las cuatro sacerdotisas.

—... donde estoy?— Helen abrió sus ojos y se encontró con un techo desconocido.

—estoy muerta?.... no sabía que el infierno fuera del estilo tradicional japonés...— dijo Helen sentándose en la cama y mirando a su alrededor la habitación de estilo tradicional japonés.

según lo que ella recuerda, fue traspasada por cuatro lanzas y luego le cayó encima un ataque mágico que fácilmente borraría a la mitad del imperio wenn y de allí solo perdió el conocimiento, y era obvio que no sobreviviría a eso, por eso lo más lógico era pensar que moriste pero no fue así.

—que diablos paso?...— Helen se puso de pie y se dirigió hacia la ventana de la habitación.

—wow...— allí un hermoso pueblo al estilo tradicional japonés.

—es idéntico...— dijo Helen recordando su viaje a Japón por los pueblos que conservan el estilo tradicional.

(imagen de referencia)

—claramente no es el infierno... entonces si no morí... ¡¡donde diablos estoy?!!—

con ese grito alguien entro corriendo a la habitación, era Alan y vio como Helen se agarraba su cabeza.

—quien eres?— pregunto Helen poniendose en guardia.

"el es fuerte..."

—ya despertaste.... yo te traje aquí, los chicos me contaron lo que pasó y por eso te pido disculpas...—

—lo chicos?... te refieres a eso malditos perros que me atacaron de repente y casi me matan?... donde están?— pregunto Helen muy enojada, aún recuerda ese horrible dolor de ser traspasada por cuatro lanzas.

—tranquilízate... ellos ahora están en descanso, tu los dejaste casi al borde de la muerte— le dijo Alan con el ceño fruncido.

—de que hablas?! ellos son los que casi me matan a mi?!!— le gritó Helen muy enojada, es ella quien casi muere.

—tu... no recuerdas nada?—

— recordar que? como esos bastardos me traspasaron con lanzas por la espalda mientras yo me defendía de un ataque masivo que me lanzaron primero?, si, si me acuerdo— respondió ella con sarcasmo.

—me refiero a lo que pasó después, te acuerdas de algo luego de eso?—

— diablos no!! perdí la conciencia cuando ese maldita ataque masivo que me lanzaron me golpeó y luego abrí mis ojos y me encuentro aquí, hablando con un completo extraño que está defendiendo a los bastardos que casi me matan.— dijo Helen irritada.

Alan la miraba muy incrédulo, para ser una niña se comporta y habla como un adulto, aunque entiende su enojo, quien diablos no se enojaría si le pasa eso?.

—esta bien... me presento, mi nombre es Alan y soy el líder de esta aldea de zorros celestiales... mis subordinados te atacaron y por eso me disculpo, afortunadamente llegue a tiempo y los detuve, ahora estás en nuestra aldea, esta es mi casa...— dijo el.

—oh... así que por eso tienes colas, eres un zorro celestial y además el líder... bueno me presento, mi nombre es Helen, no tengo apellido y no te voy a decir por o como llegue al bosque.... y gracias por salvarme...— dijo ella apartamento su mirada en eso último.

"al parecer es verdad que no recuerda nada... será mejor ocultarlo por ahora.... debo ocultar el echo de que ella es la reencarnación de una de las cuatro sacerdotisas del santuario sagrado y... la hermana de yae.... tengo se hacer algo, yae despertó cuando ella apareció... tal ves pueda hacer algo..."

—en disculpa, quisiera que te quedarás aquí un tiempo... serás mi invitada especial... que dices?—

Helen lo pensó un rato, y luego se decidió ya que al fin y al cabo no tenía a donde ir y en este lugar no hay humanos.

—esta bien... me quedaré un tiempo ya que en realidad no tengo a donde ir.... muchas gracias...—

—entiendo puedes quedarte el tiempo que quieras, por ahora qué tal si te muestro la casa y luego el pueblo y te presento ante todo para evitar problemas?—

—esta bien...—

así Helen siguió a Alan fuera de la habitación, al salir el largo pasillo y un hermoso patio que dejaron a Helen deslumbrada.

"las casas de estilo tradicional japonés son hermosas..."

Alan guió a Helen por los pasillos y con la esperanza de que Helen pudiera hacer algo para despertar a yae, la llevo por el pasillo donde queda la habitación donde ella duerme.

al pasar por allí, Helen nuevamente sintió lo que sintió al llegar al bosque, eso que la atrajo, como si sus instintos le dijeran que buscará algo.

Helen no pregunto y salió corriendo hacia esa habitación, Alan al ver su reacción se llenó de esperanzas y de inmediato la siguió.

Helen abrió la puerta y allí se encontraban varias personas con colas, al parecer también eran zorros celestiales, algunos tenían cuatro y otros tres colas, ellos la miraron sorprendidos pues de inmediato la reconocieron, aquella niña que tenía nueve colas y que casi los mata.

ellos la miraron con el ceño fruncido y cuando estaban a punto de hablar, Alan entro detrás de ella y les hizo una seña para que no dijeran nada.

ellos asintieron pero seguían mirando a Helen desconcertados pero en cambio ella ni siquiera los miraba, su mirada estaba concentrada en un solo lugar, la cama donde yae se encontraba dormida.

Helen camino hacia ella, no entendía por qué lo hacía, ni siquiera la conocía pero al verla allí dormida, inmóvil, por alguna razón su corazón dolía al verla, un mar de emociones complicadas la inundaron y de repente lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos.

—eh?... por qué?... quien eres?...— su corazón dolía mucho, ese sentimiento de perdida, ese sufrimiento como si hubiera perdido algo que realmente le importaba, eso era lo que sentía al ver allí a aquella pelirosa con orejas de zorro y nueve colas.

entonces de repente Helen habló —... despierta...— inconscientemente comenzó a decirle a aquella mujer que despertara, y ni siquiera entendía por qué estaba haciendo eso.

