Se que puedo llegar a ser una persona estresante "ni yo me soporto ", desde pequeña me han llamado nani y lo único que pasaba por mi mente era (Qué)... Bueno últimamente mi mente ha estado maquinando demasiado la tristeza cada noche se apodera de mi, las lágrimas ruedan por mis mejillas sin permiso alguno y aún así no entiendo el porqué llegan esas imágenes de repente.
Cuando estaba en cuarto año de instituto una profesora llego a hacernos una ejercicio psicológico algo raro la verdad; nos iso levantarnos uno por uno escribir nuestros nombres en el pisaron y dependiendo de como salieran las letras y el ángulo en donde estuviera escrito nos analizó.
Un rato más tarde aproximadamente 10 minutos nos llamo a unos pocas. A los que teníamos las peores caligrafía en el salón de clases.
— ¿Saben porqué los he llamado?.—preguntó ella observandonos fijamente a cada uno.
Como los demás no respondían tome el valor y respondí. —No... Por lo menos yo no entiendo.
—Bien, pues los he llamado aparte para hacer un ejercicio especial para fortalecer sus mentalidades cuando se sientan decaídos. Sí pueden llegar a sentirse peor o más decaídos luego de el ejercicio pero es normal.
Luego comenzó a explicarnos y decirnos que debíamos cerrar los ojos, relajar el cuerpo y preguntó (tienen la capacidad de imaginar escenarios en sus mentes) a lo que yo le respondí al instante que "sí" y los otros respondieron con tono indeciso "sí" también siguiéndole la corriente.
—OK, ahora necesito que se imaginen en sus funerales.—menciona derrepente y nosotros respondimos "está bien" con tono de incredulidad.—no responde esta bien a todo lo que les diga; por favor concéntrese en la imagen en sus mentes. Necesito que visualicen los últimos momentos de sus cuerpos físicos en este plano terrenal, capten las emociones ficticias de aquellos que ustedes creen que podrían estar en ese instante... piensen que sucedería su ustedes se dan por vencidos y deciden irse por cuenta propia aun cuando tienen a otras personas "familiares y amigos verdad " que están a su lado, ese ¿por qué? tomaron la decisión o como sucedió. Se que puede llegar a se algo incómodo, demandante y sufriente, pero quiero que entiendan que aún cuando ustedes no estén en vida esta sigue aquellos y que aquellos que de verdad los querían sufrirán. sí,pero luego muy pronto se olvidarán de ustedes por momentos.
Mientras ella seguía explicando todo aquello todas esas imágenes pasaron por mi mente y un sentimiento de incertidumbre me cubrió el pecho, una presión piso mi estómago y sentí acidez.
En mi mente todo era un caos. Veía a mis padres llorando,a mi hermana sintiéndose culpable por siempre tratarme mal cuando me sentía mal y ella me gritaba diciéndome que solo necesitaba una paliza, a mi vecina de casi 80 qué ha ido para los funerales de media ciudad tanto de conocidos y desconocidos, visualice el momento exacto en el que habrían el ataúd para que vieran que cuerpo atraves del cristal por última vez y luego cuando lo cerraron para comenzar a hechar la tienda encima... Todo terminó cuando el curado dijo las últimas palabras de despedida y luego todos se fueron a sus hogares.
Cada sentimiento en esos momentos fueron tan vividos, tan realistas. Llegué a recordar mis intentos de querer irme por cuenta propia y siempre terminaba en lo mismo FRACASO y no por falta de fuerza sino más bien porque mi cuerpo no sedio a darse por vencido y eso se lo agradezco.
—Habrán los ojos. —interrumpió la profesora nuevamente.
Al habría los ojos tenía la vista nublada de las lágrimas qué habían salido y las cuales ni siquiera sentí bajar por mi rostro. Los demás estaba igual.
—ustedes tienen toda la capacidad para triunfar en esta vida, pero tienen demasiados miedos que no los dejan avanzar. No les preguntaré cuales son esos miedos; solo quiero que entiendan que tienen una vida por delante no saben lo que pasará mañana, pero eso no quiere decir que van a dejar que su vida por cosas que suceden por la mano de otros le quiten ese potencial tan enormemente capaz de sacarlos adelante y llevarlos a la vida futura que desean.
Al terminar de hablar entra el coordinador del instituto al salón para informarnos qué ya era la hora de salida.
4 años después aún sigo haciendo ese mismo ejercicio. Y sí es verdad que cada vez me hace dar un gran bajón emocional, pero luego de imaginarme estas escenas de diferentes maneras a medida que he conocido a más personas en esta vida me ha ayudado a seguir con esa esperanza de que puedo llegar a lograr eso que tanto añoro con mi esfuerzo y dejando de lado aquellos pesos que me atan a los miedos de mi anterior vida... ¿y porque lo digo así?, pues porque luego de cada vez que he puesto en práctica ese ejercicio que aprendí años atrás lo he hecho como una especie de renacer.
Podemos sentírnos mal, decadentes y en el punto más bajo de nuestras vidas, y aun así eso no quiere decir que debamos darnos de baja inmediatamente al vermos en dichas circunstancias.