Anna
lunes por la mañana, desperté temprano como siempre y luego de mi rutina matutina, salí a correr al parque como todas las mañanas.
Mientras corría, llevaba la música un poco más alta de lo normal, tratando de despejar mi mente, el domingo había Sido un día de recuerdos, un poco melancólico, pero también confuso, Alexander se colaba en mis pensamientos una y otras vez, sentía algo distinto una atracción demasiado fuerte, un sentimiento de seguridad y confianza que ni yo misma entendía.
Pero luego venían los miedos, realmente mi mente y mi alma sanaron? estoy dispuesta a confiar en alguien a nivel íntimo sin miedo a que me lastime? Seguido a eso el raciocinio, " Estúpida Anna, el hombre tiene una mujer a su lado, y muy hermosa, porque se fijaría en mi? porque pienso en alguien que ya tiene otra persona con el? " Todo en mi cabeza era confuso, todo en mi corazón era confuso....
De pronto unos metros más adelante, lo ví, reconocería esa espalda, ese porte ... ese... simplemente ese cuerpo perfecto, todo en el parecía serlo, era como si correr no le llevará un esfuerzo, lo hacía con elegancia, era sexy hasta para eso, a su lado estaba su perro... no recordaba su nombre, pero era tal como su dueño, hermoso y elegante. Sonreí al verlo con correa, y pensé que ese mínimo detalle, hacia que yo aunque sea una milésima de segundo estuve en su pensamiento.
Adelante mi paso para estar a su lado, cuando llegue, solo rasque la cabeza de su perro saludando con picardía, para luego guiñarle un ojo a Alexander y volver a adelantarme .
Mi corazón parecía salirse de mi pecho, parecía una estúpida adolescente, pero sonreía alegre por poder verlo una vez más. Un minuto después estaban ambos a mi lado, le dedique una sonrisa que ni siquiera yo sé de dónde salió, todo mi cuerpo tenía vida propia, ya no podía controlar nada...
Saque mi auricular y saludé.
- Hola Extraño, un gusto encontralos- dije sonriendo como boba.
El solo me miraba, no sabía si era el reflejo del sol, o su rostro lucía entre molesto y confundido, pero su mirada seguía siendo un arma letal contra mí.
- Oye!!!!?? estás bien?- dije nuevamente, deteniendo mi paso, pensé sigue molesto por lo del sábado, y viene q pedirme explicaciones.
El reaccionó inmediatamente, como saliendo de sus pensamientos, se disculpo según el estaba pensado en su trabajo, excusa patética que suelo usar con Kevin y Marie, cuando quiero evadir un tema.
Tratando de entablar una conversación le pregunté si venía a menudo por aquí, ya que en más de un año, solo lo he visto dos veces, contando está.
Abrí mi botella de agua mientras lo miraba, pero otra vez, silencio, no respondía, su miraba ya me ponía un poco nerviosa, despertaba ciertas cosas en mí, que hasta me daban vergüenza pensarlas.
-Quieres agua? estás bien? o ya se te sobre calentó el cerebro- pregunté medio en ironía y preocupación, claro, seguramente el hombre no tenía sus piezas bien ubicadas en su cabeza, clarooo, perfecto no sería, quizás sufrió algún golpe fuerte en el pasado y quedó medio tarumba, ya que, todo no se puede tener...
-Solo es un poco de stress y la sorpresa de verte por aquí- dijo mientras señalaba una banca con mi cabeza para tomar asiento, dude un segundo pero luego lo seguí como hipnotizada, creo que este punto el podia dar órdenes y yo solo obedecer como una idiota.
-Como está tu novia? sigue enojada, por lo de... bueno, ya sabes, lo del cumpleaños- dije tratando de romper el hielo, y dándole el pie, para que lo soltará ya, porque de seguro me pediría explicaciones.
-No te preocupes por eso, solo es un vestido, no es para tanto, ella... a veces tiende a exagerar las cosas..- dijo con cara de resignación y a la vez podía notar fastidio en su voz.
- La verdad que fue un accidente, no lo tomes a mal, ver cómo se transformaba en una especie de ogro, fue bastante shokeante- dije conteniendo una carcajada al recordar la situación, tratando de reír lo.mas suave posible al recordar a la muñeca poseída
- La verdad que sí - respondio y empezo a reír a carcajadas, lo que hizo que me relajara y yo comenzará a reír más fuerte.
