Comunicadora de almas.
Ella reescribió su cielo.
Conectó sus estrellas, se dió a si misma lo que no le dieron.
Se abrió paso entre los estantes.
Se hizo un hueco en las artes.
Su voz retumbó contra los Andes.
Ya no es la misma de antes.
La paz que anhelaba, la conquistó con pluma.
Tinta, alma, espuma.
Se hizo mar, se hizo llanura.
Se hizo más grande que el miedo, no deja que este la consuma.
Corta montes con sagaz hermosura. No persigue, atrae.
Astros cuelgan de su comisura.
Ama sin explicar, fracasa, ríe, de nuevo empieza.
Es hielo, es piedra, es arte, es gigante, es mujer, es reina.