Lo pensé de nuevo, de hecho por milésima vez en toda la mañana. Había algo en mi cerebro que hacía que los recuerdos de ayer no me dejarán ni respirar, no quería tener esos recuerdos sinceramente. No quería recordar como es que de tantas personas en la fiesta lo bese a él.
A ÉL, él de tantos hombres que había en la fiesta. Era mi mejor amigo, al chico que por las tardes le escuchaba contarme alguna experiencia sexual, él que me preguntaba si era un idiota por tener una y otra chica (y vaya que es un idiota), el ser humano del sexo opuesto que me pedía consejos para ligarse a una chica. Al único hombre que en reiteradas ocasiones afirme que primero me moría y después tendría algo que ver más allá de la amistad.
Mierda, mi cabeza recordaba cada milisegundo que había pasado después de que Carol dijera "Te reto a besar al primero que tengas de contacto", evidentemente era él el primero en mis contactos, le mandaba reels a cada hora. Pude negarme, por supuesto que si, pero... La presión social pudo más conmigo y en todo caso creí que el no aceptaría, que se reiria y dijera "Mmm mejor nada" y entonces yo le daría un golpe en el brazo y me reiria. Pero noooo, el maldito me tomo de la cintura, puso una mano en mi nuca, me miró un segundo y estampó sus labios contra los míos... CONTRA MIS LABIOS!!.
Y yo que hice? Pues... Lo que hace mi cerebro ante cualquier situación que no tuviera contemplada en mi protocolo de emergencia, me quedé quieta, sintiendo como el ligero calor de sus labios se mezclaba con el mío, me quedé sintiendo un leve cosquilleo en mi pecho y una neblina de lo más horrible en mi cabeza. Después de eso todo fue un borrón (creo que fue producto de la cantidad enferma de alcohol que tome para evitar pensar en eso), y cuando me di cuenta ya estaba en casa, con él durmiendo en el sofá.
Mierda, ahora viéndolo dormir se me hace guapo. Mi corazón palpita tanto que creo que en cualquier momento lo va a escuchar y él se va a reír.
—Puedes dejar de mirarme? Te gustó o algo?.— sus palabras me sacaron de mis pensamientos.
—Ja, tengo buenos gustos.
—No se notaba ayer cuando te bese.— Y el maldito esquivo el vaso que le avente. — Tranquila mujer.
No, el no me gustaba... Creo... Es decir, a qué clase de chica le gusta alguien que solo quiere tener un momento de lujuria contigo? Bueno... Yo no, la dignidad que no eh perdido me impide estar con alguien así.
—No quise besarte ayer, pero temia que se burlaran de ti. — Oh... Bueno eh de decir que me dolió un poquitin. — Además ya sabes...
—Si, si, tu tienes a alguien que te gusta. — Lo interrumpí. — Además la gente se burla de mi la mayoría del tiempo. — Fruncí el ceño. — De todas formas no quiero que se vuelva a repetir, ve a saber dónde habrás metido la boca.
—Pues mira que ayer antes de que nos besamos yo venía de coc...— El vaso dió de lleno contra su frente. — Mierda, dolió.
—No quiero oír tus experiencias sexuales ni dónde tuviste los labios antes de besarme, asqueroso.
El me miró por tres segundos antes de reírse tan fuerte que no dudo que esté mal de la cabeza. Si quizá el me gustaba, un poco y me dolía que me contará todo lo que vivía con alguien que no soy yo, pero... Tengo aún dignidad y cero ganas de denigrarme por alguien que jamás me correspondería.