CAPITULO 9

En el cuarto de María

—Se puede saber que paso— Pregunte sería

—Esa mujer empezó— Dice Jimena

—Esta bien, pero por qué tuvieron que sacar un arma, esto no es un juego, les pudo haber disparado

—Lo sabemos, pero fue en defensa propia— Dice Sarita

—Que fue exactamente lo que pasó— Les pregunto

—Nosotras estábamos caminando en el patio cuando esa piba apareció, nos empezó a gritar, jaloneo a Livia, e intento golpearla, Sarita intervino y al hacer eso ella fue la que recibió el golpe, no me aguante y saque el arma

—Y cómo fue que te la quito

—Agarro un balde y me lo lanzó, haciendo que el arma se me escape de las manos

—Esta bien, chicas por favor, les pido, tengan mucho cuidado, un arma no es un juguete, pueden lastimar a alguien

—Esta bien, pero no me vas a negar que esa piba es insoportable— Dice Jimena

—Pues si, se cree muy valiente, ah, pero cuando le puse el arma en la cabeza

—Bueno, me voy a mí pieza, quiero descansar, necesito descansar, nada más ve estás ojeras— Dice Sarita

—Se nota— Dice Jimena

*Sarita le pega*

—Se van a matar a madrazos ustedes, dios mio vámonos, dejemos descansar a Maria— Dice Livia

—Sinceramente, no creo que pueda dormir, ¿Quien se queda conmigo?

—Yo, pero, ¿por qué?— Pregunta Livia

—No me digas que le tienes miedo a Alex— Dice Jimena

—No es miedo, sino que no sé que decirle si me pregunta algo, no lo conozco, no sé que carajos decir

—Tienes razón, pero no creo que vaya a investigar todo lo que digas— Dice Sarita

—Crees eso, haber, él perdió la memoria, crees que todo lo que digo no lo va a verificar con alguien

—Pues sí, tienes razón, entonces que hacemos, porque supongo que nos va a preguntar algo a nosotras también— Dice Jimena

—No se preocupen por eso, tranquilas, ya veremos qué hacer, voy a tener que hablar con Bruno

*Tocan la puerta*

—¿Quien es?— Pregunta Sarita

—Bruno, necesito hablar con Maria

—Hablado del demonio

—Ten mucho cuidado con el— Dice Livia

—No te preocupes, el que tiene que tener cuidado debe ser él

—Eso lo sé, pero digo ten cuidado de que no se te pase la mano— Expresa Livia

—Tranquila, enseguida vuelvo

Abro la puerta y ahí está Bruno, me estaba mirando con una cara, pero de muerto.

—Camina— Dice Bruno jalando del brazo a Maria

Me estuvo jalando del brazo hasta llegar al jardín.

—Se puede saber que hacemos en el jardín?, si quieres ser discreto déjame decirte que esté es el lugar menos discreto que existe, además de que el cuarto de tu hermano da vista al jardín

—Que le dijiste a Alex— Pregunto alterado

—Debido a qué no me dijiste que tenía que decir, pues me tuve que inventar una historia, pero necesito más información sobre tu hermano, y que me digas específicamente que es lo que debo decir

—No te preocupes por eso, vas a tener esa información, pero recuerda que si te atreves a decir algo, te va a ir muy mal

—Mejor guarda tus tus amenazas, que conmigo no funcionan

—Estoy hablando en serio, no me retes, tú a mí no me conoces

En el cuarto de Alex

—Aquí está la medicina que me pidió joven— Dice Ezequiel

—Muchas gracias Ezequiel

—De nada joven

—Sabes dónde está mi esposa?

—La vi saliendo con el joven Bruno

—Con Bruno?— Pregunta Fernando

—Si joven, salieron en dirección al jardín

—Esta bien, puedes retirarte— Dice Alex

—Con permiso— Dice Ezequiel para luego retirarse

—Bruno y Maria se conocen?— Pregunto Fernando

—No lo sé— Dice Alex asomándose por la ventana

—Al parecer están discutiendo

En el jardín

—Tienes razón, quizá no te conozca, y no me interesa conocerte, lo único que tengo que saber, es que eres un hijo malagradecido, que intento matar a su hermano por envidia, para poder adueñarse de la empresa que tiene, la cual su padre le dejo, porque sabía que con el esa empresa iba estar mucho mejor manejada, ¿o me equivoco?

—Cállate— Le da una cachetada

En el cuarto de Alex

—¿La acaba de golpear?

