Me genera incomodidad mi sola presencia en este mundo.
Mi respirar,mi caminar,mi voz.
Estoy inquieta,me molesta mi cuerpo,estoy en un lugar,voy a otro,vuelvo y tomo otro rumbo y así constantemente.
Intento escapar de mi y eso es lo peor.
Quiero escaparme de algún lado,de todos en realidad.
Ya no puedo quedarme quieta y calmada en un solo lugar,con mi mente.
Pienso que tengo que ir a otro lado y a otro.
Tengo la mirada de hielo,congelada,como si ya nada me afectara.
Cansada de qué estas?Si no viviste nada?,decía mi papá.
Y estoy cansada justamente de esos comentarios,de la falta de empatía,de no ser capaz de entender el dolor del otro,ni siquiera de preguntar.
Mis manos están congeladas como mi corazón y mi alma.
Me gusta equilibrar esos sentimientos sintiendo el frío de la noche de invierno.
Me siento ridícula por no poder parar de llorar cada vez que hablan de mi.
Como si en mi interior nisiquiera yo puedo entender esta situación,por que llegué hasta acá y por que estoy haciendo esto.
Mis manos son la clave maestra para describir todo el tormento que me devora los días estando viva.
Y como me duele estar viva,como me duele tener que despertarme en la misma cama,con el mismo cuerpo,un día más y otro.
Ya no quiero ver mi cara en el espejo,me cansé de sentir dolor.
Pareciera ser lo único que me definió siempre y más en este momento.
Que puedo hacer con estas alas rotas,si parece que nunca hubieran sanado,ni el tiempo las sanó,como aseguran muchas personas que así lo hacen.
Pero yo siempre me llevé muy mal con el tiempo,me arrebató horas,días,meses y años.
Le rogaba llorando que no se lleve mi vida completa,pero no pareció importarle y simplemente se burló de mi,con una carcajada de malicia que jamás había escuchado salir de la voz de una persona.
Soy una copa rota que estalló contra el piso,con miles de pedazos de mi ser repartidos por toda una habitación.
El vino representa mi sangre,ya no es la misma sangre que tenía,de un rojo vivo.
Ahora es un rojizo completamente oscuro,una sangre intoxicada.
Un lamento se escucha a lo lejos,gritando mi nombre,pero no puedo escucharlo.
Abro los ojos pero simplemente se trataba de mi,pidiendome a mi misma que pare.
No puedo despertar por más que lo intente..y me da mucho miedo.
Como si estuviera paralizada en un sueño eterno y no viera salida.
Tengo tanto frío en mis manos y dedos que nisiquiera puedo prender el próximo cigarrillo,sabía que iba a terminar asi.