Sabia perfectamente que las decisiones de papa eran las mas efectivas, de ahí que nuestro apellido y los hoteles estén colocados como uno de los mejores del país y del mundo sin embargo, la decisión que habia tomado conmigo sentía que no era la ideal.
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—¿Tu quieres que trabaje aquí? ¿En la empresa? — después de que Marcus abandonara la oficina de mi padre ambos nos sentamos a platicar a poner las cartas sobre la mesa para saber perfectamente lo que tenia que hacer bajo mi cargo. — Seria muy extraño, ¿Sabes?
En estos meses me habia acostumbrado perfectamente a trabajar desde casa. Para evitar problemas y por mis tiempos tener una simulación de una oficina en mi habitación me facilitaba las cosas además sabia que mi puesto no requería mi presencia diaria en la empresa, por lo que estaba perfectamente bien como estaba.
—No lo seria hija. — Mi padre tomo un bolígrafo de los tantos que tenia e hizo el mismo ademan que también mi madre hacia; girar la pluma entre sus dedos. —Con esta nueva decisión y al ser dos de las sedes mas importantes, tu trabajo requerirá mas supervisión y mas importancia. Es momento de que tomes un lugar en esta empresa y la manera mas efectiva es que te instales aquí.
—Pero mi madre y Kate…
—Ellas tienen que separar los asuntos familiares de lo laboral hija— seguía moviendo su pluma y también su silla, donde yacía sentado— además tu madre fue quien toco el asunto por lo que lo mas correcto, como presidente, es que tu presencia sea requerida con esta nueva decisión, por lo que no puede enojarse ni hacer nada, ni Kate.
Bueno eso era un punto. Mas carga de trabajo implicaba mayor espacio y mas manos para sacar esto adelante además de que mi padre tenia razón. Mama fue quien hablado y me hecho la basurita para que la asumiera, desafiando mi persona.
—Y con la presencia de Marcus, ambos podrán manejar esto de la mejor manera posible.
Otro tema en la mesa. Marcus Lee. El hombre de complexión intimidante y sumamente atractivo iba a ser mi compañero y supervisor de trabajo… Y eso era algo que no estaba dentro de lo estipulado.
—Entonces, ¿Cuándo estarás lista para instalarte?
—En cuanto me des la orden papa.
Mi padre asintió y de inmediato marco para que me dieran una oficina nueva…
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Ahora, con todo acomodado, como lo habia pensado y visualizado me sentía demasiado cómoda porque sinceramente era algo que no veían a futuro. La “pequeña” oficina que habia pedido mi padre se habia convertido en una oficina sumamente grande, con un sofá, mesa, baño que no habia contemplado, pero lo suficiente grande para poder colocar mis cosas de trabajo y lo mas necesario para tener todo a la mano.
Era mi nueva burbuja. Y me gustaba como estaba tomando rumbo.
Observe el reloj, dando las diez de la mañana. Mi padre me habia dicho días atrás que Marcus esperaría pacientemente hasta que estuviera instalada y pudiera dar el siguiente paso, por lo que la cita de juntarnos y hablar sobre lo que haríamos se aplazo y pues bueno hoy era el día, por lo que Marcus no tardaría en llegar.
Ese hombre; Con un poco de información que de manera propia decidí recabar, Marcus Lee tenia 40 años exactamente, poseedor de una de las fortunas mas poderosas de Dubái y siendo catalogado como uno de los hombres mas poderosos del mismo además de que era conocido en el mundo de los negocios como un “ Come Tiburón” ya que todas las negociaciones, por mas mínimas que fueran las tomaba y las convertía en un éxito total.
Ahora trabajar de la mano de un hombre que no solo imponía físicamente sino económicamente era una suerte que no todos teníamos, mucho menos yo con todo lo que me rodeaba pero siempre, en mi mente, tenia que pensar positivo y que todo esto que estaba pasando eran puertas nuevas que el destino me estaba dando.
