El llanto de un bebé hambriento es insoportable, pero lo es más el pecado que comete la madre que no lo alimenta.
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El amanecer traía consigo el canto de los gallos, canto que fue opacado por la señal de vida emitida en esos momentos..
El llanto de un bebé.
Lana, había dado a luz a un hermoso niño.
Niño que fue dotado con una tez palida libre de mamchas y albinismo, cosa que lo llevo a ser despreciado (desde que llegó al mundo) por sus propios padres de piel mestiza con lunares, cicatrices y manchas naturales, y de cabello de oscuro color.
Sin duda, era un niño MALDITO.
Pero este niño, a pesar de estar "maldito" no dejó de impresionar a los demás al crecer mas hermoso que todo aquel que existe, casi como un angel..
O tal vez era por su nombre igual de hermoso; Cassiel.
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Cassiel fue criado con la alimentacion minima, al borde de desnutrirlo dandole sobras. Y fue maltratado por su madre innumerables veces..
Pero el tenía un limite.
Un dia escapo de su pueblo, nadie lo detuvo, todos se rieron, le tiraban armas o comida mientras corría. A nadie le importaba lo que le pasaba..
Al correr mucho se adentro en el bosque, pero no se detuvo por mas miedo que le daba, no volvió para atras por mas que se lastimaba con espimas y ramas, y no hizo ningún ruido.. hasta que se desmayó.
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En una habitacion se vió arropado con una colcha y ropa nueva, mientras que el fuego de la chimenea fomentaba el calor agradable que le somnificaba.
Un hombre de gran tamaño se acercó al menor, una mascara de cabra no dejaba divisar su rostro. Pero al niño no le importó.
Extendiendo sus brazos tomo al nene en manos.
Cassiel no se asustó, en cambio le abrazo. Un abrazo que transmitia amor y calma.. eso le sorprendió.
Y entre abrazos y risas pasaron los años..
Había una fiesta, Cassiel cumplía 7 añotes. Y el hombre de la mascara, Sephir, le había organizado una fiesta a su nuevo.. hijo.
Pero esa fiesta iba a salir mal.
Pasada la media noche, las puertas de una habitacion que no se solía visitar fueron abiertas, y en su interior ingresó Sephir y el pequeño Caissel.
Las puertas se cerraron.
Se ensendieron unas luces, y una orda de desconocidos fue descubierta. Todos arrodillados, todos enmascarados, todos callados...
— Caissel, feliz cumpleaños.
Dicto el hombre, bajando al niño de sus hombros.
Caissel agarro la mano de su ahora padre mientras temblaba.
— ¿Tienes miedo?
— S-..si...
— No temas pequeño, papá esta aqui..
Fueron las palabras mas crueles que les fueron dichas a un niño mientras que le cantaban "Feliz cumpleaños" y abrazaban con amor... pero sin medida en su fuerza.
— ...
— Feliz cumpleaños... a... ti.
...