Por Las Mafias I
DANNA JONNES
Veinticuatro años, nací en España, hablo el español e inglés, me crie en Estados Unidos, Nueva York.
Desde que tengo memoria mi infancia fue horrible. Violencia, maltrato, insultos...
Odie todas esas cosas y me jure a mi misma ser una persona de bien.
DOCE AÑOS ATRÁS
Estaba en el hospital, mi amiga Anaís estaba dando a luz... a decir verdad, le estaban haciendo una cesaría.
Tenía doce años y mi amiga dieciocho...era más como mi hermana. Su madre la había votado de su casa hace cuatro años cuando salió embaraza a los quince y tenía una hija de cuatro años, vivía con la bestia de su pareja, ella había cuidado a mi cuando era mucho más pequeña, el bebé todavía no estaba listo para nacer pero se adelantó el parto debido a la golpiza que se había dado el bruto ese, y ahora los médicos luchaban por la vida de su bebé.
Estaba sentada en la sala de esperas preocupada por ella, eran las once de la noche, me había llamado casi sin aliento a decirme que porfavor valla a ayudarla, que estaba sangrando y temía por la vida de su hijo, de inmediato salí corriendo, mis padres ni siquiera habían llegado a la casa, el médico salió y pregunto por sus familiares.
-Yo- le dije apresuradamente y levantándome torpemente- Soy su amiga, yo la traje.
El doctor me observó y noto lo joven que era, aun que para mí edad era alta, pues con mi doce años media uno cincuenta y nueve
-¿No vino alguien mayor para verla? ¿Sus padres o su pareja?- pregunto el médico.
Negué.
-Llame a su madre y me dijo que ahora era responsabilidad de ella, en cuanto a su pareja... sigue sin aparecer, el fue quien la golpeó...
El médico comprendió y me puso una mano en el hombro.
-¿Tú debes ser Danna?- pregunto y asentí de inmediato- su bebé falleció. Pasa, está preguntando por ti, no se encuentra bien... tiene graves lesiones en la cabeza, en el cuerpo y después del parto está muy débil... es muy joven y su cuerpo no aguantará mucho... parece quiere despedirse.
Esas palabras se me clavaron en el alma. Mi amiga se estaba muriendo y su bebé había muerto.
Seguí al doctor y entre en la habitación de Anaís con una mascarilla puesta.
Su bello rostro estaba golpeado, su ojo morado y su labio partido, pero en cuanto me vio sonrió débilmente y me levantó su mano, la tome rápidamente y me acerque a ella.
-Anaís...
Mis lágrimas amenazaban con salir pero tenía que resistir y parecer fuerte para ella.
-Danna... -me habló débilmente -¿Has visto a mi bebé?... No pudo resistir...
Apreté la mandíbula, aguantado mis lágrimas.
-Quiero... que tu la cuides de Mercedes, Danna... no confío en nadie más...
Apreté su mano con más fuerza y asentí, claro que cuidaría de su hija.
-Quiero que tú te la lleves.
Asentí
Cada vez sus pálidos ojos verdes se iban cerrando más.
-Lo haré Anaís... Cuidare de Mercedes... -la tranquilice y ella sonrió más.
-Gracias Danna por ser mi amiga... por no dejarme sola en los peores momentos... y por hacerte cargo de mi hija... nunca cambies Danna... Eres una buena persona...
Dicho esto cerró sus ojos y su mano perdió fuerza sobre la mía. La máquina que mantenía los pulsos de su corazón sonó con un BIPPPPP muy agudo dando a entender que había dejado de latir.
No aguante más y llore por su perdida, Anaís... mi amiga... Estaba muerta al igual que su hijo.
El doctor me puso una mano en mi hombro tratando de darme consuelo
-Necesitamos que nos des su información y la de su familia, tenemos que entregar su cuerpo a sus familiares...
Asentí tratando de calmarme.
Le pregunté al doctor como podía hacer para quedarme con la custodia de su hija de cuatro años.
