Mi Mayor Tesoro
Esta noche te libero de este matrimonio sin amor y te deseo toda la felicidad del mundo con aquella mujer a la que jamas pudiste olvidar. Me llevo en mi vientre el regalo que te iba a confesar en nuestro aniversario. Ojalá ella te ame igual o más de lo que yo te he amado.
Entre Heridas Y Esperanzas
A ella una tragedia que la obligó a huir.
Al el una silla de ruedas lo condeno al olvido y al dolor para siempre.
cuando sus vidas se encuentren, cada herida amenaza con romperlos, pero será la esperanza quien siempre insistirá en salvarlos.
El Aroma Del Musgo Después De La Lluvia
Él huele a lluvia de verano. Él casi no huele a nada.
Nico es un alfa de veinte años que nunca se ha enamorado. Cree que el amor es un vendaval que lo arrasa todo el primer día.
Jean es un omega de veintiocho que sí amó, y perdió, y se arrancó la marca. Ahora apenas huele. Ahora no espera nada.
Pero Nico vuelve al cibercafé. Cada tarde. Con excusas tontas.
Y poco a poco descubre que el amor no es solo felicidad. También es miedo. Espera. Dolor. La paciencia de quedarse cuando el otro no puede devolver la mirada.
Porque a veces el amor no es un vendaval. A veces crece lento, en silencio, y cuando menos lo esperas ya te ha arrasado.
Porque a veces el amor no ruge. A veces es solo lluvia suave que despierta el musgo que parecía muerto.
Una novela Omegaverse sobre aprender a esperar y atreverse otra vez.
La última carta que no quemé
No te llamé. No fui a tu casa. No miré tus historias en Instagram durante 47 días. Fue un gran récord. El día 48, a las 2:13 a.m., me encontré escribiéndote otra vez. No una carta. Cien.
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El amor leal de un lobo hacia su presa
La nieve caía lentamente sobre el bosque oscuro. Todo estaba en silencio… excepto los gritos. —¡Inútil! —rugió un conejo gris mientras empujaba al pequeño conejo blanco contra la tierra helada—. Ni s
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Anatomíaㅤㅤﶧ᳟ﺬ𝔷ㅤㅤۣ♰㎽㎒ㅤde unㅤ𝟬꯭𝟬𝟱‰ۣㅤMosaicoㅤ⬚⬚⬚ㅤㅤㅤ.Roto
La penumbra de la habitación no era un accidente; era una elección. Mateo se sentaba cada noche en el borde de su cama, con las manos entrelazadas y los ojos fijos en el suelo de madera, donde las som
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LAS LUCES QUE DEJAMOS ENCENDIDAS
La lluvia había empezado antes del amanecer. No era una tormenta fuerte, ni una de esas lluvias dramáticas que parecen anunciar tragedias. Era una lluvia suave, persistente, como si el cielo estuvier
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