Se me estaba dando una oportunidad para mostrar mi talento y no podía dejar que nadie lo arruinara.
Tome mi termo, que Anastasia habia preparado como siempre, y tome un sorbo de este mientras escuchaba unos toques en mi puerta. Podía estar segura que era Marcus, por lo que me acomode en mi silla, esperando verlo entrar.
—Adelante— la puerta color café oscuro y de madera se abrió pero era mi padre quien entro y de inmediato cerro la misma. Oliver West era la persona mas meticulosa del mundo por lo que lo primero que me recibió fueron sus ojos observando mi nuevo espacio de trabajo. Verlo inspeccionar las fotos que habia decidido poner en las paredes le levantaron una ligera sonrisa y eso me dio una calidez inmediata. —Supongo que te gusta como quedo, ¿Verdad? — me levante, abotonando mi saco negro y camine con las manos atrás de mi espalda y ponerme hasta su lado. Ahora ambos observábamos un retrato familiar que habia tenido en mi cuarto por mucho tiempo y que habia decidido colocar en la pared central.
—Eres buena hija— Mi padre se acerco con mas claridad a la foto y la toco con delicadeza— los cuatro nos veíamos muy bien, ¿No?— Y tenia razón. A pesar de ya tener mas de seis años parecía que el tiempo no habia por nosotros.
—Lo se. Ese día mi mama estaba muy emocionada…
Mi padre siguió observando como habia acomodado mi despacho— Lo digo enserio, quedo bastante bien hija.
—Gracias, padre— con su aprobación me sentí un poco mas en confianza. Camine hasta mi silla y tome asiento mientras que mi padre tomaba lugar frente a mi. —¿Necesitabas algo padre? ¿Puedo ayudarte? Ya estoy cien porciento instalada.
Mi padre de inmediato frunció el ceño— ¿No puedo solo venir a ver a mi hija?
—Bueno es que… casi siempre me buscas por cosas el trabajo además, es muy raro verte libre. Casi nunca lo estas— y no era mentira. Juntas, viajes y demás citas inundaba su agenda por lo que venir ver a una de sus hijas era algo no muy común.
—Bueno en ese caso— mi padre levanto su comisura ligeramente. El no era de sonreír mucho— acéptalo porque lo tratare de hacer mas seguido, al igual que con Kate.
—Esta bien— sonreí en mi lugar— lo aceptare con gusto.
Ambos, después de mucho tiempo, nos sentíamos sin ninguna barrera. Solo papa e hija, y era de las mejores sanaciones que estaba mostrando hasta el momento.
—¿A que hora llegara Marcus hija?
—Yo creo que en unos minutos, quedamos a las once en punto— observe la pantalla de mi teléfono y en efecto, quedaban cinco minutos para que llegara.
—Esta bien— pensé que iba a levantarse, pero solo se acomodo en la pequeña silla— ¿Cómo te sientes de trabajar con el?
—¿Quieres la verdad? Estoy nerviosa si te soy sincera.
—Tranquila hija— mi padre colocó sus codos sobre mi mesa transparente— se que esta decisión fue repentina, y ahora que lo pienso con mas lógica, fue algo fuera de lugar lo que dijo tu madre, pero aun así piensa que esto es para ti, para tu conocimiento. Es una oportunidad única y sabes que siempre busco lo mejor para mi familia.
—Eso lo se de cabeza y es verdad. Es una oportunidad para mi. Tomar mas riendas sobre el asunto es algo que puedo ver si realmente esta a mi alcance.
—¡Oh! De eso no dudes hija. Mucho mas si Marcus acepto de inmediato es porque tienes el potencial. Además con lo que entregaste en la junta me doy cuenta de que es así, por lo que te pido que lo tomes como un desafío. Lo vas a sacar a flote.
Me quede observando a mi padre unos segundos y me di cuenta de que esta cercanía de verdad que pensé que estaba esfumada tanto con Kate como conmigo. Las palabras de aliento, su positivismo era justo que uno como hijo o hija necesitábamos cuando dudábamos de nuestras capacidades, era solo ese pequeño empujón que necesitábamos para poder sentir confianza en uno mismo.
