...Narra Marcela....
Mi vida siempre había sido perfecta entre comillas. Un matrimonio de más de 38 años, con un hombre con una carrera empresarial envidiable.
Dos hijos, a los cuales amaba intensamente y tres nietos, a los que amo con todo mi corazón.
Mi mundo de Hadas se desvaneció de la noche a la mañana, la venda que cubría mis ojos se cayó de la manera más cruel que pueda existir.
Descubrí a mi esposo y a la esposa de mi hijo haciendo el amor en su oficina.
Todo lo que un día pensé perfecto, era solo una mentira. Una maldita mentira que me engañó por años y me destruyó solo un momento.
Me callé por mucho tiempo, para no lastimar a mi hijo. Cuando no puede más me convertí en la Villana de la historia, y solo por revelar la verdad.
Bueno, esta es mi historia, una historia llena de dolor y amargura.
Todo comenzó hace un par de meses.
...****** Meses antes **********...
Como cada mañana, me despertó antes que mi esposo. Me daba un baño y me arreglaba perfecto, para siempre lucir impecable delante de él.
A "Rafael" nunca le gustó verme desarreglada o recién levantada. Los primeros meses de casados era él quien se levantaba temblando, antes de que pudiera abrir los ojos, se iba, y por la noche al regresar yo tenía que lucir hermosa.
Mi rostro siempre tenía que verse perfecto, usando miles de cremas y maquillaje para cubrir las imperfecciones de mi piel y no hacerlo enojar.
Cuando hacíamos el amor, era con las luces apagadas. A Rafael le molestaba ver las cicatrices que tenía en mi cuerpo por algunas caídas cuando era pequeña.
Cuando quede embarazada de mi primer hijo, los primeros meses fueron de alegría, pero como iban pasando los meses, él se alejó de mí.
Me ofrecía, pero enseguida me pedía desculpas. Conocía su temperamento y estaba acostumbrada a su manera de ser.
Me regalaba flores y joyas, me decía que me amaba. Me daba un beso antes de acostarse. Al estar en la cama, su humor cambiaba conmigo, me ignoraba y dormía sin darme mucha importancia.
Cuando Mario nació, Rafael se volvió extremadamente distante conmigo. Cansada de aquella situación, hablé con mi madre para pedirle que me ayudara a divorciarme de él.
Ella me dijo que no, que era etapas de un matrimonio, que lo mejor que podía hacer era acostumbrarme a esa actitud de mi esposo.
No tuve apoyó de nadie, seguí casada hasta que Mario tuvo dos años. Harta de soportar aquella actitud, le pedí el divorcio.
Rafael no me dirigió la palabra por meses. Nuestra casa era un campo de batalla, él se mudó a otra habitación.
Luego, de varias semanas, Rafael volvió hacer el mismo hombre que era antes. Me hablaba con amor y respecto, me consentía en todo.
Nuestro matrimonio estaba en su mejor etapa. Durante muchos años, fue así, hasta hace unos meses que ni hijo Mario se mudó a nuestra mansión con su esposa y su hijo Armando.
______ ¿Ya terminaste de arreglar mis cosas?
Volví a la realidad al escuchar a mi esposo. Rafael acaba de terminar de darse una ducha. Todo en él a cambiado desde la llegada de Mario a esta casa, se ha puesto hacer ejercicio y hasta se ha hecho arreglitos estéticos, para verse mucho más joven.
______ Hola, amor. Ya tengo listo todo lo que usaras para ir a la empresa.
______ El traje que vas a llevar hoy a la empresa es el gris, tu corbata, y el reloj.
Forcé una sonrisa, mientras le decía a Rafael todo lo que había hecho por él. Esperaba un gracias de su parte, pero, como siempre me ignoró y recogió sus cosas para cambiarse e irse de la mansión.
______ Amor, quisiera ir a ver a mi hija a los Ángeles, extraño a mis nietos y me gustaría pasar unos días con ellos.
Bajé la cabeza, mientras le decía a Rafael lo que deseaba. Él se mantuvo callado por mucho tiempo, se vistió y luego sale de la habitación.
Antes de cerrar la puerta detrás de él, Rafael me dice.
______ Marcela, no irás a ninguna parte si yo no te doy permiso. Soy tu esposo, el dueño de tu vida.
Aquellas palabras fueron como dagas clavadas en mi corazón. Delante de todos, Rafael era un hombre sumamente amoroso conmigo, me consentia en todo, y me trataba como a una Reina.
Pero, al interior de nuestra habitación. Era una sirvienta más para él. Nunca en todo nuestro matrimonio me había golpeado físicamente, así que nunca tuve pruebas de su maltrato.
