Mis ojos se abrieron lentamente y con dificultad.
Vacío, la nada misma.
Mire a la muerte, grandes colores se acercaban frente a mi, como grandes hilos todos se dirigían al mismo final.
Al final que también era para mí.
Debido saberlo, en el momento en que la nave se destruyó esto era lo que me esperaba.
Un viaje sin regreso, eso me dijieron al momento de aceptar esta mision...
Lo sabía perfectamente, pero nunca imaginé que causaría el no regreso.
Cerré los ojos, las múltiples imágenes de mi mismo mirando en la misma dirección, me daban náuseas y miedo.
Entendía como funcionaba un agujero negro, era un experto en el tema, pero eso no quitaba el miedo a lo desconozco.
Al final...
Me entregué a la muerte.
Perdi el tiempo.
El tiempo ya no existe, una ilusión que finalmente logró sentir y entender perfectamente.
Después de años leyendo teorías de la relatividad del tiempo, finalmente todas esas palabras hicieron un click en mi mente.
La luz se desvanece.
Ya nada tiene sentido, la luz de mi mente y mis pensamientos se apagan, llegarán a oscurecerse por completo al igual que mi impulso de vida y mis energías por seguir luchando.
Mi cuerpo en hilos se convierte...y pronto solo polvo de estrellas seré.
Y entonces una pregunta apareció en mi mente, como si de repente estuviera dentro de mi perfecta nave de cambio de regreso a la tierra, sin peligros y con el lujo de hacerme preguntas irrevelanres.
¿Cómo eran tus ojos?
O talvez, está pregunta es lo único que importa.
Porque puedo sentir los brazos de la muerte rodearme.
Y solo puedo pensar en ti
¿Cómo era tu sonrisa?
Ya no recuerdo tu rostro.
Todo se desvanece.
Mi cuerpo.
Mi alma.
Mis recuerdos.
Tú voz.