Mi esposo me fue infiel el mismo día de nuestra boda... ¡Así mismo fue!
Nuestro matrimonio lo celebramos en una casa en el campo, quisimos hacerlo así, de manera de estar en contacto con la naturaleza. La ceremonia de realizó a las diez de la mañana de manera de disfrutar todo el día con nuestros invitados.
Cuando llegaron sus compañeros de trabajo, noté como una hermosa morena lo miraba como con ganas, la observé, pero por supuesto descarté estos malos pensamientos y me dediqué a divertirme en mi fiesta
Al cabo de un rato estoy buscando a mi esposo para tomarnos las fotos con los invitados, le pregunto a varias personas si lo han visto y me dicen que lo vieron caminar por aquel sendero, extrañada voy al sitio señalado. ¿Qué hace tan retirado de la fiesta?
De inmediato tuve un mal presentimiento, y mientras avanzaba me decía: ¡No puede ser, no, no!. Justo llegando a una caseta abandonada, con el corazón palpitante, escucho gemidos, y no de dolor precisamente sino de placer, y cuando me acerco lo veo completamente desnudo encima de la mujer.
Un grito salió de mi garganta y con la misma me quité el anillo que hacía unas horas él había puesto en mi dedo y se lo lancé a la cara. Lo escuché decir algo, pero salí corriendo y no me importó nada, comencé a gritar lo que había visto, que todo el mundo se enterara, no me importaba nada, a los minutos llegó el desgraciado tratando de tomarme del brazo para llevarme adentro, en eso vi cuando la mujer caminaba por el otro lado, fui a donde estaba, y delante de todos los invitados, la insulté y le grité que era tan baja que no le importó acostarse en el monte, y de paso con un hombre recién casado, la escupí, di la vuelta y no dije más nada.
Obviamente la fiesta se acabó, entre murmuraciones y chismes fuí el hazme reír de muchos, y para otros inspiré lástima: "Pobrecita,traicionada el mismo día de su boda"
Al sinvergüenza de mi exesposo lo corrieron los hombres de mi familia, yo escuchaba cuando le decían que lo mejor era que se marchara y después si había algo que hablar lo hiciéramos.
Cuando veo que se está marchando le grité, "Si, vete a reunirte con tu mujerzuela, corre, apresurate antes que se acueste con otro en el monte"
Esa noche, que se suponía sería mi primera noche de amor, mi primera noche de bodas, sentía que mi corazón se me partía en dos, la pasé llorando y llorando, no entendía que pasó, es que no lograba asimilar nada.
Mis padres y hermanos me consolaban, yo me quería morir, quería caer en un sueño profundo y no despertar sino en veinte años.
Pasaron los días, y yo seguía sufriendo, parecía un zombie, no quería comer ni bañarme, ni nada en absoluto, solo llorar y llorar, pero en medio de todo, ya había pedido la anulación del matrimonio porque no podía nunca en la vida perdonar su traición, me había desgarrado mi alma entera.
Ni siquiera fui a recoger mis cosas al apartamento que él había comprado y que sería nuestro hogar.
Algunas personas me decían que él estaba muy mal y que quería aclarar las cosas, y que además necesitaba mi perdón
¿Qué se ha creído? —¡Qué descaro!, y además que piensa "aclarar" si es que yo lo vi, no fue que me lo contaron, tristemente yo misma lo vi. ¿Cómo podré olvidar el momento en que estaba encima de esa víbora?. Aunque claro, él permitió que esa situación sucediera por lo tanto si cree que lo perdonaré está muy equivocado porque el daño que me ocasionó ha sido demasiado inmenso.
Ya había transcurrido unos meses y yo seguía sufriendo, no era tan fácil reponerme de este duro golpe, hasta un día en que yo misma me llamé a capítulo y me dije :¡Basta ya de sufrimiento!.
Esa tarde, cuando lo vi con otra haciéndole el amor, sentí morir, sentí que nunca me repondría de este dolor tan grande, pero ya es tiempo de dejar de sufrir, levantarme, ahogar mi dolor, mi llanto y mi tristeza, salir adelante, recuperar mi autoestima y como los bosques después de un incendio: ¡Reverdecer y renacer de nuevo!