Una chica, tranquila en su casa. Lee su novela ligera favorita. Estaba enamorada del chico de la portada de su libro. Había pagado mucho dinero a la escritora de un país extranjero llamado "Corea del Sur". Éste libro, era un libro de una calidad extravagante. Tenía una posición económica muy favorable ya que sus padres eran empresarios, más toda su familia vivía trabajando en esa empresa. Siempre había querido tener algo que la conectará a su personaje favorito, llamado "Erick". Había hecho que la autora contratara como veía de pies a cabeza a Erick. No quería tener una idea equivocada de como se veía sino más bien lo real de estar ante una imagen vivida y pulcra de él hombre por el que parecía que ella daría la vida. Agradecida por el esfuerzo, ayudó a la autora a que saliera de sus deudas y la patrocinó para hacer más obras por las molestías de tal pedido. Por supuesto, a la dibujante le dieron una generosa paga. En sus manos se veía un hombre con cabellos finamente peinados, tenía una cabellera lacia y brillante, en sus ojos color mar, reflejo de su alma quebrada, pero hipnotizante por la belleza de sus largas pestañas de color plateado como su cabello. Tenía un porte recto, pero con los años atados en su vestimenta, igual de atrayente.Nuestra protagonista llamada " Emillse". Tiene los ojos llorosos de verlo tan mal y destartalado. Su corazón roto, y lamentado la dejaban herida. No quería que la amará, pero deseaba que él fuera alguien cercano a ella y como otro deseo en lo profudo de su corazón que también el pensará que podía confiar en ella. Quería sanar sus heridas o tal vez por menos estar con él, para que su corazón pueda tener al menos su aliento a la vista. Era bella, pero sería tan importante ella para sus ojos, cuando hay un corazón indeciso en él.
Una noche, antes de dormir deseo ir antes de su futuro roto. Y esa noche, en sus sueños, tal vez su lugar soñado y realidad temporal:...
Emillse:
—¿En dónde estoy?—Dijo tanteado la situación, se encontraba algo sorprendida.
Ella dudosa, empieza a tocar suavemente maderas o más bien paredes que la rodeaban. Estaba encerrada en una caja. Débil grita lo más fuerte que puede y entre pequeños agujeros para respirar ve el cielo. Y escucha lo siguiente:
Vendedor de esclavos 1:
—¿Están seguros que nos conviene vender a está mujerzuela a los duques de Astra?. Es mujer tan hermosa, pero ni a comido desde que le dijimos que sino viene con nosotros íbamos a matar a su pobre perro?. No nos conviene enojar a los hijos del duque solo por qué nos amenazaron con cortarnos las manos por no robar mucho más a los cantineros. Nos matarían si pensaran que no es digno sólo por son duques.— Dijo bebiendo un sorbo de vino que le había sobrado una noche anterior.
Vendedor de esclavos 2: Mejor nos arriesgamos el pellejo. No quiero ver al viejo jefe entrar en loqueras solo por qué no le pudimos conseguir mucho dinero. Entonces lo mejor es ir a probar suerte. ¿Qué tal si pedimos más montó y nos repartimos y le damos sólo lo que lo que él pidió.—Dijo tocándose la barba.
Vendedor de esclavos 1: Está bien, podríamos renunciar y iniciar una nueva vida en otro país.
Vendedor de esclavos 2: Buena idea, mandaré una carta a mis familiares y nos escaparemos en cuánto recibamos el dinero y la parte del jefe.
Vendedor de esclavos 1: Yo también, voy a mandarle una carta a mí padre para decirle que voy a renunciar a lo de ser ladrón y volveré a ser como era. No tanto así como era, pero haré lo que pueda. Me cansé de obedecer la jefe.—Dijo frotándose los ojos con algo de cansancio.
Al pasar los días iba empezando a comer con el perro y volviéndose cercanos por menos para intentar sobrevivir juntos. A la noche cuando dormían los soldados se veían durmiendo, pero ella sollozaba por el dolor de no ser libre y el perro la consolaba lamiéndole las mejillas. Sus ojos rojos al amanecer era teñiedo por una luz amarilla y blanca. La luz era más fuerte ese día. Ya habían llegado al ducado.
Sistema de portadora: Buenas, portadora conocerás a tú personaje favorito y lo llevarás a un final feliz, pero no deberás encariñarse con él.Bueno, no mucho, sólo lo suficiente para continuar la historia a un final.Para iniciar aquí tienes la misma apariencia y mismo nombre, pero no cuentas con tu familia o posición. Deberás a aprender a sobrevivir hasta lograr llevar a un final feliz a Erick. No estarás en toda la historia solo cuánto Erick Williams necesite tu apoyo o dirección en las desiciones de su vida.
