Liz subió a su habitación después de esa larga conversación con sus padres. Una parte de ella estaba confundida por lo que acababa de descubrir, especialmente el hecho de que su mejor amiga formaba parte de la familia que había causado tanto dolor, no solo a su abuela, sino también a la familia de Kai y a muchos otros seres inocentes.
El reloj marcaba las 12 de la noche cuando Liz se encontraba acostada boca arriba en su cama, con la mente llena de pensamientos turbulentos. Aun así, seguía sin poder dormir, así que impulsivamente tomó su teléfono y le envió un mensaje a sus nuevos amigos (Kai, Basil y Demian). Escribió: "Hola (Kai, Basil, Demian), lamento molestarte a esta hora, ¿sigues despierto? ¿Tienes un minuto para conversar? Necesito hablar con alguien".
Pasaron unos minutos y el teléfono de Liz sonó, era Demian respondiendo al mensaje. "Estoy terminando un trabajo para la universidad, así que no dormiré por un rato. ¿Qué sucede?", preguntó.
"Seguí tu consejo y hablé con mis padres, ahora conozco la verdad, pero... ¿puedo confiar en ti?" respondió Liz por mensaje.
"No lo sé, ni siquiera yo mismo sé si podrías confiar en mí. Que quieres decirme, prometo no asustarme jajaja", respondió Demian.
Volvió a sonar el teléfono de Liz, ahora era Kai respondiendo a su mensaje. "Qué sucede Liz, tengo tiempo para ti, no acostumbro a dormir mucho ¿sabes?".
Y al mismo tiempo le llego la respuesta de Basil. "Buenas noches, señorita Liz. ¿De qué se trata?".
Liz contesto al mensaje de Basil y Kai- "Es que hable con mis padres y ahora conozco más a fondo la historia de esta ciudad, pero... algo más grave sucedió con mi mejor amiga, ella resultó ser la heredera de un gremio de cazadores."
Las respuestas de ambos llego a los minutos.
"No te refieres a los cazadores de las sombras ¿o si ?".- Respondió Kai.
"¿Cómo que un gremio de cazadores? - Respondió Basil.
Demian se quedó pensando por un momento, preguntándose a qué se refería Liz con si podia confiar en él. Justo en ese momento, Liz le pidió por favor que le enviara una foto de la puerta de su habitación desde donde él estaba. Demian encontró esto extraño. ¿Para qué quería una foto de su puerta? Aun así, decidió complacerla y le envió la foto, preguntándole en el mensaje: "¿Está bien así?".
Mientras esperaba una respuesta de Liz, Demian continuó con su tarea, sentado en la silla de su pequeño escritorio. De repente, mientras estaba concentrado en su trabajo, escuchó la voz de Liz diciendo "Hola Demian", lo que le puso la piel de gallina. Giró la vista hacia la puerta de su habitación, perplejo al ver a Liz de pie allí. Sin poder entender lo que sucedía, quedó completamente desconcertado.
"No te asustes, por favor", dijo Liz a Demian, con un tono que intentaba ser tranquilizador.
"No estoy asustado, solo... solo me quedé sorprendido. Creí que yo guardaba secretos, pero tú...", respondió Demian, aún perplejo.
"¿De verdad no estás asustado? Puedo explicarlo todo", dijo Liz, sintiendo un ligero alivio al ver que Demian no estaba huyendo.
"Lo digo en serio, no estoy asustado. Pero dime, ¿quién eres? ¿O qué eres?", preguntó Demian con curiosidad e intriga.
"Soy mitad sirena y mitad bruja. ¿Recuerdas lo que hablamos hace rato en el callejón? Todo eso tiene que ver con el pasado de mi familia y lo que soy", explicó Liz, con una seriedad que dejaba claro lo importante que era este momento.
"Esto sí que no me lo esperaba. ¿Quieres tomar asiento?", dijo Demian, señalando su cama.
Liz se sentó en la orilla de la cama, cerca de donde Demian estaba en su escritorio. Demian apartó sus libros y dejó de lado lo que estaba haciendo, tratando de procesar todo lo que Liz le estaba contando.
"Liz, esto es... increíble. Nunca imaginé que algo así fuera posible. ¿Cómo es que nunca me di cuenta?", preguntó Demian, todavía asimilando la revelación.
"Siempre fui muy cuidadosa. Desde pequeña me enseñaron a ocultar lo que soy para protegerme y proteger a los demás. Pero después de la conversación con mis padres, supe que necesitaba contarte la verdad"- respondió Liz, mirándolo con sinceridad.
"¿Y qué fue lo que te dijeron tus padres?", inquirió Demian, ahora más intrigado que nunca.
"Me revelaron que nuestra familia ha estado huyendo durante generaciones. Mi mejor amiga es parte de la familia que acabó con mi abuela, así como muchas otras vidas inocentes. Me dijeron que mi destino está entrelazado con el de esa familia y que debo estar preparada para enfrentar lo que venga", explicó Liz, con un tono de voz cargado de emoción.
