Capítulo 06. Destino sellado.

—Keiran, cariño, es hora de tomar tus medicamentos —dijo Gabriel con una voz melosa, mientras sostenía un frasco transparente. En su interior, tres cápsulas de distintos colores tintinearon cuando lo dejó sobre la mesa frente a Keiran, con un gesto casi teatral.

Keiran observó las cápsulas con expresión indescifrable, aunque su mente bullía con dudas. El libro en el que se basaba esta extraña realidad no mencionaba nada sobre medicamentos, y él conocía demasiado bien las intenciones de Gabriel. No podía descartar la posibilidad de que aquello fuese alguna clase de droga o, peor aún, un veneno que trabajara lento pero seguro.

—Oh, Gabriel —intervino Rowan, con un tono firme pero cortés—. Sabes que ese medicamento es demasiado fuerte y que los efectos secundarios son terribles. Deja que mi hijo descanse al menos por hoy.

Gabriel levantó las manos en un gesto de fingida inocencia, aunque su tono destilaba un veneno dulce.

—Señor, créame que lo entiendo. A mí tampoco me gusta verlo sufrir, pero este tratamiento es esencial para su bienestar. No podemos arriesgarnos a suspenderlo.

Shelby, siempre dispuesta a apoyar a Gabriel, intervino con una sonrisa cargada de desdén:

—Papá, Gabriel tiene razón. Mi hermano no puede mejorar si no toma sus medicamentos como debe.

Rowan apretó la mandíbula, claramente irritado, y posó una mano firme sobre la de Keiran en un gesto protector.

—Pero ha pasado un año entero desde que Keiran comenzó este tratamiento, y no hay ninguna mejoría evidente. ¿Acaso no les preocupa eso? —dijo, clavando una mirada acusadora primero en Gabriel y luego en Margaret, quien hasta ese momento había permanecido callada.

Margaret finalmente habló, con un tono condescendiente que helaba la sangre.

—Rowan, querido, sabes que nuestro Keiran puede ser muy testarudo. Estoy segura de que en más de una ocasión no ha tomado las dosis correctamente. No es culpa del tratamiento si no hay resultados.

Keiran permanecía en silencio, observando cómo las voces a su alrededor subían y bajaban, chocando como olas furiosas. Aunque intentaba seguir el hilo de la conversación, algo dentro de él se desconectaba. Las palabras flotaban como un eco lejano, mientras su mente trabajaba febrilmente.

Sabía que su memoria era impecable, casi perfecta según algunos, y no podía recordar en ningún momento que el libro mencionara esos medicamentos o el supuesto tratamiento. Apretó los labios y cerró los ojos un instante, intentando rebobinar sus recuerdos. Pero no encontró nada.

«Quizá mi llegada aquí alteró el curso de la historia», pensó finalmente. Esa parecía ser la explicación más lógica. Su presencia había desordenado los eventos originales. «Si eso es cierto, entonces no tengo que seguir el guion al pie de la letra», reflexionó, sintiendo un destello de control en una situación que parecía estar fuera de sus manos.

Con una calma calculada, se puso de pie y colocó una mano firme en el hombro de su padre, interrumpiendo la discusión. Sin hacer algún sonido o señal, tomó el frasco que Gabriel había dejado sobre la mesa y, bajo las miradas atónitas de todos, se llevó cada una de las cápsulas a la boca y las tragó sin vacilar.

—Ven, cariño, te llevaré a descansar —dijo Gabriel con suavidad, levantándose de inmediato y sujetando el brazo de Keiran como si fuese su dueño.

Sin embargo, Keiran hizo un movimiento sutil y tocó la mano de su padre, enviando un mensaje silencioso pero claro. Rowan no dudó en intervenir.

—Lo llevaré yo, Gabriel. Hace mucho que no paso tiempo con mi hijo. Quiero estar con él un rato más.

