Me ahogo en un llanto que ya no se siente mio.
Escribir me salvó de muchas cosas.
El paso del tiempo me atormenta golpeando mi puerta una y otra vez.
Le pido que se vaya de una vez pero siempre parece ser un visitante ansioso e insistente.
El viento abraza mi esqueleto y me consuela con su frío.
Se siente como caricias tristes.
No esperaba que a si fueran mis 20.
Creía que todo iba a cambiar y cada día peor.
Cada dia mas al fondo de todo.
Cayendo partiendome en mil pedazos que ya no me reconozco.
Es tan dificil verme a mi misma de esta manera.
Que me enterraría yo misma y sellaría mi tumba con mis propias lágrimas.
Me tiraría magnolias,rosas y flores de todos los colores.
Flores que hayan representado todos mis esfuerzos por no rendirme ante la adversidad.
Y la última se llamaría rendición.
Sería de un amarillo opaco,con tonos anaranjados.
Simbolizando lo viejo.
Lo que ya no pudo ser.
Toda esa luz vibrante viéndose apagada por el exterior.
Lloro y lloro otra vez y parece que el dolor nunca cesara.
Odio esto.
La tierra sería limpia.
Para no obstruír mi paso hacia el cielo.
O hacia lo que sea que se encuentra detrás de esta vida.
Miles de almas me recibirán allí con los brazos abiertos.
Acompañando mi viaje.
Se que si me voy habrá llantos,no tantos como los que tuve en vida.
Pero habrá.
Tirenme magnolias y rosas.
Por que al menos pude existir aunque no haya sido como lo quería.
Veanme resurgir,ascender,volar,soñar con algo mejor.
Pero no me recuerden triste.
No quiero.
Quiero que me recuerden simplemente como alguien que lo intentó.
Que quizás no encontraba dentro de si misma la salida,esa luz añorada.
Tampoco quiero que me recuerden como alguien que se rindió por que no pudo sostenerse.
Quiero que me recuerden como alguien que luchó y aún asi decidió irse.
Decidí irme por que se que sería lo mejor.
Si bien no tuve almas compañeras que me hayan comprendido,tuve la presencia de almas que estaban rotas,al igual que yo.
Pero estaban.
La mujer que me mantuvo 9 meses en su vientre lucha todos los dias por salir adelante y por sus estudios.
Quiero que ella siga asi.
El hombre que es mi padre se esfuerza todos los días por traer alimento al hogar donde cuida a mi hermano.
Quiero que el siga asi.
Que ambos no se detengan por mi partida,que no se estresen,que no lloren por imaginarse quién podría a ver sido.
Todo esto me supera,perdón,perdón y perdón por esto.
Pero es que no hay nada que no me genere tristeza.
Ver a mi hermana,que creció tanto,que es una nena fuerte,valiosa,luminosa.
Que nada la puede derrumbar,con la poca edad que tiene.
Que encanta a todos con una simple risa y va correteando por ahí con tanta luz dentro.
La fuerza,es una carta de tarot hecha a mano que le regalé a mi mamá en un momento en el que ella necesitaba una inspiración,una fuerza.
Hoy me la devolvió a mi.
Todo me devuelve al centro de todo mi dolor.
Recuerdos de vómitos,temblores,hospital,pastillas y enfermeros me dañan la mente todos los días.
Me siento fuera de lugar cada vez que salgo a la calle.
Me siento ajena.
Siento que no pertenezco a ningún lado.
Me pregunto por que mis temblores regresaron.
Son una liberación de tensión,ya se.
Pero es grandisima esa tensión.
Como le hago entender a mi cerebro que ya no estoy en peligro?
Y es que ahora se mantiene rendido.
Es como si mi corazón sangrara dolor.
Solo quiero descansar en paz.
Es lo único,no puedo esperar otro día más,perdón.
Soy una canción triste,una poesía rota,y una frase incompleta.
"Tírame magnolias" es la canción que hoy sigo escuchando.
La verdad es triste y peligrosa.
Peligrosa para quien no quiere verla.
Y triste para mi.
Y lo más difícil de volver a leer lo que escribo es que noto que cada vez es más profunda la oscuridad.