Demian asintió lentamente, comprendiendo la magnitud de lo que Liz estaba compartiendo. "Eso suena... muy duro. No puedo imaginar lo que debes estar sintiendo", dijo con empatía.
"Es difícil de aceptar, para ser sincera, mi mente estaba hecha un relajo, necesitaba decirle a alguien, no estaba muy segura si confiar también en un humano como tu, pero tener a alguien mas en quien confiar ayuda mucho", dijo Liz, sonriendo levemente. "Gracias por estar aquí para mí, Demian".
"No se que decir, Liz. Siempre estaré aquí para ti, en lo que pueda ser de utilidad"- respondió Demian con firmeza, mientras una sensación de entendimiento y amistad crecía entre ellos. Liz continuó explicando la situación a Demian, y él se sorprendía más con cada detalle, sin haber imaginado lo complicada que era esta ciudad y sus habitantes.
"Ahora que conoces mi historia y sabes lo que soy, ¿Estás seguro de que no me tienes miedo?", preguntó Liz, preocupada de que Demian pudiera rechazarla.
"No podría tenerte miedo. Yo tampoco soy alguien común... ¿recuerdas que te en el callejón que entendía perfectamente a qué te referías?", dijo Demian, mirándola fijamente a los ojos.
"Sí, recuerdo que mencionaste algo, pero ¿Eso significa que tú también eres un ser mágico?", preguntó Liz, llena de curiosidad.
Demian rió. "No soy solo mágico, voy más allá de lo que puedes imaginar. Ni yo mismo sé en este momento todo lo que puedo hacer. Poco antes de volver a Freshber, era alguien común y corriente. Incluso al llegar aquí, seguía siendo un simple mortal con vagos recuerdos de una vida pasada", dijo, buscando las palabras para revelar su verdadera identidad a Liz.
"¿Alguna vez has oído hablar de un dios egipcio que custodiaba las almas que se dirigían al inframundo?", preguntó Demian, con seriedad.
"¿Te refieres a Ammit?", dijo Liz, algo confundida.
"No seas tonta...", refutó Demian, un poco molesto. "Ella era solo una mascota para mí. Me refiero a Anubis".
"¿Anubis? ¿Y ese quién es?", preguntó Liz, sin entender de qué hablaba.
"¡Ahhhh! Eso me ofende mucho, pero ¿qué podía esperar viniendo de ti?", dijo Demian, rodando los ojos, claramente molesto.
"Lo siento, es que no sé de qué hablas. ¿Además eso qué tiene que ver contigo?", dijo Liz, apenada, mientras hacía un mueca con la boca.
"Tiene muchísimo que ver. Aunque ya ni siquiera se si debería decritelo"- dijo demian aun molesto y tomando una bocanada de aire antes de continuar- "Yo soy la reencarnación de Anubis, y hasta hace poco logré recuperar mis poderes. No sé si completamente, pero los he recuperado. Tienes ante tus ojos a un semidios, al menos por ahora."- dijo Demian, muy orgulloso de sí mismo.
Liz lo miró con asombro y un toque de incredulidad. "¿Un semidiós? Esto es... demasiado. Pero creo que en esta ciudad, ya nada puede sorprenderme. Gracias por confiar en mí, Demian."-dijo, tratando de procesar lo que acababa de escuchar.
Demian sonrió, aliviado de ver que Liz no lo rechazaba. "No tienes nada que agradecer. Ahora que conocemos nuestras verdades, creo que podemos enfrentarnos juntos a lo que sea que venga", dijo, extendiendo su mano hacia Liz en señal de amistad.
Liz tomó su mano, sintiendo una mezcla de alivio y determinación. "Juntos", repitió, sintiendo que por primera vez podia enfrentarse a todo. Su corazón latía tan rápido que parecía que iba a explotar.
Sin darse cuenta, ambos tenían las mejillas rojas como cerezas y sus corazones latían desbocados. Por un momento, dejaron de lado todo lo que sabían el uno del otro. Se miraban fijamente sin soltarse la mano, nerviosos y emocionados. Sus caras se acercaban lentamente, como si fueran a besarse. El momento parecía eterno, hasta que Demian, repentinamente consciente, se separó disimuladamente, soltando la mano de Liz y llevándose la suya a la nuca, riendo nervioso. Liz, por su parte, agachó la mirada y se acomodó en el borde de la cama. Demian se levantó rápidamente y caminó hacia un costado de la cama, manteniéndose cerca de Liz y fingiendo un bostezo.
"Creo que ya debería irme", dijo Liz, aún nerviosa. "Disculpa por todo el tiempo que te quité. Seguro que tenías mucha tarea y yo... te interrumpí con todo esto."
"No te preocupes", dijo Demian, mirando hacia el techo. "Cuando quieras puedes contar conmigo, y más ahora que conoces lo que soy."
"También puedes contar conmigo, Demian. Agradezco mucho todo tu apoyo y haberte conocido aquel día", respondió Liz, muy agradecida, con las mejillas aún rojas y su corazón latiendo a mil por hora. "Bueno, me despido. Nos vemos luego", dijo, poniéndose de pie y mirando a Demian.
