👑 Aurora Moretti
- Edad: 27 años.
- Estatura: 1,70 m.
- Cabello: Negro, largo y ligeramente ondulado.
- Ojos: Verdes intensos.
- Piel: Blanca con un tono oliva.
- Personalidad: Inteligente, elegante, leal y valiente. Siempre pone a quienes ama por delante de sí misma, pero cuando la traicionan descubre una fuerza que ni ella conocía.
- Dato: Renunció al apellido Moretti y a una fortuna inmensa por amor. Nadie sabe que es la única heredera del imperio mafioso más poderoso de Italia.
🖤 Leonardo De Santis
- Edad: 30 años.
- Estatura: 1,90 m.
- Cabello: Negro, corto y prolijamente peinado.
- Ojos: Marrón oscuro, casi negros.
- Piel: Trigueña clara.
- Personalidad: Frío, calculador, ambicioso y extremadamente inteligente. Solo muestra su lado más humano con las personas que ama.
- Dato: Es conocido como el Rey de la Mafia. Llegó a la cima con el apoyo incondicional de Aurora, pero el poder cambia su forma de ver el amor.
❤️ Adriano Bellini
- Edad: 31 años.
- Estatura: 1,88 m.
- Cabello: Castaño oscuro.
- Ojos: Azules.
- Piel: Blanca.
- Personalidad: Caballeroso, paciente, estratega y protector. Es un hombre respetado por todas las familias mafiosas italianas.
- Dato: Es uno de los aliados más importantes de Don Matteo Moretti. Su destino cambiará cuando conozca a Aurora.
💄 Victoria Romano
- Edad: 28 años.
- Estatura: 1,72 m.
- Cabello: Rubio dorado.
- Ojos: Celestes.
- Piel: Blanca.
- Personalidad: Ambiciosa, manipuladora, orgullosa y experta en conseguir lo que quiere utilizando a los demás.
- Dato: Hará todo lo posible por convertirse en la esposa de Leonardo, aunque eso signifique destruir a Aurora.
👑 Don Matteo Moretti
- Edad: 55 años.
- Estatura: 1,92 m.
- Cabello: Negro con algunas canas.
- Ojos: Verdes.
- Piel: Trigueña clara.
- Personalidad: Imponente, inteligente y temido. Es un padre protector que haría cualquier cosa por su hija.
- Dato: Es el Capo dei Capi, el jefe de las familias mafiosas más poderosas de Italia. Muy pocos conocen su verdadero poder.
🌹 Bianca Moretti
- Edad: 50 años.
- Estatura: 1,68 m.
- Cabello: Castaño oscuro.
- Ojos: Verdes.
- Piel: Blanca.
- Personalidad: Elegante, dulce y firme. Es el corazón de la familia Moretti y una mujer muy respetada.
- Dato: Siempre apoyó la decisión de Aurora de elegir el amor, aunque temía que algún día terminara con el corazón roto.
⚔️ Marco Bellini
- Edad: 33 años.
- Estatura: 1,89 m.
- Cabello: Negro.
- Ojos: Grises.
- Piel: Blanca.
- Personalidad: Serio, reservado y completamente leal a la familia Moretti.
- Dato: Es el jefe de seguridad de Don Matteo y uno de los mejores estrategas de la mafia italiana. Desconfía de Leonardo desde el primer momento.
El reloj marcaba las cinco de la tarde.
En menos de una hora, Aurora Moretti caminaría hacia el altar para casarse con el hombre al que había amado durante diez años.
Frente al enorme espejo del lujoso hotel de Milán, observó su reflejo. El vestido blanco, confeccionado a mano por uno de los diseñadores más famosos de Italia, parecía sacado de un cuento de hadas. Sin embargo, para ella, el verdadero lujo no era el vestido ni las joyas que llevaba puestas.
Era Leonardo.
Sonrió mientras acariciaba con delicadeza su vientre.
