Otra noche más y sigue hay mismo sentada, la ventana de mi habitación que da al horizonte se ha vuelto su lugar favorito desde ese día, mirando a la nada quizá con la esperanza de poder ir más allá, pero no lo pienso permitir, desde el día en que la vi se lo dejé claro si no era mía no sería de nadie y lo he cumplido tanto asi q esta en mi cuarto mirando el horizonte y esperando para reunirnos y finalmente marcharnos juntos...
- ¡déjame ya no quiero seguir contigo! - decia ella desesperada en mi habitación ese día
- ¡ jamás! Si no eres mía no lo serás de nadie - le dije mientras la acorralaba contra el pequeño balcón el cual tenía la baranda floja
- ya no más - gritaba
- quiero ser libre - me dijo
- quiero ser feliz - segia diciendo una y otra vez
- por favor - me suplico con la esperanza de que la dejara salir
- si no quieres en este mundo será en el otro amor mío - le dije para finalmente empujarla hacia el barandal haciéndola caer al vacío
Todo parecía un accidente, ella apoyada en el barandal del balcón, este estando flojo sedio y lastimosamente cayó al vacío desde el 4to piso donde estaba mi habitación. Esa fue la hipótesis de la policía. Nadie nunca imagino que yo la empuje, que yo la quería conmigo aún en contra de su voluntad y así fue como jamás se fue de mi lado, la condene a seguir en mi cuarto y no salir nunca de hay a menos de que fuera conmigo. Ahora estoy haciendo lo mismo que ella para reunirnos al fin en el otro lado y cumplir mi promesa "así sea en aquí o en el más allá estaremos juntos así no quieras"
- Jajjaja al fin mi amor estaremos juntos por simepre - Grité y salte de la ventana del cuarto, aquella que hace unos meses era un balcón por el cual la arroje para poder estar juntos.