“6 años y medio”
“—A esta hora, nadie me ve excepto…eso”
La soledad siempre ha sido lo mío, siempre estoy sola, siempre. Me desvelo todas las noches, esperando una sola llamada, de…¿Lo que sea? No lo sé.
¿Mi vida tiene sentido? Sinceramente no, pero no puedo hacer nada al respecto.
—click—
[6:99am]
Es de día y salgo a caminar por el parque cercano a mi domicilio, árboles mal talados, luces apagadas y prendidas, todo extraño, a mi alrededor técnicamente no hay nadie, bueno ya lo dije, pero no está de más recordarlo.
Hay un hombrecillo con cómicos pantalones leyendo el periódico, yo lo observo, y se le caen los dientes, interesante. ¡¿Qué…carajos?! —click—
[6:99am]
Bueno, como decía, salgo al parque, ignoro al hombrecillo esta vez, así que sigamos como si nada. Camino, y camino, y camino hasta llegar a una puerta abierta, en medio del parque sí. En todo el medio, que extraño, miro atrás y el hombrecillo sigue ahí…¿Pero yo no camine como 1km? Ignoremos eso también. Paso por la puerta, y caigo…ahh….¿Así se siente morir-
— click—
[6:99am]
—….Ja, mierda. —susurró un poco, solo un poco, ya que hablar aquí no está prohibido.
Agarramos el camino contrario del parque con una puerta en el medio y un hombrecillo leyendo el periódico y, en su lugar, me dirijo hacia el supermercado.
Al entrar me encuentro con estantes vacíos y telarañas.
Una señora me recibe, con un cartel en mano que dice: “vuelva más tarde o pase por la puerta que está en el medio del parque, donde está el hombrecillo
leyendo el periódico” —¿Eso que tiene que ver? Puede que enloquezca, pero está bien.
Repito, estoy sola aquí, no tengo a nadie.
Así que me dirijo hasta mi domicilio de nuevo, olvidé mencionar que en este lugar solo tengo mi cama centrada y empotrada en la pared, no pregunté el porqué.
Me saluda el portero que tiene 6 años y medio sin estirar las piernas. Casualmente lo mismo que yo llevo tratando de tomarme un café. En fin, subo las escaleras y se escucha el contrabajo de la familia sin apellido, tienen un hijo muy talentoso, lástima que esté…muerto. Pero es triste decirlo, entonces sigamos, sigo subiendo y veo al perro de la vecina que vive en un bucle de rodar por las escaleras, en las noches es el único sonido que me acompaña.
Sigo subiendo hasta que las escaleras desaparecen y el techo se descarga. Por arte de magia aparece un abanico y me agarró de él como pluma. Increíble. Vuelo y vuelo, finalmente podré llegar, supongo, pero…¿Por qué esta “eso” otra vez?
Mi celular tiene un “29% de batería” reflejado en la pantalla, y después de 6 años y medio recibo una llamada, perdida, pero, aún así, igualmente es una llamada, contesto.
—Eso…me está mirando, me dice que aún debo permanecer aquí…
—click—
[?????????????????]
—¿Por qué?
—Hombrecillo de cómicos pantalones, a usted que tanto le gusta ese periódico, se le caerán los dientes en 28 segundos, y una puerta aparecerá en la mitad del parque, ¡Sí! La mitad justo ahí. Y ahí van sus dientes, agh, aún no me acostumbro a eso sinceramente.
—Señora de la tienda, deme el cartel y yo misma limpiaré los estantes, que por 6 años y medio han estado vacíos.
Puerta, déjeme MORIR, por favor. ¿Es tanto pedir?
“Eso”…eso, sin forma ni alma…soy….¿yo?
ABRE los ojos, no tienes a nadie, nadie, estás sola, en la soledad, lo has estado por 6 años y medio, el día se repite una y otra vez, por 6 años y medio, sin fin.
—“Eso” soy yo en todos mis intentos de desaparecer, de apagarme por dentro. Mi corazón ya no palpita y ya no respiro, vivo sola, estoy sola y, ojalá, hoy pueda morir sola.
—click—
El extraño sonido de los papeles que van siendo tirados detrás de mi domicilio me aturden, la oscura habitación, que ahora parece lejana, me hace sentir observada. Pero ahí es cuando me doy cuenta de que…
—“Eso” no quiere que muera, me obliga a quedarme aquí, por más que yo no quiera. Quiere que me quede.
Que se repita el día, que vea como los dientes del hombrecillo caen, la puerta que se abre justo para tirarme y el cartel que solo me pide que vuelva más tarde. Un poco de paciencia.
—Tal vez “eso” no me odia, solo me suspende. No me mata, me mantiene viva, aunque no quiera, porque como dije, estoy sola.
—O…¿tal vez si morí? Porque puede ser que la muerte no sea solo desaparecer, sino quedarse atrapada aquí por 6 años y medio.
—click—
[7:00am]