El día después de que te quites la vida será como cualquier otro, será exactamente igual de normal. El sol saldrá de nuevo, los pájaros volarán y las tiendas se abrirán. Pero tu cama seguirá sin hacer, tu ropa seguirá tirada en esa silla, tus cartas dispersadas por el escritorio, una para cada una de las personas que alguna vez te han importado y que ya no podrán negarse a leerla.
El peluche con el que solías dormir todas las noches ya no tendrá nadie, tu móvil seguirá en el mismo sitio y... Por un momento parece ser que el tiempo ha parado. Pero eso es solo dentro de tu habitación, porque tras la ventana el sol sigue brillando. Por una vez tu móvil estará lleno de mensajes de muchísima gente, aunque realmente no a todos les importa, de todas formas nunca llegaron a conocerte. Tus padres te intentarán despertar, sus esfuerzos serán en vano, porque ya habrías tomado tu último aliento y pensabas que eso era lo correcto y de alguna manera parece todo lo contrario.
Tu mejor amig@ te llama unas 20 veces negándose a aceptar que su futur@ dama de honor no estará allí. La gente que te quiere separar ahora...
Se lamentará por todo lo que no han podido hacer, pensarían en lo que podrían haber hecho mejor y cómo después de todos estos años no se han percatado de absolutamente nada. Tus amigos revisarán cada mensaje buscando algún indicio, alguna señal, algo, algo que les diga por qué, algún motivo, y a lo mejor encontrarán la razón. A lo mejor debían haber llamado, a lo mejor debían haber estado más atentos. Pero eso no ha pasado. Quizá buscarán arreglar sus errores y ya será demasiado tarde. Por eso se ponen de rodillas, deseando que todo hubiese sido una pesadilla, deseando que nada de esto fuese real.
Desearían poder haberse despedido, desearían poderte haber dicho te quiero por última vez. Todo sigue igual que antes, tu cuarto sigue igual de desordenado, todo está exactamente como lo dejaste porque tu familia se niega a tocar nada que aún pueda contener una pequeña parte de ti. El día puede parecer igual, los coches seguirán el mismo recorrido, las luces brillarán, y aún así todo parece diferente, diferente para todos los que te quieren.
Entonces, no pongas el punto donde en realidad va la coma,no acabes la frase demasiado pronto.
Y si, puedes confundirte, todos cometemos errores pero ahora ya no puedes dar marcha atrás.
Ya no más. Ya no queda nada, no queda ninguna coma por poner, no queda ningún detalle que cambiar, no queda ningún lugar al que ir y eso es más que un error...No busques una solución Permanente para un problema Temporal.