10 Soy la Emperatriz

_ ojalá sea cierto lo que me dicen, ya que no perdonaré otra falta, y ahora mejor párese del suelo que no me gusta ver a nadie rogando, ya les estaré dando unas instrucciones que debe seguir al pie de la letra, pero primero quiero que me digan quien comenzó el rumor, porque a esa persona si es la que tengo en mente se va a llevar una grata sorpresa.

Una sonrisa macabra se torna en su rostro, con sólo pensar en cómo va a disfrutar cuando Alía este humillada porque ella sabe, que solamente ella pudo a ver comenzado a chisme.

_ nosotras no lo sabemos, una de ellas hablo

_ Sara: Majestad yo solamente le comentaba a Tania, lo que escuché de otra sirvienta, mientras comía, y como Tania es nueva no sabía nada del suceso.

_ bueno Sara, entonces quiero que ustedes dos se encarguen de averiguar quién inicio todo esto.

_ si su majestad, nosotros daremos con la persona responsable de ensuciar su nombre.

_ entonces ya pueden retirarse.

Yohana se fue a su habitación y mandó a llamar aún guardia real, clara enseguida fue.

Ya estando guardia habitación, este le hizo una reverencia y le preguntó que para que era necesario su presencia.

_ querido, quiero que en este momento vallas en busca de la concubina de mi esposo, y la traigas aquí.

_ este le hace una reverencia y le dice que enseguida llega.

Alía se encontraba recostada en su cama, hablando con la sirvienta Federica lo que no esperaba era que un guardia real iría en su búsqueda, y menos que era órdenes de la emperatriz.

( esa p**** que quiere)

_ señorita, su majestad la emperatriz deseas que la visite en sus aposento.

_ y qué quiere la emperatriz, no le ha dicho?

_ lo que sea que quiera la emperatriz tiene que hablarlo con usted, yo sólo sigo órdenes.

_ dígale a la emperatriz, que estoy indispuesta, y no podré verla.

_ no puedo hacer eso, acompáñame.

_ ya dicho, desde cuándo un guardia real reta la concubina del emperador? Acaso quieres la muerte.

_ señorita por favor, no quiero recurrir a la fuerza, son órdenes el emperatriz, no puedo ir en su contra, además no la veo dispuesta, no parece enferma y si no quiere provocar la ira de mi señora por favor no la provoque.

La cara de la mujer se veía roja de la ira y apretaba los dientes para no maldecir a Johanna.

_ no iré, si ella quiere verme, que venga a mis aposento.

El Hombre se hizo de oídos sordos, y con brusquedad, la tomó del brazo e hizo que se ponga de pie, y se la llevó la fuerza, hasta la habitación del emperatriz donde se encontraba recostada comiendo uvas.

El hombre pide perdón, por la interrupción.

_ majestad aquí está la concubina, la traigo a la fuerza ya que no quería venir alegando que estaba indispuesta, cosa que es mentira ya que yo la veo muy bien.

_ gracias soldado, dígame su nombre.

_ eso no es necesario, sólo soy un sirviente más.

_ por favor dígame su nombre, lo tendré en cuenta para algunos tareas.

Esto lo dice viendo la cara de Alía que se denota de irá.

_ mi nombre es Carlos, a su servicio su majestad.

_ ya te puedes ir Carlos.

El hombre se retira soltando Alía.

Esta finjio inocencia, ante la emperatriz ya que siempre debía mostrar ser muy obediente e inocente ante todos.

_ su majestad, perdón es solo que me siento mal con un poco dolor de cabeza y porque eso no quería venir, pero ya que estoy aquí sígueme que desea de su humilde con concubina.

Una sonrisa malvada dibujo en el rostro de Jhoana.

_ querida cómo sabrás que yo fui la que te trajo a este castillo, para que seas la concubina de mi esposo, yo misma te di esa tarea, y desde que desperté y me salve de la muerte, e recapacitado en muchas cosas, como por ejemplo, en el tiempo que tienes con él no le estado hijo, y verás que estoy embarazada yo primero que tú contemplando eso me he dado cuenta de que mi esposo no te necesita ya que nunca te ha tocado ni siquiera por cortesía.

Esto lo decía sin dejar de sonreír, porque veía que Alía estaba muy enojada y era divertido ver cómo trataba de contener la rabia.

_ es por eso que quiero darle la segundo oportunidad a mi esposo, y dado que no sea consumado su relación como concubina yo y el emperador hemos decidido que te vayas de¡¡ mi palacio!!, no te preocupes se te dará una buena compensación por el tiempo qué tienes aquí.

Alía estaba impactada, nos esperaba esto venir nunca pensó que la echarían de ese lugar y se dispuso a hablar.

_ no, no me voy a ir, yo soy la concubina real el emperador me necesita, además usted no lo ama lo ha demostrado.

_ yo soy la emperatriz, yo fui la que te contrato y por lo mismo yo soy la que decide despedirte si es que así se dice cuando ya no requieres del servicio de alguien.

_ no me iré, soy la concubina del emperador

_ eso ya lo sé, pero desde mañana ya no lo serás.

_ mi padre es un noble muy influyente y no permitirá que me quiten de mi lugar.

_ jajaja querida esto no es tu lugar nunca lo has sido, y aquí quien manda soy yo, como verás tu padre podrá ser un noble influyente pero contra mí es sólo un hormiga, y como buena concubina debes respetar lo que digo claro si es que no quiera ser castigada.

_ usted no puede!!

_ si puedo, y lo puedo hacer cuando quiera y verás que mi esposo no metería la mano por ti.

_ es más no te quiero seguir escuchando, no importa que te niegues solamente estoy avisando lo que se viene.

_ entonces me voy a retirar, ya que yo tampoco quiero seguir escuchando lo que dice.

_ adónde tan rápido querida!!

_ voy a mi habitación, ya que mañana hablaré con esposo también, porque recuerde que él también es mi esposo y no me puede dejar así nada más.

_ te dije que te quedes allí, un paso más y te mueres.

En ese momento un escalofrío corrió por la columna vertebral la de Alía.

_ no sería capaz

_ retame solamente y verás como pierdes.

_ esto lo sabrá el emperador, sabrá que usted es una mala mujer y sabrá me quiere sacar del palacio.

_ estúpida, el lo sabe y me pidió qué hablara contigo, pero cómo veo que no se puede me vere obligada a sacarte sí es lo que quieres y sin compensación para que aprendas a callarte cuando te hablo, y a respetar mi presencia.

La mujer no emitió palabra alguna y se mordió la lengua, para no seguir respondiendo ya que no la puede retar.

_ como verás que yo tengo el poder, te voy a dar una oportunidad de decirme si fuiste tú quién inicio el chisme el rumor donde se habla, que yo la emperatriz le fui fiel a mi marido??

Los ojos de Alía amenazaban con salirse y se puso blanca como un papel.

_ yo, yo no sé nada de eso, es más no e escuchado nada de lo que dice.

_ bien que sea como tú quieras, ya estoy investigando te di una oportunidad si me llego enterar que fuiste tú me las vas a pagar porque nadie ensucia mi nombre y sale ileso...

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Comments

Mabel Figueroa

Mabel Figueroa

si, pero por lo visto se repite la historia, la hermana envidiosa, quiere entrar de concubina.

2025-04-03

0

Gladys Zapata

Gladys Zapata

eso vamos joana

2025-03-10

1

Viviana Astrid Garcia Osorio

Viviana Astrid Garcia Osorio

por estupida al fin concu zorra 😡😡😡😡😡😡😡

2025-02-18

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