—De verdad papa, que te agradezco tus palabras— tome su brazo izquierdo y ambos sonreímos, pero dejamos de hacerlo en cuanto la puerta de nuevo se abrió, esta vez sin esperar respuesta pero ya veía el porque. Mi madre entro como si nada a mi despacho, con su característico porte y con un rostro bastante neutro que no sabia descifrar como se encontraba.
Mi padre volteo y de inmediato se levanto acercándose a ella. Mi madre solo cerro la puerta y acepto el beso en la mejilla que mi papa habia dejado en su mejilla. — Cariño que bueno que viniste a ver a Katy.
Mi madre solo separo un poco de mi padre pero hasta este momento no me dirigía mirada ni palabra alguna. Solo veía mi espacio.
—No vine a eso Oliver, mas bien— sin permiso mío coloco su grande bolso en el sofá y se cruzo de brazos observando a mi padre muy contenta. —¿Cuándo pensabas decirme acerca de esto? ¿Por qué no me consultaste antes?
¿Hablaba de mi estadía aquí? Si ese era el caso, ¿Por qué parecía que estaba poniéndome la piedra en mi camino?
—Discúlpame Katherine— mi padre dio un paso atrás mientras yo seguía en mi lugar. No quiera que mi madre se enfadara mas conmigo pero ¿Por qué se ponía así? — pero creo que no es necesario que esto se consulte.
—¿Estas evadiendo mi cargo aquí Oliver? Porque te recuerdo que como vicepresidenta de esta empresa también tengo derecho de saber los movimientos de aquí y de lo que externa con esta empresa además, ¿Por qué tan rápido le diste una oficina? A Kate tardaste hasta un mes en habilitarle una oficina digna.
Ay no, era lo que menos quería. Odiaba las comparaciones entre Kate y yo y mi padre desde siempre lo habia inculcado entre nosotras sin embargo, con mi madre el caso era un poco más alejado ya que habia mostrado, casi siempre, un poco mas de atención hacia Kate pero no la culpo por ello; Kate siempre la obedecía y además con su gran similitud, era como verse ella misma pero mas pequeña.
—Te lo repito Katherine— el tono amable de mi padre se habia ido y habia regresado su voz grave, sus facciones suaves habían desaparecido— No era algo que ameritaba una decisión tuya además, ¿No fuiste tu quien saco la idea de que Katy asumiera mas responsabilidades?
Mi madre no respondió y seguía sin verme— Además la apresura a darle su oficina es porque trabajara de la mano de Marcus Lee— al mencionar el nombre mi madre abrió sus ojos— por lo que de inmediato opte por condicionarle un espacio y pudiera trabajar con mas comodidad. Ha tenido suficiente con trabar desde casa y mucho mas si es de vía indispensable.
El silencio reino mi espacio. Mi madre aun se dirigía a mi padre, mucho mas con su respuesta, pero no sabia si iba a reaccionar de peor manera. No quería echar mas bolas de papel a la montaña que ya nos separaba.
—Aun así Oliver— mi madre un poco mas estable por fin hablo— no quiero favoritismos aquí. Kate también se ha esforzado y mucho mas por lograr lo que ha hecho su persona dentro de esta empresa, bueno— Dirigió su mirada hacia mi— solo decía que nada es gratis en esta vida.
—Y no lo niego Katherine, pero también Katy ha demostrado compromiso, resultados con su trabajo, así que mas que merecido es una necesidad.