Se cierra la puerta, y las lágrimas caen de mis ojos, el dolor dentro de mi pecho cada segundo se hace más insoportable.
El tempo pasó, mis ojos, se hincharon de tanto llorar. Me di un baño. No importa cuentas cremas usé, las arrugas en mi rostro son cada vez más visibles.
Me estaba volviendo vieja, en poco tiempo, ya no seré nada para Rafael.
Volví a romper en llanto por mucho tiempo. Me sentía inferior a él, como si no valiera nada.
Por la noche, me maquillé demasiado para borrar las imperfecciones de mi rostro, recogí mi cabello, y usé el vestido más caro y bonito que tenía en mi closet.
Baje al comedor para verificar que todo lo de la cena estuviera listo. Para mi sorpresa, mi nuera ya estaba haciendo ese trabajo.
Desde que llegó a esta casa, tomó un lugar que no le correspondía. Aquí yo soy la señora y ella solo una invitada.
Una intrusa que se cree con derechos.
_____ Suegrita, pensé que no iba a bajar. Como todo el día se la pasó encerrada en su habitación.
Argelia, usaba un vestido de cuero ajustado a su cuerpo, su cabello rubio caía por sus hombros, y sus labios tenían un color rojo intenso.
Pasé a un lado de ella, observando con disgusto los platillos. Volteo a ver a la cocinera, todos en esa casa sabían que no como cerdo y que soy alérgica a las nueces.
Me sentí furiosa, indignada con la actitud de la cocinera. Llevaba años trabajando para mí. Era imperdonable lo que había hecho.
_______ Creo que le está dando mucha importancia algo que no lo tiene. _____ Mencionó en voz muy baja, Argelia.
La ignore poniendo toda mi atención en la cocinera que lleva una vida trabajando para mí.
_____ ¡Sabes que no me gusta el cerdo y soy alérgica a las nueces!
________ ¡¿Por qué has preparado una cena como esta?!
_______ Lo siento, señora, pero, la señora. _____ Antes de que la cocinera terminara de hablar, mi nuera lo hace.
______ Suegra, no es para tanto. Mario quería lomo de cerdo en salsa de ciruela, yo di la orden de que lo prepararán.
_______ Ya sabe que sin una deliciosa ensalada de nueces, no sabe igual el lomo de Cerdo.
Volteó enfadada a ver a Argelia, apreté los puños de mis manos para controlar el deseo de gritarle, solo dije en voz intermedia.
______ ¡¿Argelia, quien te has creído para venir a dar órdenes a mi casa?!
______ Te recuerdo que aquí yo soy la dueña. La única queda órdenes. Soy la señora... ¿Quedó claro?
Ella me ve y no dice nada. Pero, con la pura expresión en su rostro logró adivinar lo que pensando.
_______ Creí que estaría de acuerdo, Mario es su hijo, y debería consentir de vez en cuando y no ser tan egoísta.
En ese momento entró mi hijo.
_______ ¿Qué sucede aquí? Sus gritos se escuchan hasta allá fuera.
Argelia se acerca a mi hijo, finge tristeza y se abraza a su pequeño. Todo al interior de la cocina se volvió extremadamente tenso. Sabía cuanto Mario ama a su esposa, pero, esta vez no iba a permitir que ella pasé sobre mi autoridad.
________ Tu madre me humilló solo porque me tomé el atrevimiento de pedir que te preparen tu platillo favorito.
Argelia comenzó a llorar, haciéndome ver como la Villana del cuento. Cuando la única víctima aquí soy yo.
_______ Me digo que no es mi casa, que ella es señora y me dio entender que tú y yo solo somos unos arrimados.
Mis labios se abren con incredulidad.
_______ ¡Eres la mujer más cruel que conocido! ¿Cómo puedes decirle esas palabras a mi esposa, la madre de tus dos nietos?
_______ ¡Mario te prohíbo que le hables así a tu madre!
Todos los presentes quedamos atónitos con las palabras de Rafael. Ni yo me había esperado que él se pusiera de mi lado.
_____ Señor Rafael, ella tiene la culpa. _____ Argelia intenta volver a ensuciar mi nombre, culpándome de algo que ella tiene la culpa.
_______ Silencio... Ella es mi esposa, la madre de mis dos hijos, la señora de esta casa. Tú solo eres una invitada a esta casa.
Por primera vez en muchos años me sentí inmensamente feliz de que mi esposo me de lugar que me corresponde en esta casa.
Argelia arde de coraje, lo veo en sus mejillas rojas y en como aprieta los labios para contener su coraje.
______ Ya que las cosas van a hacer así, mañana mismo Argelia y yo buscaremos un departamento donde mudarnos. No podemos seguir bajo las ordenes de una mujer tan cruel como mi madre.