—Eso parece, no sé que demonios está pasando Fernando, necesito que investigues a Maria y a sus hermanas, si tiene familia, donde viven, necesito saber todo acerca de ellas

—Esta bien, yo me encargo de eso

En el jardín

—Tu no sabes nada sobre mi— Dice exaltado, casi gritando

—Pero mira como te pones, eso quiere decir que lo que digo es verdad

—Mira, tu solo ocúpate de que Alex no se entere de nada

—Y que pasaría si le digo toda la verdad, te irías a la cárcel ¿verdad?

En el cuarto de Alex

—Alex, estás seguro de lo que quieres hacer

—Si, por lo que veo, Bruno y ella son muy cercanos, así que por el momento voy a fingir que creo todo lo que me dice

—Bien, yo me ocupo de lo demás

En el jardín

—Yo negaría todo, y a quien crees que le van a creer, a una mujerzuela o a su hermano, solo recuerda, que si Alex se entera de algo, tu familia muere, y no creo que quieras que tus sobrinos crezcan sin padres ¿o si?

—Eres un...

—Di lo que quieras, pero te tengo en mis manos— Dice agarrándola fuerte de los brazos y empujándola hacia atrás —Ya estás advertida— Dice para luego irse

Me siento en el piso y empiezo a llorar de rabia, no sabía que hacer, no podía llamar a Juan, y Josué no se debe enterar de nada, porque si no se armaria tremendo quilombo con nuestra gente, bebía seguir con esto a cómo de lugar, tenía que comunicarme con Juan lo más rápido posible

A la mañana siguiente

En el cuarto de María

—Buenos días hermanita, como dormiste— pregunta Livia

—¿Que hora es?— Pregunto somnolienta

—Son las seis y media de la mañana

—Maria tenemos un problema— Dice Jimena entrando exaltada al cuarto

—Bien, nuevo día, nuevo problema, y ahora que paso

—El coronel me acaba de llamar

—El coronel?— Pregunté

—Sí

—Que te dijo?— Preguntó Livia

—Dijo que debíamos estar en la Defensoría militar, ahora

—Pero no estamos en Argentina— Dice Livia

—Lo que pasa es que el coronel está aquí, en Mérida

—Y que hace en Mérida?— Pregunté confundida

—Vino por algunos problemas, y eso tiene que ver con nosotras

—¿Y cómo sabía que estábamos aquí?— Preguntó Livia

—No lo sé, pero es mejor que vayamos

—Bien, vayan a cambiarse, lleven sus armas y despierten a Sarita, nos vemos abajo, dense prisa

—Esta bien

Jimena y Livia, se fueron a sus cuartos para cambiarse, y yo me levanté de la cama para alistarme.

—Pero que manera de hacer frío, que no tienen calefacción o que, parece una morgue este lugar.

Después de un rato

En la sala

—¿Listas?— Les pregunte

—Completamente— Dice Jimena

—Dios mío, cuánto tiempo más se va a tardar Sarita— Pregunto Livia

—Ya estoy lista— Dice Sarita bajando de las escaleras

—Por fin— Exprese

—No me tarde mucho, no exageren

—Te desperté a las seis y algo, nada más mirá la hora, ya van a ser las ocho

—Bien ya vámonos— Dice Livia

—¿No se olvidan de nada verdad?— Les pregunté

—No— Dicen las tres al mismo tiempo

—Y las armas

—La tengo— Dice Jimena

—Yo también— Dice Livia

—Sarita, ¿tenés tu arma?

—Si, aquí está

—¿Donde?

—Uy, la deje en el cuarto, enseguida vuelvo

—Rapido Sarita, se nos vá a hacer tarde— Dice Jimena

—Lo primero que les digo, no se olviden de nada, y hay van

—Buenos días, ¿van a salir?—Pregunta Alex

—Sí, tenemos que encargarnos de algunas cosas— Le dije

—Está bien, pero no creo que eso sea posible

—¿Por que?— Pregunté confundida

—Porque no— Exclamó

—Esa para mí no es una respuesta— dije sería

—Pues para mí si, así que no van a poder salir, y el guardia ya tiene la orden de no dejarlas salir

—¿Hay algún motivo?— Pregunto Jimena

—Lo único que tienen que saber es que no van a salir

—Ya la encontré, estaba encima de la cama

—Bien, es hora de irnos, caminen, y para tu información, yo no te estoy pidiendo permiso

—Está bien, pero más allá de esa puerta no van a poder llegar

—Eso ya lo veremos— dije dándome la vuelta

En la entrada

—Buenos días señora— Dice el guardia saliendo de la cabina de control —¿Necesita algo?