—Creo que en eso estamos todos de acuerdo— mi vista cambio al escuchar la voz grave y externa que habia rompido la tensión que reinaba nuestro entorno. Marcus yacía en la entrada de mi oficina con su mano venosa sobre la perilla de la puerta luciendo bastante intimidante. Su barba habia sido recortada y en lugar de un traje oscuro como la primara vez que lo conocí portaba un traje gris que resaltaba mas su musculosa figura. Su mirada era bastante nutra ya que estaba la vista sobre mi madre ero al encontrarme con su mirada no se si fui yo pero esa dureza que tenia en su rostro habia desaparecido. —Perdón por entrar así, pero llame y nadie contesto así que me tome el atrevimiento de poder entrar— Espero y no te moleste Katy.
Su voz… ese tono tan grave que tenia…
—No, ¡Claro que no! — de inmediato me quite del lugar en donde estaba y salí a recibirlo. Este solo negó, dándome una sonrisa sincera cerrando la puerta de mi oficina hasta ponerse a lado de mi madre. — Al contrario. Te pido una disculpa por no escuchar que estabas esperando.
—No te preocupes, estaba mas interesado en otras palabras…— ¿Eso fue una indirecta hacia mi madre— Un gusto verte de nuevo Katherine.
Mi madre parecía tener mascaras para todos, en el sentido de que podía estar mostrando enojo y después derramaba sonrisas y facciones amables. Era digno de ella ya que siempre tenia algo que dar a otros.
—¡Oh Marcus! — Marcus le dio un breve beso en la mejilla— el placer es mío. Hace una temporada que no te veíamos. Me alegra que estés de regreso.
—Yo también— se alejo de mi madre y volvió a verme—¿Te molesta si coloco mis cosas aquí Katy?
—No Marcus, adelante.
Este coloco su portafolio en el sofá y su vaso de café en la mesa del centro, regresando después hacia donde estábamos nosotros.
—Oliver me comento que trabajaras con Katy, Marcus— mi madre no preguntaba, mas bien estaba confirmando si mi papa se habia equivocado en sus palabras.
—Así es— Marcus no observaba a mi madre, a mi era a quien veía, y no dejaba de hacerlo. — Oliver solicito de mi ayuda, así que encantado lo hare. Además no se equivocaba. Katy he revisado tus avances y déjame decirte que es increíble lo que has logrado en tan poco tiempo. Felicidades.
¡Demonios! Sinceramente no sabia como recibir sus palabras. No estaba acostumbrada a que agradecieran mi trabajo, mucho menos de alguien externo, menos de mi familia.
—Muchas gracias Marcus. Significa mucho tus palabras.
Y no era mentira. Llevaba interactuando con Marcus solo con pequeños momentos y realmente sentía que el apoyo mutuo que nos daríamos en el trabajo podía ayudar.
—Cuando puedas también puedes visitar a Kate— mi madre rompió la burbuja que se habia creado. — Estará muy contenta de recibirte y de escuchar una opinión extra.
Marcus observo a mi madre y le dio una sonrisa pequeña— lo tendre en cuenta Katherine. En cuanto tengamos tiempo lo hare., peor por ahora— Observo su reloj— ¿Les molestaría…?
—¡No Marcus por supuesto! — mi padre se acerco a este, saludándose ya que no habían tenido oportunidad y este, junto con mi madre, se acercaron a la salida de mi oficina. —Los dejamos y ya saben, cualquier cosa que necesites estamos a una llamada de distancia.
—Lo agradecemos Oliver— mis padres salieron y cerraron la puerta dejándome con el hombre imponente que habia salvado la tensión entre mis padres y yo.
Comencé a caminar hasta donde estaba mi silla y me recargue un poco, además de que necesitaba limpiar mis manos, que ahora estaban sudadas por los nervios, sobre algo. Marcus simplemente al igual que mis padres , se dedico a observar con rapidez mi oficina.
—¿Katherine siempre tiende a comportarse así? — camino hasta la mesa pequeña y tomo su vaso de café, dando un trago mientras tomaba siento frente a la silla donde hace unos minutos estaba mi padre.
—Algunas veces… Es normal en ella. — de nuevo restregué mis manos sobre la tela que cubría mi silla. De verdad que su mirada era muy penetrante, al grado de darme sensaciones de nervios pero también de comodidad.