Luego de que el doctor me explico que si no era familiar de Anaís y por mí falta de edad no podrían darme a la niña, y que como yo no tenía como mantenerla ni cuidarla, le darían la custodia al padre.
En el entierro de Anaís ni su madre ni su padre quisieron a su hija, y se lo dejaron a Billy, el que asesinó a golpes a Anaís y como si fuera poco seguía libre, su muerte había quedado impune.
Billy tampoco quería a Mercedes por qué ya tenía otra pareja.
Era jueves, había pasado dos semanas desde la muerte de mi amiga y había ido por Mercedes ya tenía trabajando dos semanas en un Restaurante lavando platos, no ganaba mucho pero alcanzaría para las cosas de Mercedes, y ahora me encontraba en su puerta, toque tres veces y abrió una joven de nuestro colegio que por lo visto era la actual pareja de Billy, el tenía veinte años era mayor e independiente.
-¿Si?- me pregunto la joven
-¿Esta Billy?- le pregunté y ella frunció el ceño.
Claramente mi pregunta la había molestado.
-¿Para que lo buscas?- me respondió de mala gana.
-¿Quien es cariño?- Escuché la voz de Billy detrás y abrió la puerta por completo dejándome verlo-¿Que quieres Danna? ¿Se te perdió algo?- Escuché el llanto de Mercedes provenir desde el interior de la casa y Billy se revolvió el cabello- Maldita mocosa ya empezó a llorar, auguro ya se despertó y va a querer a su mamá.
Por lo visto el tampoco la quería.
-Vine por qué Anaís me pidió que yo cuidara a Mercedes- le respondí
Su rostro se iluminó con una gran sonrisa.
-¿Te la vas a llevar?- pregunto contento y la joven también sonrió.
Asentí.
-Dora, traite a la mocosa con todas sus cosas y entregala- me miro mientras la chica entraba dentro de la casa a para sacar las cosas de Mercedes- ojo Danna, desde ahora es tu responsabilidad, yo no acepto devoluciones así que deja de ser mi problema y será tu problema, tampoco esperes que te de una pensión por qué no pienso dar ni un dólar por esa niña.
-Tampoco esperaba que des nada por ella- le respondí de mal humor y el sinvergüenza solo se encogió de hombros.
Dora salió con Mercedes agarrada de la mano y me la dio, rápidamente la cogí en brazos en lo que ella sacaba un maletín de ropa de Mercedes, y lo cogí.
-Dora entregarle todo, hasta las vitaminas que toma.
Dora entro y me saco otra cartera de tela en la que había suplementos en polvo especial para Mercedes.
-La cantidad de su dosis para cada día está escrita en una receta ahí dentro- Me señaló Dora la bolsa dándomela, asentí para que acto seguido Billy cierre la puerta.
Cargue con Mercedes que ya se había calmado la baje y le puse una gorrita de su ropa para taparla y acomodar sus cosas, me cargue las dos bolsas de llevar, que una contenía su ropa y el otro sus suplementos, tendría que regresar a casa caminado, todavía eran las once del día y seguramente mis padres no estaban.
Caminé por una hora con ella, lo curioso era que estaba tranquila mirando las calles, me apostaba a cincuenta pavos que esos dos no la sacaban a pasear o jugar, luego de caminar llegué a casa, tal y como supuse no estaban, entre empujando la puerta con Mercedes y sentándome en mi habitación, que ahora también sería la de ella.
Cargue a Mercedes y la acomode con cuidado en la cama. Era un angelito.
Hise el almuerzo mientras ella dormía, revise su receta y le prepare las onzas de vitaminas con agua caliente, cogí su biberón, le di de tomar poco a poco y la deje dormir
Ya era de noche y mi madre no tardaría en llegar.
Como siempre llego borracha y mi padre drogado. Hicieron un escándalo y despertaron a Mercedes.
El llanto de ella hizo que mis padres entren a mi habitación.