—Buenos días, necesito que habrás la reja por favor

—Lo lamento señora, no puedo hacer eso

—Mira, no tengo mucho tiempo, y esa reja se va a abrir por las buenas o por las malas

—Lo lamento señora, pero por órdenes de su esposo no puedo hacer eso

—Que conste que te lo advertí, Jimena

—Ven para acá— Lo agarra y le tuerce el brazo haciendo que se retuerza de dolor

—Ahora, abre la reja

—Señorita por favor

—Suficiente, Jimena sueltalo

—Claro que lo va a soltar, cuando abra la reja— Dije sería

—Ya dije que no van a ir a ningún lado

—Entonces vas a tener que ver a mi hermana rompiéndole el brazo a tu guardia

—Con mucho gusto

—¡AHHHH!— Gritó el guardia de dolor

—Está bien, la voy a abrir— Dice Alex mientras abre la reja

—No era tan difícil verdad sueltalo Jimena

—Ponte un poco de hielo, te puede ayudar— Le dice Jimena al guardia

Después de eso nos fuimos en un taxi, sé que no estuvo bien haber hecho eso, pero era necesario, además quien se cree que es para darme órdenes, ni que fuera una niña.

Cuando llegamos bajamos del taxi y vimos que el coronel nos estaba esperando afuera.

—Coronel, buenas tardes— Levanté mí mano derecha llevándola hacia un lado de la frente, haciendo una seña de respeto

—Maria, Jimena, Sarita, Livia, un gusto verlas nuevamente

—Igualmente coronel— Dice Jimena

—Hay algún motivo por el cual estamos aquí— Pregunte

—Si, tenemos un problema, y uno muy grave

—¿De que se trata?— Pregunte

—Vengan— Dijo llevándonos hacia el interior de la base

Entramos a la base de Defensoría Militar y me sorprendió que todas, literalmente todas las personas con las que trabajaba, incluso mí gente, estaban aquí, incluyendo a Josué.

—Señorita Maria— Dice Josué mientras se acerca para darme un abrazo

—Como estás Josué— le pregunte

—Muy bien, y usted?

—Se podría decir que bien

—Señores, los reuní aquí debido a un problema muy serio, que no podemos dejar pasar. Hoy a la mañana me llamaron desde la prisión estatal, y me comunicaron que Javier Robert escapo. Asesino a 6 policías y también al coronel Adrián Cortéz.

Está detrás de todos los que tuvieron que ver con su arresto, y entre esas personas estan tú y tus hermanas Maria.

Nuestra misión es encontrarlo a toda costa, y sobre todo, proteger a todos los involucrados.

—No se preocupe por nosotras coronel, nos podemos cuidar

—Yo se que si Maria, pero por seguridad, de ahora en adelante, Josué, Eva, Leonel, Danilo, Mateo y Manuel, las van a acompañar a todos lados y no está a discusión— Dijo con voz firme

—Está bien coronel

—Les pasaré a cada uno un informe del caso, y dentro de dos días nos reuniremos aquí nuevamente

—A sus órdenes— Decimos todos al mismo tiempo

—Hoy, al medio día, estaremos acompañando a la familia Cortéz en su dolor, los espero a todos, vayan a cambiarse, nos vemos allá— Al decir eso se fue

—Muy bien, ya escucharon al coronel, todos vayan a cambiarse, y luego vayan directo al cementerio militar

—Entendido— Respondieron todos

—Ustedes también, vayan a cambiarse

—No se preocupe, nosotros siempre traemos muestro cambio

—Está bien, entonces vayan a cambiarse, los esperamos

Se fueron a cambiar y nosotros los teníamos que esperar obligatoriamente, ya que era una orden directa.

—Maria, que se supone que digamos cuando lleguemos a la casa de Alex con 6 militares detrás de nosotras— Pregunto Jimena

—No lo sé, pero algo tendremos que decir

—Le decimos que nos quieren matar y listo— Dice Sarita

—Que fácil verdad, que querés, que se enteren de que somos de la mafia

—Bueno, pero entonces que le decimos, porque sería raro llegar con militares

—Ya veremos qué hacer, no se preocupen— Les digo para que se calmen un poco

—Ya estamos listos— Dice Josué

—Bien, vámonos

—Ahora llamo al taxi— Dice Sarita

—No se preocupe señorita, el coronel dejo a nuestra disposición una camioneta— Dice Martín

—Ah, está bien, vámonos entonces, no debemos de llegar tarde— Dije mientras caminaba.

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Comments

Morela Urriola

Morela Urriola

pues a mi me ha encantado

2024-11-10

0

Ada Marquez

Ada Marquez

el hermano intentó matar a su hermano y Alex ya sospecha al parecer

2024-11-09

1

Maria Isabel Fernandez

Maria Isabel Fernandez

una historia completamente difícil de saborear, llena de intriga y misterio..../Good/

2024-11-08

3

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