Era tan extraño, se sentía tan bien, tan cómodo estar ahí con el, como si tuviéramos mucha confianza cómo una conexión única...
Sin darme cuenta sentí como tomó su cara entre mis manos y comenzó a besarme..
Primero quedé petrificada , pero al segundo solo me deje llevar, mi cuerpo lo necesitaba , era algo que deseaba desde la primera vez que lo ví.
Sentía un calor recorrerme entera, su beso era dulce y a la vez hambriento, mi lengua se unió en una danza sensual con la suya, yo solo quería más, solo podía sentir y no pensar, sensación única en un beso increíble y apasionante que me hizo olvidar del mundo.
Cuando de pronto sentí sus manos a los costados de mi cuello, y como si fuesen flashes, la pesadilla volvió, abrí los ojos de golpe y veía el rostro de Matt, lo empuje bruscamente, mientras luchaba para que mis lágrimas no salieran solo me levanté lo más rápido que pude para huir y gritarle en la cara como una loca desquiciada que no volviera a tocarme en su puta vida.
Sin más empecé a correr a una velocidad, que ni yo sabía que tenía, y sin poder evitarlo más mis lágrimas caían como cascada por mi rostro, mientras escucha que me llamaba y corría tras de mi.
Me apure aún más y al llegar a la avenida más cercana, frene un taxi y me fui sin mirar atrás.
Llegué a mi departamento, me duche sin parar de llorar, necesitaba descargar el dolor y la frustración de no poder acercarme a alguien que me gustará, sin que Matt me arruinara una vez más, le otorgaba tanto poder que seguía arruinado mi vida aún sin estar y me odiaba por eso.
Ya cambiada con mi ropa usual de trabajo, que constaba de un falda tubo negra arriba de mis rodillas, camisa blanca y tacones del mismo color que la falda decidí distraerme enfocándome en mi trabajo.
Estábamos investigando la desaparición de Susan Smith, una joven de 24 años desparecida ya hacía un mes, su familia estaba desesperada y yo me encontraba un poco así también.
Mi trabajo constaba de verificar y constatar si su novio tenía un perfil de psicópata o sociopata, sería más prudente en este caso, leía declaraciones revisaba las investigaciones recientes de los movimientos de su círculo íntimo, observaba una y otra vez las descripciones que su familia y amigos brindaban de ella, pero lo más difícil era que no encontrábamos a ninguno de los dos , nadie conocía a su novio ni lo había visto, era como un fantasma, los poco que lo vieron solo era de lejos y no alcanzaron a ver su rostro, no sabíamos trabajo, estudio, y menos aún un nombre... y como a todo loco obsesivo mi mente lo llamaba Matt, claramente sabía que no era el único loco enfermo suelto, pero quizás sentía que con atraparlos y salvar a alguien más, me estaba salvando yo y haciendole pagar a el sus atrocidades.
Ya casi pasado el mediodía, mi teléfono sonó, Con una sonrisa en mi rostro atendí
- Hey tu, quien se ha muerto, me llamas lunes, nos vimos sábado- Respondí con una sonrisa burlona.
- Baja ya pequeña tienes que almorzar, y estaba cerca, regalale una hora a tu hermano- dijo con un poco entusiasmo.
- Okkk, raroooo lo tuyo, dame cinco minutos y estoy ahí- dije levantándome y buscando mi bolso, ya en el ascensor uniendo un poco los detalles de los últimos días me di cuenta. Theo sabe lo que sucedió en la mañana... seguramente Alexander le contó. Básico en mi hermano, aparecer inmediatamente cuando piensa o siente que me derrumbó .
Cuando llegue abajo lo ví apoyado en su auto revisando su celular, tan distraído que no veía que cuánta mujer pasaba lo miraba...
Me acerque saludarlo con un beso en la mejilla, mientras el como de costumbre me daba esos abrazos de oso que me ponían incómoda
- Como está hoy mi pequeña Forrest Gump?- pregunto riendo animadamente.
-LO SABIA!!! SABIA QUE VENIAS POR ALGO!!! - grite indignada ante su burla.
- Vamos- dijo pasando mi su brazo por mis hombros
- A unas calles de aquí, hay un muy buen lugar, tengo hambre y seguro tú también- dijo sonriendo y poniéndonos en marcha.
