*** Ximena ***
-¿y por qué no? ¡Ni que fuera tu primera vez!- dijo con mucho desprecio, yo quería gritarle que lo era que si era mi primera vez que él era el único que me había besado, pero sabía que eso solo lo llenaría de satisfacción en el remoto caso que él me creyera.
- porque me gusta hacerlo solo con personas que mínimo me respeten, si tu sientes asco por mi ¿entonces qué caso tiene? ya que siento la misma repulsión por ti, ¿si quieres tener a una mujer de tu agrado en tu cama? hay muchas porque tener a una mujer libidinosa ¿cómo me dices?- grite con furia si creía que era de lo peor mejor para mí, lo quería bien lejos de mi cama.
Vi como sus ojos se llenaron de furia de la misma manera de antes de besarme, así que hundí mi cabeza al piso no quería que me volviera a besar, él se agacho y me tomó del cabello para que le diera la cara y me dijo.
-si hay muchas mujeres pero da la casualidad que tú eres mi esposa y llevamos 8 años de casados y soy el único estúpido que no ha estado en tu cama, vamos ¿para que pagar por una en la calle? si tú tienes la obligación de complacerme, enséñame lo que has aprendido queridita - soltó mi cabello y se levantó de inmediato si era hábil pero definitivamente este hombre también tenía entrenamiento y me ganaba en masa muscular, me causo mucho miedo que él valiéndose de que efectivamente tenía la obligación de estar en su cama porque soy su esposa así que decidí cambiar mi estrategia
-te propongo un trato, yo no tendré relaciones sexuales con ningún hombre, y tu podrás tener todas las mujeres que quieras solo si lo haces discretamente, así estarás satisfecho y nosotros no pasamos un mal rato ¿qué te parece?- intente decirlo con mucha tranquilidad quería que él dejara el tema-
-y porque debería de hacer eso como te dije eres mi esposa y estoy en todo mi derecho además que ya te vi desnuda y no te ves tan mal- dijo con cara hosca
-eres un idiota – grite y pronto me arrepentí, tengo que ser inteligente si quiero negociar con el, así que suspire y le comente –nunca me has pedido alguna prueba de enfermedad venérea, ¿no te da miedo que la tenga?- dije lo más perversa que pude o eso intente porque se oyó como coquetería.
-eres una basura maldigo el día que mi abuelo me obligo a casarme contigo, pero tienes razón antes de cualquier cosa necesitas hacerte una pruebas de esas – él se alejó del lugar muy molesto y yo solo suspire lo único que gane con esto fue tiempo ¿pero cuánto?, necesito encontrar una manera de que él se olvide de eso no quiero perder mi primera vez con este hombre que odio.
Después de unos minutos más sentada en el suelo me levanté y me retiré a mi recámara, sentía mis piernas débiles cuando entre a mi recámara pase el seguro nunca me sentí tan vulnerable ni siquiera cuando aquel chico de la preparatoria me quiso robar un beso a la fuerza, desde ese día me empecé a vestir mal a no maquillarme y pasar desapercibida para los hombres no quería fallarle a mi abuela y mi abuelo, por eso estudié artes marciales para no dejar que nadie me tocara, la abuela antes de morir me dijo que era una mujer casada y como tal me tenía que comportar, que no me tenía que enamorar de nadie, que mi virtud la guardara para mi esposo que tarde o temprano teníamos que consumar el matrimonio, ella me hizo jugar que solo me entregaría a mi esposo y yo lo prometí lo que no le prometí es entregarme a Tomas, si pudiera liberarme de este hombre sin tener que consumar el matrimonio sería genial podría enamorarme de alguien y volverme a casar-
*** Tomas ***
Después de la pelea con Ximena me fui a mi despacho me sentía muy disgustado como se atrevía esa mujer a meterse con personas de mala calaña al grado de que ella misma no sabía si tenía una enfermedad venérea estaba loca.
Marque un número cuando me contestaron pregunte -¿cómo vas con lo que te pedí?, ¿ya me tienes algo?- la respuesta al otro lado del teléfono fue mañana mismo lo tendrá en sus manos señor colgué la llamada y me fui a dar un baño lo necesitaba.
A la mañana siguiente Ximena se retiró muy temprano y me dirigí a mi trabajo al medio día me interrumpió una llamada que solo me dijo ya está todo en su correo señor solo suspire y abrí mi correo tenía miedo de leer el informe de la vida sentimental de Ximena.
Cuando lo leí mi mente no daba crédito a lo que leía según el reporte no había tenido ningún novio más sin embargo si muchos pretendientes, pero que era esto cómo era posible si ella me informaba otra cosa se difamaba a ella misma, porque de verdad no entiendo a esta mujer, que pretende al comportarse de esa manera. La relación más estrecha que tenía era un chico en la preparatoria pero un día tuvieron una discusión muy grande y ella inició sus clases en las artes marciales.
De verdad que cada día se me hacía más enigmática esa mujer había crecido con el abuelo tenía lógica que ella no fuera como ella misma se describe ya que el abuelo era un hombre muy bueno y noble pero muy rígido con respecto a las buenas costumbres.
En cuanto llegue a la casa le pregunté a Luz en donde se localizaba la señora me dijo que se encontraba en su recamara le indique que la esperaba en el estudio tenía que hablar con ella, todavía dudaba que fuera tan inocente nadie se difama a sí misma de esa manera pero tenía que investigar mas al respecto.
Enseguida escuche la puerta que tocaban al entrar ella me regaló una expresión de enfado cosa que no me interesó y le indique
-arregla tus cosas mañana mismo nos vamos con el abuelo, si tienes algún problema en la escuela lo pueden solucionar mis hombre solo tienes que decírmelo-
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 95 Episodes
Comments
Jesus Castro Montero
Escritora tu novela me encanto y estoy atrapada con esta historia gracias escritora por tan linda novela hojala sigas escribiendo mas novelas como esta
2022-07-02
2
Maria Alejandra Saez Parraga
Y que mas quieres averiguar, allí tienes tu respuesta. Ahora, viene la prueba de fuego para los dos. Deben dormir juntos en casa del abuelo.
2022-04-18
0
Ivon Caraballo
más capitulos está interesante
2022-04-15
0