Rowan tomó el brazo de Keiran con firmeza, guiándolo hacia las escaleras. Detrás de ellos, Shelby observaba la escena con los puños cerrados bajo la mesa, sus uñas clavándose en las palmas. Cuando su padre y su hermano desaparecieron en el segundo piso, giró la mirada hacia su madre, buscando su reacción.

Margaret negó lentamente con la cabeza, un gesto que Shelby entendió demasiado bien. Con un bufido de frustración, desvió la mirada, agarrando su copa de vino y llevándosela a los labios.

—Odio a ese mudo —musitó entre dientes, vaciando de un sorbo el contenido de la copa.

Margaret la miró con frialdad y respondió con un tono que cortaba como un cuchillo:

—Lo sé, hija. Pero por ahora, debes controlarte. No seas imprudente, ¿entiendes?

Shelby resopló, impaciente, y tomó otro largo trago de vino.

—Ya lo sé, mamá.

—Pues no lo parece —Margaret golpeó la mesa con las palmas abiertas, haciendo temblar las copas vacías—. Escúchame bien, Shelby. No vuelvas a decir o hacer una estupidez como esa en público, porque si lo haces, no podré salvarte otra vez.

Shelby agitó la mano, restándole importancia, pero su mirada estaba cargada de odio. Todo en ella hervía con el deseo de ver a Keiran fuera de su vida para siempre.

Tomó la botella de vino con la intención de servirse más, pero Margaret se la arrebató con un movimiento rápido.

—Y deja de beber. Ya es suficiente.

Gabriel intervino con su tono habitual de aparente calma, pero con una sonrisa venenosa en el rostro.

—Shel, obedece a tu madre. Solo un poco más de paciencia y Keiran dejará de ser un problema. Cuando eso suceda, todo lo que tiene será nuestro.

Shelby asintió, aunque a regañadientes. Odiaba cada segundo que compartía con Keiran y despreciaba tener que esperar. Pero por ahora, no le quedaba más remedio.

—Ese bastardo no tiene idea de lo que se le viene encima —murmuró con una sonrisa llena de veneno, mientras observaba cómo las escaleras seguían vacías.

Margaret arrugó el entrecejo mientras sus ojos verdes, fríos como el jade, se fijaban en el líquido rojo que reposaba en su copa de vino. Su mente trabajaba febrilmente, evaluando las posibilidades. Keiran no era solo un obstáculo; era un muro que bloqueaba sus aspiraciones y las de su familia. Mientras Rowan continuara brindándole su apoyo incondicional, sus manos estaban atadas en gran medida. Era una situación frustrante, pero no insalvable. Margaret no era alguien que se rindiera fácilmente.

Con un movimiento pausado, giró la copa entre sus dedos, observando cómo el vino trazaba círculos oscuros en el cristal. Finalmente, alzó la mirada, clavando sus ojos en Gabriel, quien permanecía sentado al otro lado de la mesa con una expresión tranquila pero expectante.

—Gabriel —dijo su nombre con firmeza, su voz cargada de autoridad.

El alfa levantó la cabeza, atento, dejando de lado cualquier fingida despreocupación. Margaret mantenía un control férreo sobre la situación, y sabía que cuando ella hablaba en ese tono, no era para discutir.

—Busca a esos matones de los que me hablaste hace unas semanas —ordenó, mientras depositaba la copa en la mesa con un suave pero decidido "clink" que resonó en el aire tenso del comedor—. Si mi plan inicial falla, no nos quedará otra opción. Tendremos que recurrir a la violencia.

El silencio que siguió fue breve pero cargado de tensión. Gabriel sostuvo su mirada durante unos segundos, evaluando la determinación de la mujer frente a él. Finalmente, una sonrisa torcida se dibujó en sus labios, un gesto que era a la vez cómplice y despiadado.

—Entendido —respondió con calma, inclinando ligeramente la cabeza en señal de asentimiento—. Me aseguraré de que estén listos para actuar en cuanto lo necesitemos.