Emillse:¿CÓMO?,¿UN MOMENTO?,¿EN SERIO, TENGO LA OPORTUNIDAD DE VER A ERICK, PERO POR QUE YO?— Dijo emocionada y con una sonrisa.
Sistema de portadora: Si, esto lo decidió la autora que es una viajera entre mundos y por supuesto. ¡Nuestra Diosa intergaláctica!. Buscaba a alguien que le interese de verdad un final diferente para éste protagonista, ya que le daba pena su final, ya que en éste mundo todo es real, pero ella no se puede personificar y vivir aquí para arreglar lo que está pasando.
Emillse:¡WOW!—Dijo tapándose la boca de la emoción y par que no la escucharán.
Los vendedores de esclavos creían que se estaba volviendo loca por estar tanto días en esa caja, pero pronto están por pasar a ver a el padre del próximo sucesor.
Ellise:¡Estaré encantada!— Dijo sentándose mejor por la incomodidad del lugar.
Sistema de portadora: Ahora debes decirme si lo quieres conocer ahora o decirme un momento exacto en donde comience su tristeza y declive.
Emillse: Mejor de lo digo, bueno, el momento que le arruina su vida es perder a su padre por una enfermedad. Esa una enfermedad que se mejora con una hierba llamada "Diciallix". Esto lo descubrió la protagonista "Sonia" en un capítulo, en donde tiene que curar a la princesa heredera por qué ella es una famosa médica.Justo está plantada por la ciudad "Nuvia".—Dijo poniéndose un dedo en la mejilla como para pensar.
Sistema de portadora: Justo estaba por llegar a esa ciudad.¿Qué harás?. Cómo dices que es en esa ciudad, debes ir a comprarla o cosecharla dependiendo en donde estés. Por cierto, el dinero de tu mundo se puede usar aquí, si vas a la pantalla principal podrás poner tu cuenta y pasarlo a la moneda local.
Emillse: Está bien, eso haré, pero ¿Cómo hago para que me bajen y me dejen ir a buscar esa planta?.—Dijo preocupada y mirado su cuenta recién hecha.
Sistema de portadora: Eso debes descubrirlo tu portadora. No podré hacer viajar a otro futuro por qué esté es el momento en qué lo que dices pasa.—Dijo y despareció su voz. Dejando sólo la pantalla.
Emillse: ¡Espere!, conductor por favor paré, si para le daré 1.000 de oro.— Dijo gritando y golpeando con sus manos la madera.
Vendedor de esclavos 2: ¡CÁLLATE!,¡QUE NI PARA EL PERRO TIENES DINERO!.— Dijo golpeando con sus manos en un puñetazo la caja.
Emillse:¡Eso lo veremos!—Dijo sacando una monedas y tirandolas en los agujeros.
Los venderla las vieron y las agarraron.
Vendedor 1: Abramos la caja y veamos que pasa— Dijo feliz y emocionado por su moneda de oro.
La abren y ven una bolsa de oro en las manos de la chica.
Emillse: Les daré este dinero y me dejan comprar Diciallix.— Dijo firme y los ojos serios y profundos.
Vendedor de esclavos 1: Está bien, pero como conseguiste todo ese dinero de repente, ¿Sabés que te lo podríamos quitar, verdad?. El mundo no es color de rosas.— Dijo reacio.
Emillse: Bueno déjame decirte que no como tú quieres. Mira...— Dijo eso y de repente desapareció sus monedas.
Siendo un mundo de magia, no era raro.
Vendedor de esclavos 2: Bueno, si nos das a cada uno 1.000 de oro. Lo podría pensar y es una planta súper fácil de conseguir.
Emillse: Hecho, solo si mí la consiguen— Dijo sería y alegre por dentro.
Vendedor de esclavos 1: Está bien, yo si acepto, y como acepto yo.Aceptamos ambos. Bien, me voy solo yo, ojito con escaparte.— Dijo serio y con los brazos cruzados.
Emillse: Lo prometo, no me escaparé.—Dijo poniendo una mano en su corazón.
Espero más de unas horas y a la noche con algo de hambre comió y dio de comer al perro algo de pan y un poco de leche. Mientras come siente que alguien abre la caja.
Vendedor de esclavos 1: Ya te lo traje, lo que prometiste.— Dijo firme y con la planta que parecía una rosa de color plata.
De su espacio sacó el dinero para los dos y la dejaron en paz con la planta. Después de haber gastado 2.000 de oro en una rosa plateada se sintió afortunada de ver esa belleza. A pesar de ser común, ya que esté imperio es el más próspero de esté mundo al cuál llegó.
Sistema de portadora: Lo portadora 20202 Emillse, voy a hacerte ir a el momento en donde se decide que hacer si el dique muere solo por verte como futura candidata para casarte con el próximo duque Erick Williams de Astra. — Dijo contento y rápidamente se fue.
