Sacan su tijera con el fin de matarte.
Y, al fallar, sólo cortar tus pobres alas que ni sabían volar.
Te marchitan en pedazos que luego botan en su regazo.
Tus sueños, que en realidad, nunca surgieron; “marchitados” están.
Palabras que no existen te hacen dudar.
Y cuando tu piel roza con la suya, aún mucho más.
Tienes el miedo de sentir, y a su vez el de soñar.
Una vez, la hiciste; sabes que nadie te pudo controlar.
Y cuando ya era my tarde, tus alas tuvieron que arrancar.
Tus malditos sueños: marchitos están.
Todo por sentimientos incontrolables del que se prohibe hablar.
Ahora sueñas con no soñar.
La vida y la muerte te dan lgual.
Y sólo esperas que algún día, tus sueños marchitos te dejen volar, y perder el miedo de volverte a marchitar.
Gracias por leer. 🥀🫂