No logro contener más mi coraje. Me sentí valiente al tener el respaldo de Rafael, me acerqué a Mario y le doy una bofetada.
_______ ¡Soy tu madre y me respetas!
Enojado, Mario tomó la mano de su esposa y sale de la cocina. La cocinera que se había mantenido callada, sale detrás de ellos.
Me quedé sola con Rafael, creí que de nuevo se iba a poner en mi contra, pero, para mi sorpresa, él me abraza y me da u beso en los labios.
Volví a caer en su trampa, me volvía a hacer sentir importante. Me abracé con fuerzas a él, sin decir nada.
Más tarde, salimos a un restaurante en el centro de la ciudad. Era un lugar muy hermoso.
Desde hace muchos años que no salíamos de la mansión y teníamos una cena tan romántica.
______ Te gusta. _____ Rafael toma una flor del centro de la mesa y me la da.
Me sentí como una adolescente en su primera cita. Mis mejillas se volvieron rojas y bajé la mirada.
Rafael pidió mi platillo preferido. Esa noche sin duda fue de la mejor para mí. Al volver a la mansión y entrar a nuestra habitación, Rafael me besa con tanta Pasión, como nunca lo había hecho.
Hicimos el amor de una manera en la que jamás lo habíamos hecho. Nos entregamos a la pasión y a la lujuria.
Al día siguiente al despertar, Rafael ya no estaba, pero la sonrisa entre mis labios era muy difícil de borrar.
..."Fue tan hermosa la noche"...
Me levanté de mi cama, sintiendo incomodidad en medio de mis piernas. Llevaba muchos años que no había vuelto hacer el amor con mi esposo.
Tomé la bata blanca a lado de mi cama y fui al baño. Podía cantar y bailar, como la mujer más tanta y enamorada.
Cuando Rafael salió de nuestra habitación, la expresión en su rostro era muy distinta a la mía. Para él, fue la peor experiencia de su vida.
Al bajar las escaleras se encontró con Argelia, la cual todavía seguía furiosa por lo que sucedió anoche.
Sin poder controlar su rabia, le suelta una bofetada.
______ ¡¿Cómo pudiste poner a esa mujer por encima de mí?!
Rafael nunca iba a permitir que una mujer como ella le pusiera una mano encima. Sin pensarlo me devolvió la bofetada, abriéndole el labio inferior.
Gotas de sangre salieron del labio de Argelia, ella no podía creer lo que Rafael había hecho.
______ En tu maldita vida me vuelvas a poner una mano encima, lo entiendes.
Rafael pasó a un lado de ella, la ignora y sale de la mansión. Aquella acción por parte de Rafael enoja demasiado.
Al medio día, bajé almorzar, me veía inmensamente feliz y eso le molestaba mucho a Argelia, tanto así, que puso nueces en polvo en el césped del jardín.
Comencé a estornudar y mi cuerpo reaccionó de una manera agresiva. En poco tiempo estaba hinchada y me costaba respirar.
Fui internada de emergencia en un hospital privado, amigo de Rafael.
Mi situación era muy grave, pude haber muerto si no me hubieran atendido de inmediato.
Estuve inconsciente por más de una semana. Nunca en toda mi vida me había puesto tan grave con la alergia.
Al despertar, me encontré con Argelia, ella era la encargada de cuidarme. Veía el celular y no se dio cuenta de que ya había despertado, hasta que me queje porque una de las agujas se clavó más en mi brazo.
Dejó el celular encima del sofá y se pone de pie. Da unos pasos hacia la cama, y sentí un inmenso miedo.
_______ ¡Señora Marcela; creamos que iba a morir!
Me abraza sin darme tiempo de reaccionar. Con su mano arrancó el oxígeno de mi nariz. Todavía no estaba completamente bien, y el aire comenzó hacerme falta.
Mi rostro se puso amarillo, para después tomar un color morado...
_____ ¡Lo siento! ¡Lo siento!
Se disculpó hipócritamente, se aleja de mí y llama a una de las enfermeras.
Por suerte, la chica reaccionó rápidamente y pude volver a respirar con tranquilidad.
______ Lo siento, me dejé llevar por la emoción de verla despierta. No me di cuenta y jale sin querer el Oxígeno. _____ Argelia se disculpó fingiendo ser inocente.
______ Señora, le pido que tenga más cuidado en el momento de abrazar a la señora. Todavía no se encuentra bien y debe estar tranquila.
_____ Lo siento. _____ Volvió a repetir en un tono más frío.
________ No fue mi intención jalar ese pequeño tubo, ¿cómo iba a saber yo que servía para respirar? ____ Agregó cortante.