"Descansa, Liz. Ten una buena noche. Si necesitas algo, puedes mandarme un mensaje o puedes venir a mi casa cada vez que necesites hablar. ", dijo Demian, nervioso, mirándola fijamente a los ojos.
"Muchas gracias. Tú también deberías descansar un poco", dijo Liz, acercándose aún más a Demian, como si quisiera abrazarlo.
Demian seguía un poco nervioso, pero antes de que Liz se fuera, se acercó un poco más sin desviar la mirada, hasta el punto en el que ambos estaban tan cerca que podían rozarse.
Liz, antes de hacer su hechizo mágico para volver a su habitación, no pudo resistirse y se abalanzó sobre Demian, dándole un fuerte abrazo. Demian se quedó paralizado de los nervios y no pudo corresponder el abrazo, lo que hizo que Liz lo soltara de inmediato y se disculpara.
Demian no sabía qué decir, fingiendo seriedad aunque por dentro era un manojo de nervios. Después de que Liz se disculpó, y al ver que Demian no decía nada, levantó su mano para realizar el hechizo que la devolvería a su habitación. Fue entonces cuando Demian reaccionó, y se alejó rapidamente.
"Liz, yo..." comenzó Demian, sin saber exactamente cómo continuar.
"Quiero que sepas que, aunque todavía estamos descubriendo nuestras propias historias y poderes, estoy aquí para ti. Siempre lo estaré. No quiero que te sientas sola nunca más", dijo Demian con sinceridad.
Liz sintió una oleada de emoción. "Eso significa mucho para mí, Demian. No sabía cuánto necesitaba escuchar eso hasta ahora."
Demian le acarició suavemente la mejilla. "Estamos juntos en esto. Sea lo que sea que el destino nos depare, lo enfrentaremos juntos."
Liz sonrió, sintiendo una mezcla de alivio y esperanza. "Sí."
Hubo un momento de silencio, cargado de significado y promesas no dichas, hasta que Liz rompió la tensión con una ligera risa. "¿Sabes? Creo que es la primera vez que me siento tan viva en medio de tanto caos."
Demian rió también, relajándose un poco. "Sí, entiendo lo que dices. A veces, en medio del caos, encontramos lo que realmente importa."
Liz asintió. "Entonces, ¿nos vemos mañana?"
"Definitivamente. Y si necesitas hablar durante la noche, ya sabes dónde encontrarme", dijo Demian, sonriendo.
Liz le devolvió la sonrisa. "Lo sé. Hasta mañana, Demian."
"Descansa, Liz. Ten una buena noche", dijo Demian, observándola mientras ella se preparaba para realizar su hechizo.
Liz levantó la mano una vez más, y con un último vistazo a Demian, pronunció las palabras mágicas que la llevaron de vuelta a su habitación. Mientras desaparecía, ambos sabían que, pase lo que pase, ahora podían confiar el uno en el otro.
Cuando Liz finalmente llegó a su habitación, se arrojó sobre su cama, sintiéndose aliviada por haber soltado todo lo que llevaba guardando. De repente, recordó que había olvidado contestar los mensajes de Kai y Basil por estar desahogándose con Demian. Rápidamente revisó su celular y vio que ya tenía aglunos mensajes de ambos.
"No me dejes con la duda Liz, esto en verdad es importante para mi."- decía uno de los mensajes de Kai.
"Por favor en cuanto puedas, necesitas decirme todo lo que sabés, no puedo correr riesgos otra vez " - decía el último mensaje de Kai.
Liz respondió: "Perdona, Kai. Estuve ocupada y ya es algo tarde. En resumen, debes tener cuidado a partir de ahora. No sé si recuerdas a Melissa, mi mejor amiga; ella es la sucesora de los cazadores de las sombras. Cuídate y que tengas buena noche."
Basil había mandado un mensaje que decía: "No entiendo de qué me hablas. Alguna vez escuché que esta ciudad tuvo problemas con los humanos, pero nunca me afectó así que no intervine ni investigué. Pero si estás en peligro por algo como eso, dímelo. No dudaré ni un segundo en protegerte, señorita Liz. Eres lo más importante para mí."
"Gracias, Basil. Es algo parecido, y mi mejor amiga está en medio de todo esto. No estoy segura de qué hacer, pero saber que puedo contar contigo me da un poco de tranquilidad. Aprecio mucho tu apoyo incondicional. Que tengas una buena noche," respondió Liz.
Después de contestar los mensajes, Liz se fue a dormir más tranquila. Ahora sabía que tenía más ayuda de la que imaginaba para resolver el problema que había surgido. Con esa certeza, se dejó llevar por el sueño, confiando en que todo estaría bien.
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Comments
Ailisec Riana
este capítulo me hizo recordar mucho mi novela... me encantó el capítulo No cabe duda..
2024-08-21
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Ailisec Riana
/Facepalm//Facepalm//Facepalm/Liz olvidó a dos. pretendientes para estar con Damián.. bueno lo dejo pasar porque me interesa más mi personaje favorito..
2024-08-21
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Ailisec Riana
sal de ese cuerpo Daviel jajajajja
2024-08-21
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