Todavía era muy pronto para que alguien notara su embarazo. Apenas tenía ocho semanas, pero ya había elegido el momento perfecto para darle la noticia.
Después de la ceremonia.
Quería ver la emoción en el rostro del hombre que había estado a su lado durante una década.
—Hoy vas a recibir la mejor noticia de tu vida... —susurró con una sonrisa llena de ilusión.
Sobre el tocador descansaba una pequeña caja envuelta con un moño azul.
Dentro había un diminuto par de escarpines blancos y una ecografía.
Su regalo para Leonardo.
Su futuro.
O al menos eso creía.
---
Diez años antes, Leonardo De Santis no era el hombre más poderoso de la mafia italiana.
Era un joven ambicioso que apenas tenía un pequeño grupo de hombres fieles y demasiados enemigos.
Todos le dieron la espalda.
Todos, excepto Aurora.
Ella dejó una vida cómoda para acompañarlo.
Trabajó cuando el dinero no alcanzaba.
Lo cuidó cuando regresaba herido.
Vendió sus joyas para ayudarlo a pagar deudas.
Lo sostuvo cada vez que pensó en rendirse.
Nunca le importó el dinero.
Solo lo amaba.
Y cuando Leonardo comenzó a conquistar territorio tras territorio, siempre repetía la misma promesa.
—Cuando llegue a la cima, te convertirás en mi esposa.
Aurora creyó cada una de sus palabras.
Jamás imaginó que el poder pudiera cambiar tanto a una persona.
---
El enorme salón ya estaba lleno de invitados.
Las familias más importantes de la mafia italiana habían llegado para presenciar el acontecimiento del año.
Todos querían conocer a la mujer que se convertiría en la esposa del temido Rey de la Mafia.
Aurora respiró profundamente antes de salir de la habitación.
Pero, justo cuando estaba por abrir la puerta, alguien golpeó.
—Adelante.
La puerta se abrió lentamente.
Leonardo entró.
Vestía un impecable traje negro.
Su expresión, sin embargo, era completamente distinta a la que ella esperaba.
No había emoción.
No había felicidad.
Solo frialdad.
Aurora sonrió.
—Pensé que daba mala suerte que el novio viera a la novia antes de la boda.
Leonardo no respondió.
Ella sintió un extraño nudo en el estómago.
—¿Pasa algo?
Él respiró hondo.
—Necesitamos hablar.
La sonrisa desapareció del rostro de Aurora.
Aquellas tres palabras hicieron que el aire se volviera pesado.
Algo estaba mal.
Muy mal.
Leonardo dio un paso al costado.
Entonces una mujer entró en la habitación.
Era alta, rubia, elegante y llevaba un vestido blanco tan llamativo como el de Aurora.
La desconocida sonrió con superioridad.
Aurora la miró confundida.
—¿Quién es ella?
Leonardo sostuvo la mano de la mujer.
—Se llama Victoria Romano.
Aurora sintió que el corazón dejaba de latir por un instante.
—¿Por qué está vestida de novia?
Leonardo la observó directamente a los ojos.
—Porque ella será mi esposa.
El mundo de Aurora se hizo pedazos.
—¿Qué... acabás de decir?
—Durante estos últimos seis meses conocí a Victoria.
Aurora negó lentamente.
—No... eso no puede ser.
—Me enamoré de ella.
Las lágrimas comenzaron a llenar sus ojos.
—Leonardo... llevamos diez años juntos...
Él permaneció en silencio.
Como si esos diez años no significaran absolutamente nada.
Aurora dio un paso hacia él.
—¿Y nuestra boda?
Leonardo respondió con una tranquilidad que la destruyó por dentro.
—La boda sigue.
Ella sintió renacer una pequeña esperanza.
Hasta que él terminó la frase.
—Pero la novia será Victoria.
El ramo cayó de sus manos.
Las rosas blancas quedaron esparcidas por el suelo.