Margaret asintió levemente, satisfecha con su respuesta, pero su mente ya estaba adelantándose a los siguientes pasos. Había trabajado durante años para llegar a esta posición, y no permitiría que un obstáculo tan insignificante como Keiran arruinara todo. Si la diplomacia y las estrategias sutiles fallaban, no dudaría en ensuciarse las manos.

Gabriel, mientras tanto, se permitió un momento para observarla con algo que casi podría describirse como admiración. Margaret era una estratega nata, una mujer que sabía jugar con las piezas del tablero de la vida con precisión quirúrgica. Era precisamente esa frialdad y determinación lo que le había hecho aliarse con ella desde el principio.

—Asegúrate de que no dejen cabos sueltos —añadió Margaret, su tono bajo pero cargado de advertencia—. Lo último que necesitamos es un error que nos ponga a todos en peligro.

Gabriel sonrió de nuevo, esta vez con un toque de diversión oscura.

—Por supuesto, Margaret. Tú sabes que cuando se trata de esto, soy meticuloso.

Ella no respondió, pero sus ojos volvieron a bajar hacia la copa de vino. La conversación había terminado para ella. Lo único que quedaba era esperar y observar cómo sus planes se desarrollaban.

Mientras Gabriel se levantaba de la mesa, Margaret tomó un pequeño sorbo de su copa, disfrutando del calor del vino al descender por su garganta. Sus pensamientos estaban claros como el cristal: si Keiran no cedía, su destino ya estaba sellado.

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Comments

Stella Maris Santabaya

Stella Maris Santabaya

Que difícil, siempre solo contra el mundo, cuánto odio y envidia tiene a su alrededor

2025-03-22

0

Estrella Guadalupe Martinez Vera

Estrella Guadalupe Martinez Vera

malditos pero ya pagarán hijos de 🤬🤬🤬🤬

2025-03-02

0

Yolanda Moreno Castaño

Yolanda Moreno Castaño

Jajajaja que mal vas a acabar señora Margaret jajajajaa /Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm/

2025-01-27

5

Total
Capítulos
1 Capítulo 01. Algo más que un simple escape.
2 Capítulo 02. Dentro del libro.
3 Capítulo 03. Segunda oportunidad.
4 Capítulo 04. Nuestro pequeño secreto.
5 Capítulo 05. La pieza clave.
6 Capítulo 06. Destino sellado.
7 Capítulo 07. Uno más de mis hijos.
8 Capítulo 08. Pieza por pieza.
9 Capítulo 09. Solo el comienzo.
10 Capítulo 10. Una prueba más.
11 Capítulo 11. Juego mortal.
12 Capítulo 12. Él será mío.
13 Capítulo 13. Nos veremos pronto.
14 Capítulo 14. El primer paso.
15 Capítulo 15. Cabos sueltos.
16 Capítulo 16. Lobo con piel de oveja.
17 Capítulo 17. No confío en él.
18 Capítulo 18. Un trato.
19 Capítulo 19. Tenemos un trato.
20 capítulo 20. Voy a protegerlo.
21 Capítulo 21. Irrumpió en su corazón.
22 Capítulo 22. Mi medicina, mi cura.
23 Capítulo 23. Tormenta de sentimientos.
24 Capítulo 24. Poder y ambición.
25 Capítulo 25. Un paso más.
26 Capítulo 26. Que paguen por completo.
27 Capítulo 27. Caerás al abismo.
28 capítulo 28. Fría soledad.
29 capítulo 29. Enemigo o amigo.
30 Capítulo 30. Con quién estás jugando.
31 Capítulo 31. Baja coincidencia.
32 Capítulo 32. Felicidad deseada y merecida.
33 Capítulo 33. Conexión extraordinaria.
34 Capítulo 34. "Marcando territorio."
35 Capítulo 35. Tramando algo.
36 Capítulo 36. Obsesión y venganza.
37 Capítulo 37. Listo para el enfrentamiento.
38 Capítulo 38. Keiran debe morir.
39 Capítulo 39. Suyo para siempre.
40 Capítulo 40. Que sea especial.
41 Capítulo 41. Protección y lealtad.
42 Capítulo 42. Inminente victoria.
43 Capítulo 43. Eres mío. Solo mío.
44 Capítulo 44. Llama imparable.
45 Capítulo 45. El principio del fin.
46 Capítulo 46. Vivido en el infierno.
47 Capítulo 47. No pude protegerte.
48 Capítulo 48. Sin escapatoria.
49 Capítulo 49. Hagámoslo rápido.
50 Capítulo 50. Tus deseos son órdenes.
51 Capítulo 51. El uno para el otro.
52 Capítulo 52. Sin importar el mundo.
53 Capítulo 53. El alfa perfecto.
54 Capítulo 54. El verdadero culpable.
55 Capítulo 55. El inicio de su eternidad.
56 Capítulo 56. Mi omega.
57 Extra 01.
58 Extra 02.
59 Extra 03.
60 Extra 04.
61 AGRADECIMIENTOS (⁠ ⁠ꈍ⁠ᴗ⁠ꈍ⁠)
Capítulos