—Pues no debería. Mucho menos con su propia hija.
—No te preocupes— sonreí un poco y tome asiento en mi silla, un poco mas confiada— me he acostumbrado. Trataba de no verme afectada ante sus palabras pero habia mencionado un punto a su favor y era cierto— ¿Pasa algo?
—Realmente lo digo en serio. Sea Katherine tu madre, la vicepresidenta o cualquier cargo que ocupe, no debe de ser así con tu trabajo. Y antes de que preguntes; escuche lo suficiente como para justificar mis palabras.
Mas bolas de papel a la montaña. ¡Dios! No era esto posible. ¿Con que cara vería a Marcus con esto que menciono?
—Yo… solo digo que esto no es algo fuera de lo común. Mi adre puede ser así, peros e que ella me quiere y con eso es mas que suficiente, pero bueno— quiera cambiar rápido de tema. Con sus ojos en mi y sus facciones intimidantes, las palabras se me estaban terminando— ¿Qué es lo primero que quieres consultar? Prepare un resumen sobre lo que creo que pudiéramos revisar a detalle.
Marcus cambio su rostro, y la sonrisa con la que lo conocí resplandeció su rostro. Tenia que admitirlo, era muy atractivo y para tener cuarenta años, no los aparentaba.
—Esta bien pero, ¿Qué te parece si discutimos todo esto invitándote a desayunar? Cerca de aquí hay un restaurante de Brunch muy bueno, ¿Qué dices?
—¡Oh no te molestes! De verdad; podemos pedir aquí sin problema.
De nuevo esa sonrisa— No es molestia, además tómalo como un descanso por lo que acaba de pasar. Vi tu cara y realmente parecías estar muy frustrada con tu madre.
¿Tanto se notaba mi cara con respecto a mi madre? ¡Dios con razón fácilmente podía leer mi rostro! Era demasiado expresiva.
—¡Dios que vergüenza! — Marcus se levanto sin romper su contacto del mío, por lo que hice lo mismo, No habia alternativa si me volvía a negar. — No era lo que quería que se notara.
—Te lo repito Katy, no tendrías por que sentirte así con tu propia madre. Pero regresando a lo de antes vamos. No voy a aceptar un no por respuesta.
—Esta bien— Marcus espero muy pacientemente a que acomodara mi bolsa y el muy caballerosamente la llevo junto con su maletín, saliendo ambos del espacio que ahora ya era mío, oficialmente.
Bajamos por el elevador, saliendo del edificio hasta caminar unas cuantas calles y llegar al restaurante en un silencio bastante agradable. Era la primera vez que me sentía cómoda con alguien sin decir palabra y eso era a veces era mucho mejor.
Y eso solo me estaba pasando con Marcus.
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—¿Estas seguro D?
—Lo estoy señor— la voz grave del lado de la línea confirmaba lo que observaba. — Acaba de salir del edificio con Marcus Lee.
—¿Marcus Lee? — la voz menos grave se sorprendió y también se enfureció. Esto no pintaba nada bien. — ¿No habia llegado sola?
—Lo hizo señor, pero vi cuando el señor Marcus entro igual solo. Ahora ambos están caminando por la calle… Bastante cómodos.
—¡Mierda! ¡ No les quites la visa de encima! ¿Me oyes? Síguelos y me das un reporte de esto tan pronto algo mas suceda.
El llamado “D” asintió mientras seguía Katy y Marcus llegando al restaurante.
—Como ordene señor—la linease corto y la voz de “D” desapareció.
—¿Tanto disfrutas tu vida sin mi compañía Katy? — la voz grave observaba la foto que le habia llegado a su teléfono— Katy a lado de Marcus sonriendo entre la demás gente la ciudad— Espero y lo goces, porque siempre sabrás a quien perteneces, nena…
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Updated 41 Episodes
Comments
Rosalia Carolina Poggi Garcia
T
atrapante trama..!!! muy buena novela.!!
2024-04-29
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