Eurídice y Margit son grandes amigas desde el preescolar, de hecho una vez terminada la secundaria emprendieron el viaje a la ciudad para ingresar a la universidad.
Al llegar a la ciudad, las cosas no eran tan sencillas, sin embargo se las ingeniaron para sobrevivir en la gran urbe.
Aprovechando sus conocimientos en la elaboración de pasteles, dulces y cupcakes, comenzaron a prepararlos los fines de semana y así venderlos a sus compañeros de estudios. Rápidamente se fue propagando la voz y entonces casi todos los estudiantes compraban sus sabrosos dulces, de hecho, hacían encargos de pasteles para los cumpleaños. Su crecimiento resultó tan vertiginoso, que se vieron en la necesidad de rentar un local, el cual atendían después de clases y los fines de semana, al principio fue bastante fuerte el trabajo, pero una vez que se acoplaron al ritmo, pudieron desenvolverse perfectamente.
En la medida que el tiempo fue pasando, la demanda es cada día mayor, por supuesto las ventas se incrementaron considerablemente.
Las dos amigas trabajaban hasta altas horas de la madrugada para poder cubrir la excesiva demanda.
Sin embargo aunque el trabajo es agotador, se sienten contentas por todo lo logrado hasta ahora.
Pasado el tiempo y en plena prosperidad económica, Margit se enamora de un estudiante de la facultad, debido a sus constantes paseos con el novio, va descuidando el trabajo y dejando toda la carga a su amiga Eurídice, que al principio fue tolerante ante esta situación, pero en la medida que pasan los días y por el doble trabajo que realiza, e incluso el tener que atender el negocio, entonces descuidó sus estudios. Decidío hablar con Margit, que por supuesto no le gustó para nada que su amiga le hablara en ese tono. Sin embargo prometió retomar el trabajo y colaborar en todo nuevamente por el bien de ambas y por la prosperidad del negocio.
Solo por unos días mantuvo su promesa ya que de nuevo tomo la misma actitud de marcharse de paseo en los momentos en que se necesitaba más su ayuda
Entonces Eurídice comprendió que su amiga no estaba realmente comprometida con lo que hacían, y ella no estaba dispuesta a perder clases por atender un negocio que no era suyo solamente
Así que mientras Margit fue a pasar unos días a la costa con su novio, decidió que cuando regrese le planteará la necesidad de cerrar el local.
Así lo hizo, Margit no quería cerrar, entonces Eurídice prefirió romper la sociedad y dejárselo, se apartaría por el bien de la amistad de tantos años.
Al participarle la decisión tomada, Margit no lo entendió, se enfureció, discutió y hasta se le abalanzó encima propinándole fuertes golpes y tirones de cabello, de hecho algunas personas tuvieron que apartarlas.
Bueno, las amigas no se hablaron más, Margit mantuvo el local por unos meses nada más, no pudo sola, al final su noviazgo terminó. Entonces, se quedó sin negocio, sin novio y lo más importante perdió la sincera amistad de toda una vida.
Queda claro que el amor y la amistad no deben mezclarse con los negocios, porque