la batalla entre el albino y Helen quien estaba fuera de sus sentidos era muy intensa, el choque de espadas creaba una fuerte honda de choque, el albino había podido contener a helen muy bien pero ya estaba llegando a su límite, aunque pudiera enfrentarla poco a poco se vio obligado a concentrarse en defenderse de los mortales ataques de Helen sin poder atacar.
el albino ya estaba agotado con su respiración agitada pero en cambio Helen seguía con su rostro inexpresivo sin mostrar fatiga alguna.
Helen tenía la ventaja poco a poco le fue propinando varias heridas al albino, el ya estaba al límite y cuando pensó que sería su fin, llegaron otro zorros gigantes de cuatro y tres colas que de inmediato atacaron a Helen al ver que su líder estaba siendo empujado al límite.
—jefe está bien?!!— pregunto uno de los zorros para ponerse frente a él.
—si, tenemos que detenerla, ella no está en sus sentidos y tengo muchas preguntas que hacerle a esa chica— dijo al albino sanando levemente sus heridas con magia y luego se puso de pie para unirse a la batalla nuevamente.
y poco a poco fueron haciendo retroceder a helen ya que ellos al ser un grupo de doce contra uno tenían la ventaja numérica y por ende pudieron crear una estrategia de defensa y ataque, mientras el albino acompañado de otros tres zorros de cuatro colas en su forma semi humana peleaban cuerpo a cuerpo con Helen los demás atacaban con magia y apoyaban sanando las heridas de los que peleaban de frente con Helen.
Helen de verdad fue empujada y obligada a retroceder pero al igual que con el albino, de repente el otro arete de su oreja comenzó a brillar y con ello Helen fue envuelta en pétalos de cerezo.
—esto es malo!! tenemos que—
las palabras del albino fueron interrumpidas cuando de Helen salió una onda de choque tan fuerte que los mando a volar y con ella los pétalos desaparecieron mostrando a helen nuevamente.
—no puede ser....— el albino cayó de rodillas al ver a helen.
los demás zorros celestiales quienes estaban en su forma semi humana también cayeron de rodillas sin poder creer lo que estaban viendo.
Helen ahora tenía nueve colas... un dios superior, solo las cuatro sacerdotisas del santuario sagrado tenían nueve colas y aunque ellas incluso superaron ese número, ahora que ellas no están, esa chica frente a ellos es básicamente el dios de los zorros celestiales, el pináculo, el ser más fuerte entre ellos... el poder de un zorro de nueve colas es tan grande que ni siquiera si toda la raza se une en su contra podrían vencerlo, ya que el zorro celestiales con más colas y más fuerte de toda la raza era el albino ya que la ultima zorro con nueve colas se encontraba en coma desde hace diez años.
Helen no había usado ataques mágicos desde que comencé la pelea pero ahora comenzó a hacerlo y era un ataque con que estaba dispuesta ha acabar con todos de una vez por todas.
la magia comenzó a fluir y un enorme árbol de cerezo apareció detrás de Helen, una vez el árbol termino de aparecer comenzó a florecer hermosas flores de cerezo.
los pétalos rosado comenzaron a caer pero no cayeron al suelo, Helen los comenzó a controlar y una ráfaga de pétalos de cerezo se dirigieron hacia el albino y los demás zorros celestiales.
ese era su fin, el albino lo sabe, sabe lo que es ese ataque, ya que con ese ataque fue que yae, la mujer que ama y la última sacerdotisa del santuario cayó en un sueño eterno que ya a durado diez años completos y no hay esperanzas de que se despierte.
el albino se resigno a su final, no podía hacer nada y lo que más lo llenaba de ira he impotencia es que nunca sabrá que fue lo que pasó para llegar a esta situación y que tampoco pudo despedirse de su amada.
el cerro sus ojos para esperar el impacto, uno que nunca llegó y al abrir sus ojos no pudo evitar sorprenderse y comenzar a llorar por lo que estaba viendo.
—... y-yae...—
si amada esposa, yae, la última sacerdotisa y quien llevaba diez años inconsciente, está frente a él bloqueando el ataque de Helen.
—ha pasado un tiempo, mi amado esposo...— dijo ella con una hermosa sonrisa de alegría en su rostro.
luego volvió a poner su atención en el ataque de Helen y lo desvío ya que le era imposible acabar con los pétalos.
— yae ten cuidado, ella—
—lo se mi amor, después de todo, ella es mi hermana... mi querida hermana— dijo ella dejando perplejo al albino.
"así que después de todo ella es..."
—terminare esto ahora... por favor, cuida bien de ella Alan.— dijo ella para luego desaparecer de la vista de el albino.
—espera!!— grito el pero ya era tarde, yae se encontraba peleando frente a frente contra Helen.
la danza de espadas comenzó, una feroz batalla entre los seres más poderosos de los zorros celestiales.
yae igualaba a Helen en poder y ambas se mantenían firmes sin dar aberturas.
—fue un gusto volver a verte hermana... pero ya es hora de terminar con esto, está no eres tú...— dijo yae para lanzarle un ataque mágico a Helen haciéndola retroceder.
yae aprovecho y tomo distancia para hacer una postura y con unas palabras en un idioma extraño; pétalos de cerezo aparecieron y envolvieron a yae y luego desaparecieron.
al igual que con Helen, yae ya no tenía nueve colas, ahora tenía dose colas, esa era la técnica final de una de las cuatro sacerdotisas del santuario sagrado, donde mostraban por unos segundos su máximo poder.
yae tomo aire y cerró sus ojos, luego los abrió y se concentró en Helen quien también había tomado una postura para lanzar su ataque.
las dos se moviera a la velocidad de la luz y sus espadas chocaron creando una luz segadora.
Alan inmediatamente se precipito a ellas y las encontró de pie inmóviles dándose la espalda con sus katanas en mano.
entre yae se movió y guardo su catana en su vaina mientras Helen, un brillo la envolvió y sus colas y su traje de sacerdotisa desaparecieron dejando ver nuevamente a una niña sin colas y con sus ropas destrozas inconsciente en el suelo.
yae se volteó a ella y la cargo en sus brazos y camino con ella hacia Alan quien aún trataba de asimilar todo, no entendía nada, todo era confuso, por qué la chica de nueve colas ahora se ha convertido en una niña sin siquiera una cola y además por qué yae se refirió a ella como su hermana, ya no entendía nada, al parecer tendrá que hacer muchas preguntas.
por ahora lo más importante es que ya el problema está resuelto y sobre todo, yae a despertado después de diez años.
Alan se precipito a ella y al llegar, yae le entrega a la niña en sus brazos.
— te amo...— dijo ella dándole un beso en sus labios para luego caer inconsciente, Alan la tomo antes de que callera al suelo.
—yae... no otra vez...— dijo el acercándose a su cuerpo y uniendo su cabeza a la de ella mientras lágrimas comenzaron a brotar.
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Updated 58 Episodes
Comments
Greiselyn lisbeth
Dios pero que vida más complicada la de estos seres 🤦🏽
2024-11-01
1
Ana Moscoso
woooow Helen es sin duda alguien super fuerte se lo merece, merece ser feliz
2024-02-29
4
Maria Fernanda Montenegro
Confuso el capítulo. Vamos a ver el capítulo siguiente a ver si se entiende que paso
2023-11-25
4