¿Alguna vez has deseado volver al pasado para evitar algo? Yo sí...
Hubo un día en el que todo dentro de mí se rompió. Un ataque de ansiedad me tomó por sorpresa, y sin pensarlo, salí y le conté todo mi dolor a mi familia.
¿El problema? Bueno… ya se los diré.
El problema es que ese mismo día, mi familia también lloró conmigo. No solo eso… mi madre, afectada por la presión, terminó sintiéndose mal. Y de pronto, mi propio dolor dejó de importar. Me preocupé más por ella, por su bienestar, que por lo que yo estaba sintiendo en ese momento.
Y ahí está lo que quiero cambiar. Tal vez, si nunca hubiera dicho nada, ellos no se habrían preocupado tanto. No me preguntarían constantemente si estoy bien. No cargarían con algo que quizás nunca debieron saber.
Pero lo peor no fue eso. No… lo peor pasó después.
Salí del cuarto para ver a mi hermana. Estaba con la cabeza baja, murmurando de una forma extraña. Algo en su voz no estaba bien. Se trababa, arrastraba las palabras como si le costara hablar.
El miedo me golpeó de inmediato. No… no puede ser.
Un escalofrío recorrió mi espalda mientras la observaba. Su mirada perdida, sus movimientos torpes. Era como si algo dentro de ella se hubiera roto.
Por mi culpa… por lo que dije… ¿le provoqué esto?
…..
Le llamé con voz temblorosa, y en ese instante, me miró. Sus ojos estaban normales, conscientes. No era lo que había pensado.
Suspiré, pero el peso en mi pecho no desapareció. Porque el pensamiento seguía ahí, recorriéndome la mente una y otra vez.
¿Y si algún día… eso se hace realidad?
Por mi culpa…