Capítulo 12:

Como Athan había prometido, fuimos a la librería, estaba emocionado dado que eran lugares que a mí me gustaban bastante. Se podría decir que nuestra amistad estaba bien nuevamente, al menos eso parecía, es como si nada hubiera pasado y me alegraba de ello aunque no sabía cómo íbamos a arreglar esa incomodidad que en ocasiones se generaba en ambos por algunos momentos.

Recorrimos el lugar, ya había tomado un par de libros que llamaron mi atención y el se había mostrado interesado por una saga de demonios, esboce una sonrisa al verlo tranquilo, interesado en los libros, era curioso dado que anteriormente ya había intentado llevarlo a una librería más pequeña pero se mostró tan apático al respecto que desistí con la idea, ahora no sé si acepto solo por hacerme un capricho y que lo perdonará, de igual forma no se le veía incómodo o aburrido con ello.

— Me alegra que viniéramos, más aún que quisieras comprar algo, no es que te vea leer mucho en el apartamento. — Esbocé una sonrisa señalando los libros que él llevaba en mano.

— Bueno, no sería un mal hábito por comenzar, si no me gustan te los regalo y listo ¿no crees? Igual ya cuando los leas, me los pláticas. — Se encogió de hombros para luego reír.

— Es genial que se te pegue ese hábito mío, me alegro que los tuyos no se me peguen. — Solté un suspiro de alivio, aunque el sabía estaba bromeando. Negué con la cabeza al escuchar su último comentario. — Pero mira que payaso saliste. —

— ¿Cómo hacer deporte por ejemplo? No estaría mal, así podrías acompañarme a los maratones, siempre te niegas a ellos. — Sugirió lo que me hizo sonrojarme, tenía la razón, el deporte, el ejercicio no eran lo mío, yo agradecía mil veces tener un buen metabolismo, así no había necesidad de hacer más de la cuenta. — Y si, siempre lo soy. —

— No me refiero a eso, me refiero más a la bebida y las fiestas. — Comenté dándole un suave golpe en el pecho con el puño.

— Eso también... De fiestas hice lo que pude llevándote a algunas, pero es cierto no es lo tuyo, parecías árbol de navidad, en una esquina siempre. — Se carcajeo, volví a pegarle en el pecho. — ¡Auch! Ya ya, solo bromeó. — Fingió dolor en aquel momento.

— Lo se, y también se, que soy el mejor árbol que verás en una esquina en las fiestas. — Me reí con mi propio comentario, su ego también parecía haberse pegado a mí.

— De eso no tengo duda... — Su tono de voz fue tan suave, su mirada se había fijado en mi pero no como una broma, más bien me miraba de una forma ¿dulce? no sé cómo explicarlo, era extraño, me hizo sentir incómodo porque jamás me miro así, era más la forma en la que yo lo miraba saben...

Esa manera en la que ves a alguien que sabes que te gusta, que te encanta pero que también es alguien inalcanzable y solo es una ilusión que te llena de momentos. Así es como el me miraba, fue enserio tan raro que tuve que fingir toser para continuar caminando y mezclarme con la demás gente, solo de esa manera logro reaccionar. Menos mal porque no sabía que decirle para cambiar de tema en ese momento.

Luego de unas horas, nos encontramos volviendo al apartamento, decidimos ir y venir caminando dado que no estaba muy lejos y no hacía mal no usar el auto, al menos eso fue lo que Athan dijo, podíamos de igual forma aprovechar el tiempo para charlar, me gustaba tener esa clase de momentos con él.

De regreso, para mi desgracia, nos topamos con unos amigos de él, desde antes de acercarnos noté cómo nos miraban y susurraban entre ellos, también habían asistido a la fiesta donde nos besamos y aunque ya había pasado tiempo de eso, sabía que estaban hablando del mismo tema pero lo que más me sorprendió fue el cambio de Athan, de inmediato su postura se hizo más derecha, alzó el rostro como para mostrarse superior e intimidante.

— Pero a quien tenemos aquí... Athan y su novio ¿cómo están?. — Carcajeo al instante uno de aquellos idiotas, eso solo me hizo bufar con suavidad.

— Vaya... ¿están de compras? ¿le compraste algo bonito a Athan? — Preguntó mientras miraba las bolsas donde traíamos cada quien sus libros. Suspiré en aquel instante y solo puse los ojos en blanco, no iba a responder para darles pie a seguir a su burla, pronto se irían o al menos eso esperaba.

— Vamos muchachos, basta. No sean idiotas ¿qué hacen acá? — Cuestionó Athan intentando que dejarán el tema, noté como se tensaba un poco, recordé lo que me dijo sobre que yo le gustaba y aunque fuera real, sabía que le apenaba que alguien más lo supiera, eso me decepcionaba un poco.

Transcurrió el tiempo, Athan se relajo un poco con esos idiotas yo pasé a ser casi un cero a la izquierda, ignorado completamente lo cual era incómodo y grosero de su parte hasta el momento en el que se fueron y pudimos seguir el camino al apartamento, antes intentaba integrarme en cada ocasión con sus amistades pero ahora sentía el cambio, sentía como me hacia a un lado, cosa que entendía el porque, pero enserio ¿para que insistir en una amistad en la que me va a tratar bien cuando estábamos solos y me va a ignorar cuando están sus "amistades"?

No lo comprendo, me hacía sentir humillado, me hacía sentir mal y sinceramente eso me tenía desanimado, molestó, me parecía una cuestión extremadamente irrespetuosa sobre todo por lo años que teníamos como amigos, parecía no importarle. Si quería encajar con otros ¡perfecto, que lo haga! Pero a mí que me deje en paz y que me deje solo, no iba a ser cómplice en sus humillaciones solo para hacerlo quedar bien frente a un montón de ineptos que solo se preocupan por hacerse sentir mejor a costillas de ver menos a otros.

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Comments

Jennifer Ulloa

Jennifer Ulloa

herror no lo defendio

2022-10-15

2

Smiguel

Smiguel

Wow

2021-04-24

1

LovelyBooks

LovelyBooks

Que bueno que Athan lo defendió

2021-04-22

2

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