Caminamos en un silencio cómodo, al llegar era un restaurante italiano, asi que ambos pedimos Fetuccini Alfredo y unos refrescos, el buen vino quedó descartado, porque debíamos volver ambos a trabajar.
Sin esperar más, Theo y su letal sinceridad dijo.
- Cuéntamelo, necesito confirmar versiones- mientras se recarga en el respladar de la silla y me miraba serio.
Puse mis ojos en blanco y lancé un fuerte suspiro, sabía que tenía que hacerlo no me dejaría en paz sino.
Empece a contarle lo sucedido, limitandome a los hechos y no a mis sentimientos, y tratando de sacar el dramatismo de la situación. Al terminar de hablar Llegó nuestra comida, mientras nos decían Theo me observaba en silencio con cara de preocupación.
Una vez que quedamos solo el se aclaró la garganta para hablar.
- Anna, se que fue para ti algo más fuerte de lo que me aparentas hacer creer, la versión de Alex es igual a la tuya, solo que la de el tiene un alto contenido de preocupación que tu intentas restarle - hablaba en tono comprensivo-
- Puedes decirle que está todo bien, que no se preocupe, por qué esto interfiera en su amistad, quizás reaccione como una loca, pero fue solo eso, envíale mis disculpas y asunto olvidado- dije tratando de parecer indiferente.
- Pequeña... escúchame y no me interrupas si? -
Asentí con mi cabeza mientras trataba de comer con calma y dejando proseguir.
- El no se preocupo por nuestra amistad, lo hizo por ti, solo me llamo para saber el porqué de tu reacción, y como acercarse a ti y ayudarte, realmente le interesas y mucho, primero aclarará su situación con la bruja, y después quiere acercarse a ti, el tema aquí es que tan dispuesta estás a qué alguien lo haga, porque el te atrae, y me di cuenta, pero hasta cuándo tus miedos estaran ahí Anita? es un buen hombre, pero y tú? estás dispuesta a seguir adelante? -su mirada era de preocupación.
-Interesado? en mi? en serio? porque ? - estaba alegre, pero con miedo y todo era tan confuso, que no entendía que es lo que mi hermano me decía..
- Solo eso te quedó en la cabeza de todo lo que te dije??- pregunto riendo y negando con su cabeza .
-Theo, voy a ser sincera, me gusta, me gusta mucho, solo eso, no estoy enamorada de un hombre que ví tres veces en mi vida, pero me atrae demasiado, y es algo que nunca sentí, pero... el merece algo mejor, yo no creo pueda darle lo que quiere, yo ya estoy rota, y eso no va a cambiar,- dije bajando mi mirada al plato de comida, evitando a Theo.
-Escuchame bien Anna, todos nos rompemos unos poco otros más, pero podemos sanar y reconstruirnos un poco si luchamos, y tú eres la persona más luchadora, fuerte y testaruda que conozco, no sé si es Alex u otro, pero quiero,no te exijo que sigas adelante que seas feliz, que sanes... yo estaré aquí acompañándote en el proceso, solo quiero que seas feliz de una puta vez- su mirada era de puro amor.
- Theo, eres el mejor hermano del mundo- le dije sonriendo y limpiando una lágrima de mi mejilla.
-Lo se - respondió altanero sonriendo.
En ese momento un mensaje llegó a mi celular del trabajo, necesitaba volver urgente
Me levanté rápido y le expliqué que debía irme, y le prometí organizar una cena en los próximos días para compensarlo, el se puso de pie y asintió, con compresión como siempre.
Cuando estaba por salir casi corriendo escucho a Theo gritarme
- Corre, Forrest! Corre!- y luego soltar una sonora carcajada.
Me gire le enseñe mi dedo medio y salí con una sonrisa en mi rostro lo más digna posible.
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Comments
Dipaca Castañeda
en verdad como le he dicho anteriormente a otros escritores , no hace falta hacer dos capítulos con un mismo contenido, lo q piensa uno y lo q piensa el otro, es fastidioso leer dos veces un mismo momento
2023-11-22
11
patry
🥰🥰🥰🥰🥰😍
2023-11-06
1
patry
Corre forres corre es la más Theo
2023-11-06
1