—despierta!!— le gritó Helen y entonces dos aretes aparecieron en sus orejas de zorro, eran esos aretes que aparecieron cuando se transformó antes.

los aretes comenzaron a brillar y pétalos de cerezo aparecieron y las rodearon.

los presentes estaban muy confundidos e incrédulos por lo que estaba pasando, quien diablos es esa niña? se preguntaron todos menos Alan quien deseaba con todo su ser que Helen logrará hacer que yae despertara.

entonces los pétalos de cerezo fueron apareciendo cada vez más hasta que las cubrieron por completo.

los presentes se alteraron ya que se pudieron sentir tres poderosas presencias que aparecieron de repente, unas presencias que los presentes conocían muy bien ya que en el pasado las adoraron y les sirvieron como sus diosas.

los pétalos de cerezo desaparecieron dejaron ver a las dueñas de aquellas presencias, la niña ya no era una niña, ahora nuevamente estaba en esa forma adulta con un traje de sacerdotisa y a sus lados se encontraban otras dos sacerdotisas que estaban un poco transparentes y en la cama estaba sentada yae, despierta también con su traje de sacerdotisa mientras tomaba las manos de Helen y las otras dos chicas transparentes ponían las suyas encima.

todos se conmocionaron al verlas, algunos taparon sus bocas por asombro y otros comenzaron a llorar como Alan.

todos los presentes se postraron de rodillas ante ellas, esos rostros idénticos, eran ellas, sus amas, a las que un dia sirvieron... las cuatro sacerdotisas del santuario sagrado.

(las cuatro sacerdotisas en el pasado)

ellas se miraban cálidamente, finalmente, después de la tragedia de hace cien años donde tres de las cuatro sacerdotisas muriendo sacrificándose por su pueblo, nuevamente estaban reunidas, aunque solo era por un corto tiempo ellas sintieron ese momento fue el más feliz de sus existencias, donde nuevamente pudieron estar juntas.

luego de un rato, las dos sacerdotisas que se encontraban a los lados de Helen, se convirtieron en pétalos de cerezo y desaparecieron, Helen también fue envuelta por pétalos de cerezo y luego cayó inconsciente a la cama nuevamente en su forma de niña.

yae quien ahora estaba despierta tomo a la niña y la acostó en su regazo sobre la cama mientras acariciando su rostro con una mirada y una sonrisa cálida.

los presentes estaban a punto de formas un escándalo por qué por fin su verdadera líder había despertado pero ella los detuvo poniendo su dedo en sus labios indicando que hicieran silencio pues no quería que despertarán a Helen.

—mi querida hermana... esta vez te protegeré... esta vez no voy a perderte al igual que en el pasado...— declaro ella mientras seguía acariciando a Helen dormida.

los presentes solo pudieron contener su emoción pues ya lo han entendido todo, esa niña es la reencarnación de una de las cuatro sacerdotisas y aunque esté en un cuerpo diferente y no recuerde nada, ella sigue siendo la hermana de yae, a quien también sirvieron en el pasado y aquella que en el pasado se sacrifico para que yae pudiera vivir, no tenían ningún derecho a interrumpir ese reencuentro.

(yae)

(nota: espero que ahora hayan entendido por qué yae se refiere a Helen como su hermana, Helen es la reencarnación de una de las hermanas de yae pero ella no lo sabe ya que no tiene recuerdos de su vida como una de las cuatro sacerdotisas...

más adelante mediante vaya avanzando la historia les contaré lo que pasó en el pasado con las cuatro sacerdotisas del santuario sagrado.

esperenlo 😁😉 y muchas gracias por seguir está historia ☺️💕💕)

Más populares

Comments

Liliana Barros

Liliana Barros

Excelente capítulo autor 👍🙂

2024-07-23

0

Dalma Maio

Dalma Maio

Hay una historia anterior? Siento que me perdí de algo

2024-04-24

0

🍷🥀𝑫𝒆 𝑹𝒖𝒛𝒛𝒐 𝑵𝒊𝒏𝒂💜

🍷🥀𝑫𝒆 𝑹𝒖𝒛𝒛𝒐 𝑵𝒊𝒏𝒂💜

𝑎𝑎𝑖𝑖𝑖𝑖 𝑠ℎ𝑖𝑛𝑔𝑎𝑎𝑎𝑜𝑜𝑜𝑠 𝑛𝑜 𝑒 𝑝𝑎𝑟𝑎𝑑𝑜 𝑑𝑒 𝑙𝑙𝑜𝑟𝑎𝑟, 𝑒𝑠𝑡𝑜𝑦 𝑝𝑒𝑜𝑟 𝑞𝑢𝑒 𝑢𝑛𝑎 𝑒𝑚𝑏𝑎𝑟𝑟𝑎𝑧𝑎𝑑𝑎/Grin//Facepalm//Facepalm/𝑦 𝑛𝑜 𝑞𝑢𝑖𝑒𝑟𝑜 𝑝𝑒𝑛𝑠𝑎𝑟 𝑒𝑛 𝑒𝑠𝑡𝑎𝑟𝑙𝑜 𝑛𝑒𝑣𝑒𝑟/Proud//Applaud//Applaud/𝑝𝑒𝑟𝑜 𝑒𝑠 𝑡𝑎𝑛 ℎ𝑒𝑟𝑚𝑜𝑠𝑜💜𝑠𝑒 𝑟𝑒𝑢𝑛𝑖𝑒𝑟𝑜𝑛🫂𝑎𝑎𝑖𝑖𝑖 𝑑𝑖𝑜𝑠

2024-04-09

1

Total

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play