Emillse: ¡Espera!,¿Me voy a convertir en una posible prometida de Erick?. ¡¿¿¿Hola???!.— Dijo en su mente para que no escucharán los vendedores de esclavos. Claro, es una función nueva que descubrió.
Viaje en el tiempo de 5 horas.
Duque Diego Williams: Hijo, se que no quieres ser el próximo duque ahora, pero mí enfermedad no da para más. Sin la cura, no me queda más que conseguirte una prometida. Aunque sea en este corto tiempo. Esto lo que puedo hacer por ti— Dijo resignado con la voz temblando.
Erick Williams: Padre, yo como tú hijo. Solo puedo seguir velando por tu salud y esperar para ser el próximo duque. No quiero quitarte tu lugar y está muchacha no tiene nada que ver.
Emillse, se sorprendió de verlo era igual a cómo lo habían dibujado, era hermoso.
Emillse: Disculpe, su excelencia. Yo puedo ayudar con eso.Tengo la cura, una anciana en un pueblo estaba buscando la cura y la encontró. Solo que no quiso hacerla pública por qué no tenía estudios. Miré, aquí mismo tengo la planta, la cuál debe hacerse un té y así mejorará su color de piel y dejará de tener mareos continuos y dejará de no dormir mucho. Si quiere que sea efectivo de ponerle miel y limón.— Dijo suavemente y seguro de si misma.
Duque Diego Williams: ¿Debería creerte a ti una simple muchacha?— Dijo algo reacio y algo molesto.
Emillse: Debería creerme por qué todavía no hay encontrado al cura y está tan desesperado por estar con su familia y a probado siempre remedios para poder curarse, ¿Por qué no lo haría ahora?.— Dijo amablemente.
Duque Diego Williams: Supongo que es verdad. No sabía que alguien había contado algo sobre mí y era un secreto. Lo voy a intentar.
Hicieron el té una hierba mágica y salió una luz que cubrió el cuerpo del duque y se veía más relajado y más sano. Fue con el doctor y dijo que de milagro está mucho más sano que antes. Para este tiempo en el que fue revisado ya eran unos tres días en lo que ella había estado viviendo ahí. Pero si hora de irse iba a llegar.
Emillse: Bueno, cumplí mí misión de salvar al duque a si me voy— Dijo alegre.
Erick Williams:Te agradeceré de por vida que allas salvado a mí padre. De verdad, gracias.— Dijo con la primera sonrisa después de mucho tiempo.
Después despertó de su sueño sin haber vivido mucho tiempo ahí. Lo cuál se debe que arreglo la parte más importante de la historia y toda la línea del tiempo fue descrita y no necesitaba ir a más partes de la historia. Lo cuál no había dicho el sistema de portadoras. Y en esa mañana:
Al despertarse
Emillse: ¡Wow!, que lindo sueño tuve. Conocí a mí personaje favorito, de tan bello.— Dijo desarmando toda la cama acomodada y ahora queda una cama toda revuelta.
Madre: Hija, ven a desayunar. ¡Me debo ir a la empresa rápido!.
Emillse: ¡Está bien!— Dijo feliz.
Madre: Supiste que llegará mí amiga de la infancia ahora con su hijo, después de 19 años. Él se fue apenas un bebé de un año. Ustedes eran compañeros de cuna, mientras charlabamos.
*Tocan el timbre de la mansión*
Madre: ¡Vamos a afuera verla bajar del auto para saludarla!— Dijo contenta.
Emillse: Está bien, me cambio mí pijama y voy.— Dijo mientras comía su licuado de frutilla y su sandwich de huevo y lechuga.
Cuando bajan y van a ver a el auto entrar. Ella, está parada detrás de su madre nerviosa. Cuando bajan la señora y salida a su madre y la saluda a ella. Ve que el dice:
Amiga: Hijo, baja a saludar a mí amiga y a su hija.
Hijo: Ya voy— Dijo calmado e indeferente. Del auto sale un chico con ropa de elegante y simple con su belleza y parecido a Erick Williams, su favorito.
Ellise:¡ No puede ser!, es igual al personaje de mí novela favorita con él esa novela era oro.— Dijo en sus pensamientos y con las mejillas sonrojadas.
Hijo: Buenas tardes, señora. Soy Elliott, y mucho gusto señorita Emillse— Dijo educadamente.
Emillse: Si, hola, Elliott. Gracias por venirnos a visitar— Dijo nerviosa.
Tal vez su último encutro no es su último adiós sino que se volverán a conocer y incluso puede haber otra clase de relación entre ambos. Pero algo queda claro, que en éste y en otros mundos. Para ella siempre será guapo y su única opción.
Fin