Al cabo de una semana Adrían aún seguía sin poder acostumbrase a la frialdad de Mariana, ella lo evitaba cada que podia, la mayoría del tiempo el hacía sus deberes como "duque" y ayudaba a las sirvientas en cosas de la mansión, acababa agotado y en cuanto tocaba su cama se dormía enseguida.
Una noche lo despertó la sed y decidió ir a la cocina a beber un poco de agua, caminaba somnoliento, tanto que no se dio cuenta en que momento se perdió dentro de aquel gran lugar y terminó en un largo pasillo, al fondo escuchaba ruidos extraños, llevado por la curiosidad decidió acercarse y averiguar que habia en aquella habitación, al acercarse más entreabrió la puerta y se asomo por la pequeña rendija que habia abierto.
Inmediatamente se arrepintió de haberlo hecho ya que, era Mariana con un hombre en su cama al parecer esa era la habitación donde traía a sus amantes, Adrían llevado por la tristeza y amargura abrió la puerta de golpe y gritó:
-¡Suelta a mi esposa ahora mismo!
Ellos se detuvieron rápidamente, el hombre saltó de la cama, agarro sus ropas del suelo y se dirigió a la puerta en donde estaba Adrían, cuando se acerco a este le hizo una mueca de disgusto y lo empujo a un lado para salir.
Mariana inmediatamente se puso un camisón y le grito.- ¿Que rayos haces aqui? ¿Acaso no quedo claro lo que te dije el primer dia?
Adrían con el corazón hecho pedazos le preguntó.-¿Porqué las cosas tienen que ser así? ¿No puedes intentar amarme aunque sea un poco?
Ella se acercó a él rapidamente y lo abofeteó con una fuerza abrumadora.
- No quiero hacer el mínimo intento por amarte, te odio con cada una de mis células.
-¿Esque acaso creíste que me casaría contigo por que me gustas aunque sea un poco? Te equivocas, nos casamos porque tus padres descubrieron mi estilo de vida y me sobornaron.
-Escucha claramente lo que te voy a decir, que esta sea la primero y la última vez que me haces algo como esto, ¿Oiste inútil sin magia?
Adrían abrió los ojos lo más que pudo, él desconocía los detalles de su compromiso, no esperaba que ella se casara por amor a él solo esperaba un poco de afecto, agachó la cabeza y empezó a llorar.
-¡Respondemé ahora mismo y deja de llorar!
Mariana agarró a Adrián por el cabello, lo arrastro a la cama y le amarró las manos a la base, se acercó a uno de sus cajones y saco un fuete, lo golpeó repetidas veces hasta que Adrían quedó inconsciente.
Al terminar lo arrastró dela camisa hasta la habitación de él, abrió la puerta y lo aventó en el piso de la habitación.
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A la mañana siguiente Adrían se levanto completamente adolorido, se arrastró a la puerta del baño, con mucho esfuerzo y se levanto agarrandose de la esquina de la bañera, se desvistió y se puso a llenarla, con mucho cuidado se metió, abrazó sus piernas y comenzó a sollozar.
Al calmarse se levantó y decidió ir a ver a Mariana, para decirle que ya no se entrometería más en sus asuntos.
Le dolía en el corazón saber que solo cambió de verdugo, ahora era Mariana la que tenia el control de su vida. Se sintió tan impotente y apretó sus puños lo más que pudo, él solo fue una moneda de intercambio para la ambición de sus padres.
Al llegar a la cocina desayuno en soledad como siempre, al terminar se dirigió rapidamente a la oficina de Mariana, al llegar tocó la puerta.
-Adelante.- se escuchó
Al entrar Adrían se pudo percatar que Mariana no estaba sola, esta acompañada de dos hombres de mediana edad.
-Entra cariño, quiero presentarte a dos personas, son mis socios en unos negocios que tengo en la ciudad Dragón. Ella le sonrió dulcemente, aunque en sus ojos no había nada.
Adrían recordó las condiciones del matrimonio y entendió porque Mariana actuaba tan cariñosa con él. Inmediatamente sonrió y dijo.- Buenos días, me presento soy el esposo de la duquesa, Adrían Courtier hijo del juez Franco Courtier.
-Un gusto respondió uno de los hombres.
-Gusto en conocerlo respondió el otro.
- El gusto es mio-. Respondió Adrían.
-Como estas ocupada me retiro y el gusto es mio señores.
Adrían hizo una reverencia y se rétiro a su despacho, era pequeño pero bastante acojedor, solo tenia sitio para un pequeño escritorio, un librero y un sofá.
Al poco tiempo entró Mariana y le dijo:
-¿Para que fuiste a buscarme?
-Solo fue para decirte que siento haber roto el trato, me descontrolé y lo lamento.
Mariana sonrió de manera terrorífica y le dijo.- Me parece excelente que bueno que lo hayas entendido, por cierto, lo hiciste bien hace un momento realmente los engañaste.
-Gracias, por ahora volveré a mi trabajo quiero terminar antes para poder hacer mis labores en la mansión.
-De acuerdo.- Dijo Mariana satisfecha ( Sus padres tenían razón, es fácil de educar) Pensó Mariana y se retiro.
Adrían respiro profunda y pesadamente, aún le dolia el cuerpo ya que Mariana tiene la magia de Fuerza, ella aumenta su fuerza física a voluntad, por eso para ella era fácil darle un paliza.
A pesar de que el se sentía impotente por el trato de ella no tenía de otra ya que no poseía magia, estaba a merced de la voluntad de ella.
El nunca imagino que su matrimonio sería así, el solo quería amar y ser amado, no pedía nada más pero la vida se empeñaba en ponerle el pie, y a este punto el ya no se quería levantar.
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Comments
Vivian Pfeiffer
que pelotudo
2025-03-20
0
becfran
Pobre hombre
2025-03-08
0
becfran
Pobre hombre
2025-03-08
0