Updated 61 Episodes

1
Capítulo 01. Algo más que un simple escape.
2
Capítulo 02. Dentro del libro.
3
Capítulo 03. Segunda oportunidad.
4
Capítulo 04. Nuestro pequeño secreto.
5
Capítulo 05. La pieza clave.
6
Capítulo 06. Destino sellado.
7
Capítulo 07. Uno más de mis hijos.
8
Capítulo 08. Pieza por pieza.
9
Capítulo 09. Solo el comienzo.
10
Capítulo 10. Una prueba más.
11
Capítulo 11. Juego mortal.
12
Capítulo 12. Él será mío.
13
Capítulo 13. Nos veremos pronto.
14
Capítulo 14. El primer paso.
15
Capítulo 15. Cabos sueltos.
16
Capítulo 16. Lobo con piel de oveja.
17
Capítulo 17. No confío en él.
18
Capítulo 18. Un trato.
19
Capítulo 19. Tenemos un trato.
20
capítulo 20. Voy a protegerlo.
21
Capítulo 21. Irrumpió en su corazón.
22
Capítulo 22. Mi medicina, mi cura.
23
Capítulo 23. Tormenta de sentimientos.
24
Capítulo 24. Poder y ambición.
25
Capítulo 25. Un paso más.
26
Capítulo 26. Que paguen por completo.
27
Capítulo 27. Caerás al abismo.
28
capítulo 28. Fría soledad.
29
capítulo 29. Enemigo o amigo.
30
Capítulo 30. Con quién estás jugando.
31
Capítulo 31. Baja coincidencia.
32
Capítulo 32. Felicidad deseada y merecida.
33
Capítulo 33. Conexión extraordinaria.
34
Capítulo 34. "Marcando territorio."
35
Capítulo 35. Tramando algo.
36
Capítulo 36. Obsesión y venganza.
37
Capítulo 37. Listo para el enfrentamiento.
38
Capítulo 38. Keiran debe morir.
39
Capítulo 39. Suyo para siempre.
40
Capítulo 40. Que sea especial.
41
Capítulo 41. Protección y lealtad.
42
Capítulo 42. Inminente victoria.
43
Capítulo 43. Eres mío. Solo mío.
44
Capítulo 44. Llama imparable.
45
Capítulo 45. El principio del fin.
46
Capítulo 46. Vivido en el infierno.
47
Capítulo 47. No pude protegerte.
48
Capítulo 48. Sin escapatoria.
49
Capítulo 49. Hagámoslo rápido.
50
Capítulo 50. Tus deseos son órdenes.
51
Capítulo 51. El uno para el otro.
52
Capítulo 52. Sin importar el mundo.
53
Capítulo 53. El alfa perfecto.
54
Capítulo 54. El verdadero culpable.
55
Capítulo 55. El inicio de su eternidad.
56
Capítulo 56. Mi omega.
57
Extra 01.
58
Extra 02.
59
Extra 03.
60
Extra 04.
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