-¡¿Que hace esa niña acá?! ¡Echala a la calle!- me grito mi padre y mi madre furiosos.
Negué
-No la voy a echar a la calle- les dije
-Pues si no la hechas te vas con ella a la calle no quiero más mocosos en mi casa, ya tengo suficiente contigo- me dijo mi madre agarrándome de los cabellos y dándome un buena paliza en el suelo, Mercedes lloraba y mi padre la quiso coger para llevársela.
-¡No!-grite llorando y parándome como pude para proteger a Mercedes- Estás bien me iré de la casa-
Ellos salieron de mi habitación y empecé a llorar.
¿Por qué me había tocado estaba vida a mi?
Acomode todas la cosas de Mercedes y también las mías en otra mochila me puse unos pantalones negros y una camiseta manga larga negra junto a una casaca que me abrigaba.
Tome mis pocos ahorros que tenía y salí de la casa con Mercedes envuelta en una manta.
-Y ni pienses en regresar- Dijo mi madre cerrando la puerta de mi casa.
Todo estaba oscuro y tenía que buscar dónde dormir, buscar un trabajo y salir adelante junto a Mercedes.
Si algo tenía por seguro era que odiaba las injusticias en este mundo y haría lo posible por erradicarlas.
Empezando Por Ladrones y luchando contra los mayores culpables... Las Mafias.
EGAN LEVEDEV
Veintisiete años, soy responsable de la mafia de mi familia en Italia pero por el motivos de viaje de mis padres, me dejaron cargo de las mafia de Estados Unidos.
Dominaba muy bien el Ruso y el inglés, y sabía un poco de español.
Desde pequeño me acostumbré a un mundo lleno de balas, drogas, prostitución y asesinatos, mi padre era uno de los mafiosos más importantes, Éramos originarios de Rusia, pero por problemas en nuestro país huimos y formamos un nuevo y más poderoso imperio en Italia y Estados Unidos.
Mis padres siempre nos dieron todo, nada se nos negaba, tengo dos hermanos, Gasha y Antón, somos la familia Levedev, nadie se mete con nosotros, lo teníamos todo en la mano.
Era una gran ventaja ser un mafioso, pero si había ALGO QUE ODIABA ERAN LOS PUTOS POLICÍAS QUE NO ERAN CORRUPTOS COMO LA MAYORÍA... esos eran como una espina en culo y saber que mi padre admiraba a un joven policía que hace años lo salvó de que la embajada Americana los atrapara me ponía más furioso, sabía que era otro oficial más que era corrupto, seguro mi padre le había soltado una buena cantidad de dinero, los policías no se merecían nuestro respeto, estaban por debajo de nosotros, yo creía que eso era un cuento pero mi madre afirmó que era real, aún que no le tomaba importancia, mi hermana Gasha si se lo creía.
Gasha tiene veinte años y Antón veinticuatro.
Nuestros padres eran felices y yo era feliz con las mujeres que visitaban mi cama ¿Que más podía pedir?
Desde hace años me di cuenta que las mujeres era interesadas y me quedé con un resentimiento hacia ellas, todas era iguales, venían por el dinero y por un buen sexo.
Todas eran así, ¡Claro! menos mi madre y mi hermana.
Era el dueño de los negocios y nada me impediría seguir.
Daba todo por mí familia y mi familia no solo eran mis padres y mis hermanos, también eran mis hombres de confianza y los amigos.
Daría todo por las mafias.
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Comments
Talia DallaFontana
que vida tan cruel les tocó alas 2 amigas uno son los padres de mierd.... y la otra el marido ❤️🩹
2024-05-27
0
Gloria Ledy Estrada Velez
Espero que sea entretenida, con mucha intriga, acción, corta y un buen final
2023-04-16
3
Caren Sanchez
Está buena la intro... Solo espero que no le haga la vida más difícil a Donna... Ya la paso muy mal
2022-12-18
1