Aurora ya no escuchaba nada.
Solo sentía cómo su corazón se rompía en mil pedazos.
Y lo peor...
Era que Leonardo todavía no sabía que acababa de abandonar a la mujer que llevaba a su hijo en el vientre.
Continuará...
El silencio se apoderó de la habitación.
Aurora seguía inmóvil, incapaz de apartar la mirada de Leonardo. Durante diez años había imaginado ese momento cientos de veces, pero nunca de esa manera.
Esperó que él sonriera y dijera que todo era una broma.
Esperó despertar de aquella pesadilla.
Pero nada ocurrió.
Victoria se acercó a Leonardo y entrelazó su brazo con el de él.
—¿No vas a decirle toda la verdad? —preguntó con una sonrisa arrogante.
Leonardo suspiró.
—Ya no tiene sentido ocultarlo.
Aurora sintió que el pecho le ardía.
—¿Ocultar qué?
—Hace seis meses que Victoria y yo estamos juntos.
Las piernas le temblaron.
Seis meses.
Seis meses organizando una boda.
Seis meses probándose vestidos.
Seis meses soñando con formar una familia.
Y durante esos mismos seis meses, el hombre al que amaba compartía su vida con otra mujer.
—¿Mientras elegíamos las flores... estabas con ella?
Leonardo bajó la mirada apenas un segundo.
—Sí.
—¿Mientras elegíamos nuestra casa?
—Sí.
—¿Mientras me abrazabas todas las noches?
Él guardó silencio.
Ese silencio fue la respuesta más cruel.
Las lágrimas comenzaron a caer por el rostro de Aurora.
—¿En qué momento dejaste de amarme?
Leonardo respondió con una frialdad que jamás había mostrado.
—El poder cambia a las personas.
Entendí que necesitaba una mujer que estuviera a mi altura.
Las palabras atravesaron el corazón de Aurora como un cuchillo.
—¿Y yo no estoy a tu altura?
Victoria soltó una pequeña risa.
—Seamos sinceros, Aurora. Leonardo ya no es un hombre cualquiera. Ahora necesita una reina... no una mujer común.
Aurora apretó los puños.
Si ellas supieran la verdad...
Si supieran quién era realmente...
Pero recordó la promesa que le había hecho a su padre diez años atrás.
Jamás utilizaría el apellido Moretti para conseguir poder.
Había querido que Leonardo la amara por quien era, no por el nombre de su familia.
Y ahora entendía que había entregado todo por alguien que nunca la valoró.
Leonardo dio un paso hacia ella.
—Voy a hacerme cargo de vos económicamente.
Nunca te va a faltar nada.
Podés vivir en una de mis propiedades.
Aurora levantó lentamente la cabeza.
No podía creer lo que estaba escuchando.
—¿Querés convertirme en tu amante después de reemplazarme en nuestra propia boda?
Leonardo no respondió.
Pero su silencio volvió a decirlo todo.
Aurora sintió que algo dentro de ella moría para siempre.
Ya no era solo el amor.
Era la mujer inocente que había confiado ciegamente en él.
Respiró hondo, se quitó lentamente el anillo de compromiso y lo dejó sobre la mesa.
—Quedate con él.
Su voz era tranquila.
Demasiado tranquila.
—Porque el hombre que me lo dio... dejó de existir hace mucho tiempo.
Sin mirar atrás, tomó la pequeña caja donde estaba la ecografía de su bebé.
Ese regalo ya nunca sería entregado.
Abrió la puerta de la habitación y comenzó a caminar.
Cada paso dolía.
Pero no derramó una sola lágrima más.
No delante de ellos.
Mientras se alejaba, Leonardo sintió una extraña opresión en el pecho.
Era la primera vez en diez años que veía a Aurora irse sin intentar detenerla.
Y, por alguna razón que no podía explicar...
Tuvo la sensación de que acababa de perder algo que jamás volvería a recuperar.
Continuará...
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