Sebastián camina por la vereda arrastrando los pies
y las botamangas delpantalón deshilachadas tiene
las manos metidas en los bolsillos la mirada en el
piso. Piensa recuerda que esa calle no es segura
para él, ¿para quién?
Recuerda la última vez se siente bajo mil
ojos como si fuera un cervatillo, asediado
por una manada de hienas cerveceras
todavía le duelen las marcas de sus dientes.
La vereda se vuelve eterna el miedo le hace querer
volver a donde no pueden alcanzarlo. Pasa cerca
de un grupo de chicos sentados en la puerta del
super pasándose una botella de cerveza de mano
en mano lo ven, son depredadores no pierden la
oportunidad se burlan y lo insultan.
Camina más rápido
media cuadra le queda le
siguen gritando insultos
y burlas.
Se encuentra con Lucas le sonríe, se le acerca y lo saluda
con un beso en la mejilla le rodea los hombros con un brazo
insultos y burlas
desaparecen cuando empiezan a caminar.