Creí que nuestros caminos
habían nacido para encontrarse,
que el destino nos había escrito
en la misma página.
Y te amé así,
con fe, con certeza,
con la ilusión de quien cree
que el amor basta para quedarse.
Pero contigo aprendí una verdad lenta:
no todo lo que se ama
está destinado a permanecer.
No todo lo que se siente eterno
sabe caminar a nuestro lado.
Ahora tengo amor en las manos,
pero ya no es para retenerte,
es para soltar sin rencor,
para despedirme sin hacer ruido.
Me alejo poco a poco,
no porque ya no te quiera,
sino porque aprendí a quererme
en medio de lo que no fue.
Y aunque duele,
elijo irme con ternura,
dejando atrás la idea
de lo que creímos destino,
y abrazando la paz
de entender que no lo era.
💖💯💫