—¡No, por favor! —gritaba Samanta, intentando escapar de los rusos.
—Kalya, pera —dijo Boris, intentando hablar español, tomándola fuerte por el brazo y cubriéndole la boca con fuerza — Tu venír con nostros —
Los rusos buscaron por todos lados a Erika, pero no la encontraron. No sabían que ella había salido. También se dieron cuenta que Javier y Roberto, no habían llegado aún a la mansión, ellos seguían en el camino.
[Hablando en ruso]
—No está la chica. Debe haberse ido temprano —informó Ivan.
—No importa. Con la madre tenemos suficiente —dijo Boris, arrastrando a Samanta fuera de la mansión.
Dejaron una carta en la mesa de la sala, con una amenaza clara para Roberto. Luego desaparecieron tan rápido como habían llegado.
...........
Después de una noche larga y tensa, Roberto y Javier finalmente llegaron a la mansión, habían podido encender la camioneta por fin en la mañana. Llegaron a la entrada de la mansión, y rápidamente corrieron adentro, viendo las puertas que fueron forzadas, presagiando lo peor.
—¡Erika! —gritó Roberto, entrando en la sala principal —. ¡Samanta!
Javier seguía a Roberto, con el corazón a mil. La mansión estaba desordenada, había signos de lucha visibles.
—¡Viejo, acá hay algo! —dijo Javier, encontrando la carta en la mesa de la sala.
Roberto le arrancó la carta de las manos a Javier y la leyó rápidamente. Estaba escrito en ruso, pero él lo entendía perfectamente.
**Carta de los rusos**
"Vincenzo, sabemos que estás huyendo, pero no puedes esconderé para siempre. Si quieres volver a ver a tu esposa con vida, entrégate y trae contigo a Javier. Tienes 48 horas, ó tu esposa morirá."
Debajo estaba escrita la dirección, dónde lo esperarían los rusos.
—Viejo. ¿Qué dice la carta? —preguntó Javier, preocupado.
—Tienen a tu vieja... la van a matar si no nos entregamos. Por lo que leí no tienen a Erika, eso es un alivió —dijo Roberto, sin mostrar preocupación.
—¡Hijos de puta! —gritó Javier, golpeando la mesa —. Viejo, ¿qué hacemos? ¡Tienen a mamá! ¡Hay que salvarla!.
Roberto miró alrededor, dándose cuenta de que no había señales de su hija, lo que más le importaba.
—Lo importante ahora es Erika. Si querés salvar a tu vieja anda solo. —dijo Roberto, sin una pizca de compasión
Javier, al borde del colapso, empezó a discutir y recriminar a Roberto, su falta de interés sobre la vida de Samanta.
—¿Qué mierda te pasa, viejo? ¿De verdad no vas a hacer nada por salvar a mamá? —preguntó Javier, muy enojado.
—¡Me importa un carajo tu vieja!. La única importante es Erika. Si algo me llega a pasar... ella ... —
—Todo esto es tu culpa, viejo de mierda. Si algo le pasa a mamá, te juro que te mato. —dijo Javier, con su voz temblando de furia.
Roberto lo miró con frialdad, sin mostrar preocupación.
—Hacé lo que tengas que hacer, Javier. A mí me importa un carajo lo que pase con tu vieja. Lo único que me importa ahora, es tu hermana, voy a hacer unas llamadas. —respondió Roberto, dándole la espalda a Javier.
Javier colapsó de bronca, se acercó a Roberto y tomo el arma que tenía en su cintura. Y apuntó a Roberto, mirándolo a los ojos con odio.
—¡Vamos a rescatar a mamá! No te lo voy a repetir. —dijo Javier, con mucha rabia y desesperación.
—¿Qué? ¿Vas a matarme? —preguntó Roberto, provocando aún más a Javier —. Ahora que tú primo Eduardo está muerto, la que va a heredar todo esto, es tu hermana Erika. Vos no vas a recibir ni un solo peso —continuó, con una sonrisa cruel.
—¿Qué? — Javier sintió como si le hubieran dado un golpe en el estómago—. ¡Trabaje y me esforcé todo este tiempo, intente ganarme tu respeto a base de esfuerzo! ¿Y esto es lo que voy a recibir?.
—Por eso sos un pelotudo. Nunca entendiste. No importa cuánto te esfuerces, nunca vas a ser parte de esto. Todo lo que hice, fue por y para Erika. Y ahora no solo va a heredar mi fortuna, también va a quedarse el negocio familiar. ¡Así que dale, mátame! —dijo Roberto, disfrutando la desesperación en los ojos de Javier.
La ira y el dolor, transformaron totalmente la cara de Javier. Las palabras de Roberto, hicieron salir todo el odio y frustración que cargaba por dentro.
—No podés hacerme esto, papá. Di todo por este negocio, sacrifique todo. —dijo Javier, con su voz casi llena de locura.
—No me llames papá. No soy tu papá, nunca lo fui, y jamás lo seré. Y si, puedo hacerlo y lo voy a hacer. Erika es la única que realmente importa. —respondió Roberto con frialdad.
Las manos de Javier, temblaban de tanta rabia que tenía, pero aún así, no apartaba el dedo del gatillo.
—No te lo voy a decir otra vez, vamos a ir a salvar a mamá, o te mato.—
... .........
La lluvia comenzó a caer nuevamente, anunciando algo que ya estaba previsto a pasar. El suceso inevitable.
Ya era la tarde, la entrada de la mansión estaba siendo acordonada, bajo la lluvia, la policía hacia su trabajo.
Erika recién volvía de su primer día en la universidad, su madre no había ido a buscarla, así que tuvo que volver en transporte público, exponiéndose luego de camino a casa, quedando empapada por la lluvia.
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Updated 48 Episodes
Comments
Romina Lope
Esconderte es correcto.
Esconderé : verbo futuro de esconder , está incorrento .
2025-01-14
0
Omirsa Benites
Cada vez se pone mejor, ese viejo es malo
2025-01-17
0
Yareth Jiménez
nesta muy bueno
2025-01-15
0