Deseaba sacar a patadas a Argelia de la habitación, sin embargo, no tenía las fuerzas suficientes.
Cada vez que me enojo, el aire se escapa y me cuesta respirar. Eso solamente me perjudica a mí.
Argelia me ve por encima del hombro de la enfermera. Su mirada mostraba una extraña sonrisa, aunque en sus labios no lo hicieran.
______ Nos vemos señora Marcela. Se porta bien, no vaya a hacerle infiel al señor Rafael con uno de los enfermeros, ya ve que a usted le gustan los chicos jóvenes.
_______ ¿O, ya se olvidó de porque está aquí? Su amante le dio por error nueces sin saber que usted era alérgica.
La enfermera voltea a verme, como si creyera en las mentiras de Argelia.
Al no poder defenderme, quedé como una cualquiera que le pone los cuernos a mi esposo con hombres más jóvenes.
No podía creer cuanta maldad tiene Argelia. El odio que siente por mí es demasiado, y eso que yo no hecho nada para que me Odie.
Desde que se casó con mi hijo, la he tratado con mucho respecto. Aunque a decir verdad, nunca estuve de acuerdo con su boda, pero, jamás interviene en su decisión.
Mario era un hombre adulto, el cual, podía tomar sus propias decisiones. Tampoco me quería ver como la villana del cuento y meterme en su relación.
Quería ser una suegra respetuosa, y no meterme en las relaciones de mis hijos.
Pasaron unos días.
Durante todo el tiempo que estuve internada en el hospital, Rafael no fue a verme. El día en que me dieron de alta, el chofer de Rafael fue a recogerme.
______ Señora, seré yo quien la lleve de vuelta a la mansión.
Sentí un vació enorme dentro de mi corazón. Me sentía muy mal de que mi esposo ni siquiera se hubiera dignado a ir a verme y mucho menos a recogerme.
______ La maleta que trajo Mario hace dos días está ahí. ____ Señale el equipaje sobre el sillón.
Durante la estancia en el hospital, tristemente me di cuenta de que estaba sola. No importa cuanto ame a mis dos hijos, nadie se preocupaba por mí.
Rafael solo me demostraba amor cuando le convenía, pero en los momentos difíciles, era un cero a la izquierda para él.
Enviaba a sus empleados pensando que con eso solucionaba las cosas. Para él esa era su manera de demostrarme que era importante.
Después de que el chofer toma el equipaje, salimos del hospital. Al llegar a la mansión, ni siquiera fui recibida por nadie, solo por mi pequeño nieto, que al verme, corrió feliz a abrazarme.
_______ ¡Abuela! ¡Abuela!
______ Mi niño hermoso, ¿no hay nadie en la casa?
______ Mamá está adentro, papá salió temprano, y el abuelo estaba en su despacho. ____ Me contesta con inocencia.
Volteó a ver hacia la ventana del despacho de Rafael, al dar hacia el jardín, siempre tenía las cortinas abiertas, pero esta mañana, las tenía cerradas, cubriendo todo espacio de la ventana.
_____ Abuela, mami dijo que estabas enferma.
Solté un profundo suspiro, y dibujé una leve sonrisa entre mis labios.
______ Ya estoy mejor, solo necesito descansar un poco y volveré hacer la misma de antes.
Acaricio la mejilla de mi nieto y caminé a la entrada. La puerta se abrió por dentro, como si todo el tiempo la empleada me hubiera estado cuidando.
______ Buenos días, señora, me alegra tenerla aquí. Le ayudaré a ir a su recámara.
______ ¿Rafael esta aquí? _____ pregunté mirando hacia el despacho.
Mi nieto me había comentado que estaba aquí, quería verlo, pedirle una explicación de porque no fue a verme ni una sola vez.
Nerviosa, la empleada respondió.
______ No, el señor salió a la empresa por la mañana.
Me extrañe al escuchar eso, así que pregunté por Argelia.
_______ ¿Mi nuera y mi hijo están en casa?
_______ Mmmm... ____ La empleada se pone todavía más nerviosa y tarda en contestar.
_______ El señor Mario salió muy temprano, y la señora Argelia está ocupada en el despacho.
______ ¿En el despacho de Rafael? _____ Eso no me gustó nada, Rafael tenía prohibido que alguien ajeno a él entre a su despacho si él no está.
Dio algunos pasos adelante, me acerqué tanto al despacho que escuché ruidos extraños venir de adentro.
Eran gemidos de mujer... De inmediato me negué a la idea de que Rafael y Argelia fueran amantes.
Mario era su hijo, él podía ser muy cruel conmigo, pero, ¿con su hijo? Seguí avanzando, cuando más me acerqué a la puerta, me asusta la voz de Mario.
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