Mientras tanto, Dayhan sentía que era un completo imbécil. No sabía por qué tenía todos esos pensamientos con ella. Saber que la chica lo quería ver lejos, que le molestaba su presencia, hacía que sintiera un vacío en su pecho. "Algo me pasa y no sé explicar qué es". — pensó en voz alta.
Ambos se sentían atraídos. Tal vez por estar tanto tiempo juntos, y solos. Quizás por las hormonas y las feromonas de adolescentes, o quizás se atraían desde antes, y ninguno era capaz de reconocerlo. Pero, de igual modo, ninguno iba a dar un paso adelante. Él por miedo a ser rechazado. Ella por su carácter y prejuicio.
Las amigas de Perla también estaban en la isla, en el mismo hotel. Emma, observó a Andhy de lejos, y decidió acercarse para hablar con él.
— Hola, Andhy.
— ¿Qué quieres?
— Tienes días que no me hablas, ¿por qué me tratas así? —preguntó triste.
— ¿Crees que es momento para romance?
— No, pero al menos contestas mis llamadas. —sugirió la chica.
— ¿Ya hiciste lo que te pedí?
— No. No voy a abortar, cuando aparezca Perla, ¡digo! Si es que aparece con vida, le voy a decir que tú y yo vamos a tener un hijo. —expresó decidida.
Andhy apretó los labios e iba sintiendo una ira. Rápidamente se levantó y la agarró por el cuello, pegándola a la pared.
—Si le dices eso, juro que te mato. —dijo molesto. La soltó y ella empezó a toser.
—¡Maldito! ¿Por qué me haces esto?
— No quiero compromiso contigo. Solo te hice el favor.
— Te vas a arrepentir, espero que Perla nunca aparezca.
Diana y Génesis se acercaron a ellos y notaron unas actitudes sospechosas. Ambos lucían alterados.
— ¿Qué sucede? —preguntó Génesis.
Emma mostró una sonrisa falsa, acompañada de mentira. — Le estaba diciendo a Andhy que debes tener fe, Perla en cualquier momento aparece perfectamente bien.
— Ustedes parecían hablar de otra cosa, literal.—dijo Diana.
— Emma y yo no tenemos nada más de qué hablar, que no sea de Perla —explicó Andhy.
— Diana, en vez de estar insinuando cosas, debería estar más preocupada por nuestra amiga y por Andhy, que la está pasando muy mal. —sugirió Emma.
— Perla está bien, nadie puede estar mal al lado de Dayhan. — dijo Génesis, con una leve provocación.
— ¿Qué quieres decir con eso? — preguntó Andhy, curioso.
— Que Dayhan es hermoso, inteligente, todo un caballero. Cualquier mujer estaría feliz a su lado. — explicó Emma.
Los señores Thompson vieron a los chicos reunidos y decidieron hablar con ellos.
— Qué bueno que están todos aquí reunidos, necesito hacerles una pregunta.— dijo el señor Alberto. Asintieron con la cabeza.
— ¿Alguno de ustedes notó algo entre Dayhan y mi hija? ¿Un roce, una mirada fuera de lo normal, algún inconveniente? — preguntó el señor.
— No, señor, nunca. — respondió Génesis.
— Traten de recordar chicas. Perla puede estar siendo abusada en este momento. — se expresó la señora Rocío, muy angustiada.
— Señora, entiendo que ustedes están preocupados, al igual que nosotros, pero Dayhan es incapaz de hacerle daño a Perla. — dijo Diana.
— Dayhan es una buena persona y muy respetuoso. — inquirió Emma.
— Dejen de defenderlo, él es pobre, tal vez quiere dinero. — interfirió Andhy.
— Si ambos todavía están juntos, estoy segura de que él cuida de ella. — explicó Génesis.
La conversación se tornó algo tensa. Las chicas trataron de hacerles entender a los señores Thompson, que Dayhan era incapaz de secuestrar a Perla y de hacerle daño. Mientras que Andhy, buscó motivos inequívocos, para que ellos siguieran pensando en esa posibilidad.
En un lugar sin energía eléctrica, teléfono, redes sociales, TV, lejos de la civilización, sin alimentos, y sin vecinos cerca, ¿qué se puede hacer? Eso se preguntaba Perla, sentada en la cama. Tenía horas sin ver a Dayhan, su única compañía, pero después de su discusión era difícil un acercamiento.
Perla quería dejar de sentir, lo que estaba sintiendo por Dayhan. Limitarse a estar juntos, era una buena opción. Hablar solo si era necesario, y tratar de molestarlo para que él no se acercara a ella. El chico entró a la choza, enrojecido por el caliente del sol. Ella le miró la espalda, y era evidente la quemadura en su piel blanca. Al principio sintió pena, luego dejó de importarle. Ella siempre le ponía protector solar, pero esta vez como estaban enojados, no lo hizo.
Dayhan sabía que ella lo estaba observando, y sonriendo por lo que le había pasado. Así que, para borrar la sonrisa de su hermoso rostro, se quedó completamente desnudo. Ella volteó la cara enseguida, totalmente ruborizada. Él sonrió, luego se puso su bóxer.
— Perla, aquí hay unas uvas, ¿no piensas comer nada? —preguntó Dayhan.
— No quiero nada de ti. Prefiero morirme de hambre.
— ¡Qué bien! Entonces busca tu propia comida.
— Debería construir una choza. No te quiero cerca de mí, no te quiero ver.
Dayhan estaba perdiendo la paciencia. No entendía por qué de un día para otro ella había cambiado su actitud, incluso le llegó a pegar. Escuchar decir que no lo quería cerca, lo hizo perder los estribos. Rápidamente, fue a la cama y se le subió encima, sosteniéndola por ambas manos.
— ¿Qué haces? —preguntó nerviosa.
— Comprobando que no me quieres cerca.
— Es la verdad. ¿Cómo te atreves a tocarme? Déjame. —pidió la señorita.
— Deja tu actitud de niña malcriada. Aquí solos estamos tú y yo, y aunque no quieras, tenemos que estar juntos. —explicó Dayhan.
Se produjo un silencio que decía más que mil palabras. Ella lo miró, y su corazón se agitó apresuradamente. Su cuerpo pedía a gritos que pasara algo más.
Él, le miró los labios, sus pechos que se veían endurecidos, por encima del poloche. La sangre recorría todo su cuerpo con velocidad, sus venas se tornaron llenas. Se podían escuchar ambos corazones.
— Quítate.—dijo Perla ruborizada y nerviosa.
Dayhan se quedó callado y la apretó con más fuerza. Sin pensarlo más, y con ganas de sentir sus labios, se acercó a su boca, y la besó. Ella, después de probarlo, se resistió y lo mordió.
— ¿Qué crees que estás haciendo? Estás loco, suéltame.
— Tranquila, que ni siquiera me gustó el sabor de tus labios. —dijo descaradamente. Se bajó y se acostó en su lugar.
— Imbécil. Eres un idiota. Seguramente nunca has besado a nadie en tu vida.
Nota de la autora; Si te gustan los capítulos, házmelo saber. Gracias.
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Updated 79 Episodes
Comments
Wolfita Albarez
Me gusta mucho!!!!❤️
2025-02-25
0
Keila Alvarez
es una novela fresca, juvenil me gusta mucho!
2025-02-20
1
Carmen Alvarez De Cardoza
me encanta la novela gracias
2025-01-13
1