizo se mantuvo seria observándolo.
—Bien, detente—Se levanto del sillón y se acerco a ella—Tienes un cuerpo hermoso—Apoyo el arma en su vientre.
El podía sentirla temblar—Apoyo su mano en su cintura—Tu piel es tan suave...
Acerco su nariz sobre su hombro y levemente la deslizo hacia su cuello, olfateando su perfume, dejando un beso en su cuello.
—Voltéate —Ordeno.
Ella le miro a los ojos aterrada, sus ojos verdes eran atrayentes, deslizo su mano quitando el largo cabello rubio que cubría su espalda y se sorprendió.
— ¿Qué es esto? ¿Quién te hizo esto? —Indago—Nunca me hablaste de esto.
—Mi padre—Respondió la joven.
Tenía quemaduras de cigarro distribuidas por toda su espalda.
—Vístete—Ordeno con seriedad.
Camino hacia el ventanal y miro hacia la calle.
—Ni te gastes en ir a la puerta—Saque las llaves de mi bolsillo—Aquí están las llaves.
—Déjame ir por favor—Suplico la Joven.
—Acércate, te voy a dejar ir con una condición.
La joven se acercó hasta estar frente a el—¿Qué?
—No me gustan las mujeres marcadas por otro, mucho menos abusadas, que perverso es tu papa, merece un castigo, uno como nunca se lo ha imaginado, sin embargo, entre asesinos no existe la justicia... solo el placer de arrebatar un alma...
— ¿Qué?
El le sonrió a boca cerrada.
Los ojos de la chica se abrieron en grande.
—Disfruta la vista, será la ultima.
La tomo del cabello haciendo que quede frente a la ventana, esta comenzó a gritar y a retorcerse con tal de liberarse, sin embargo el era muy fuerte y la empujo con todas sus fuerzas contra el ventanal.
La muchacha soltó un grito de terror.
El vidrio delgado se agrieto y estallo en pedazos, haciendo que cayera al vacío.
Escucho su grito desesperado y observo mientras caía hacia el duro asfalto de la calle impactando duramente contra el concreto, quedando el cuerpo desnudo, salpicado de sangre, inmóvil en una gran mancha de sangre que salía desde su cráneo y abdomen.
Miro hacia la calle, se escucharon gritos de los transeúntes y frenadas de automóvil, se giro luego de ver la escena marchándose del lugar.
—Una mas para la colección.
Nota del Autor : Si te gusto el capitulo, no te olvdes de dejar tu voto
Un abrazo de gol para todos.
D.P
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Updated 88 Episodes
Comments
Amelia Mirta Fernández
carajo !!!! empezó muy fuerte , no quiero ni pensar en lo que viene .. ...y no tengo helado para comer, por el suspenso. vió ?
2024-11-13
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Alberto Herrera Gómez
uff que inicio 🧐🤔😶
2024-11-27
0
violet sarada
djjwbsbs que mierd
2024-02-17
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