Morí Para Conocerte
Lukas es joven adinerado que muere de manera repentina, es asesinado por quién menos pensó que lo haría, luego de di muerte descubre que pasa a otro estado y con la ayuda de Yara, otro espíritu comienza el desafío de descubrir quién lo asesinó y darle castigo, claro en el camino descubre un gran tesoro que de no haber muerto quizás nunca lo hubiese sabido.
La Venganza De Atenea!.
Atenea es una niña de apenas 18 años con padres o más bien una familia disfuncional, una madre que no la quiere un padre trabajólico, un hermano que jamás la ha considerado su hermana, atenea vivió así toda su vida y no se queja la verdad cree que ahí mujeres peores que ella por lo menos ha tenido un techo y comida todos los días.
Pero un hombre se aprovechó de esa vulnerabilidad de aquella mujer para enamorarla y así reclamar una herencia. cuando por fin consigue eso, él no encuentra nada mejor que mandar a la cárcel inculparla de un delito que ella no cometió.
un hombre un poco mayor se apiada de ella la ayuda en una venganza obviamente con un contrato de por medio, así empieza..
la venganza de Atenea..
Un Café Para Mi Jefe
Briza necesita un nuevo empleo con urgencia. Daniel necesita una secretaria que además de hacer su trabajo prepare un buen café.
Un Monstruo en mi Cama (+18)
Parte 2 Ana Se levantó aterrorizada y vio al Ryan riendo como loco "¿Qué haces aquí? ¿Cómo entraste? ¡Llamaré a la policía!" "Creerán que estas loca, solo tu puedes verme __ Ryan hizo una pausa acer
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El Susurro del último amanecer
Bajo un sol abrasador que parecía derramar el tiempo en destellos de fuego, la ciudad se debatía entre el bullicio del presente y el eco silente de un pasado olvidado. Las calles, otrora llenas de ri
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🔥Un secreto entre los dos🔥 parte 1 ...
🔥Un secreto entre los dos🔥 parte 1 Mi madre y mi padre son las personas más ordinarias que puedas imaginar, mi madre es enfermera y mi padre abogado, por lo que casi no están en casa, mi hermano gemel
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"Síndrome de Estocolmo, supongo"
Cuando me secuestraron, pensé en todas las maneras en que podría escapar. Grité, pataleé, incluso intenté sobornar a mi captor con mi tarjeta de crédito, hasta que él me miró, incrédulo. —Señorita,
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