NovelToon NovelToon

El Mafioso Se Robó A La Novia

capítulo 1

Era el día de mi boda, está muy feliz caminando hacia el altar sin imaginar lo que sucedería después

* Mireya 27 años hija de empresarios prometida de Lucas*

Camine feliz hasta el altar y no podía creer que estaba enfrente de quién es el amor de mí, vida, con el hombre que pensaba pasar hasta el último día de mí, vida,

—¡estás hermosa!—susurro, él me miraba con tanto amor y tanto anhelo,

*Lucas el prometido de Mireya tiene 34 años de edad y es dueño de una empresa exitosa*

—tú también, te ves increíble— dije emocionada casi no logro contener las lágrimas,

Hasta que las puertas sé la iglesia sé abrieron de repente de par a par y entonces lo vi, mmiexnovio de cuando Era niña solíamos ser amigos de muy pequeños, pero nos enamoramos y fuimos algo más al ser adolescentes no podía creer que estuviera viniendo hacía con unos hombres no entendía que estaba sucediendo,

— nos vamos— dijo Caesar con esa voz que se me hacía inolvidable,

*Caesar jefe de la mafia 35 años de edad y exnovio de Mireya*

—¿acaso te volviste loco?— grito Mireya en su confusión, no entendía que era lo que quería ellos se habían dejado de hablar hace mucho tiempo y no se volvieron a contactar,

Él no se inmutó en nada solo se siguió acercando a Mireya,

— te dije que nos vamos— volvió a repetir una vez más,

—¿no te das cuenta de que estás interrumpiendo mí, boda?—grito enojada y estupefacta, — no me voy a ir a ningún lado,

Mireya comenzó a gritar por la seguridad del lugar, pero sin decir nada más él la tomó y la cargo en sus hombros,

—¡suéltame maldito!— ella patalea y grita, pero él no se inmuta—te dije me que bajes, ahora mismo,

*Caesar robándose a Mireya*

Pero sus gritos fueron en vano, el la subió en la limusina,

* la limusina que los estaba esperando*

Mireya se cansa de gritar y patalear, ya que sabe que es inútil y estaba enojada por su prometido no hizo nada por ayudarla y los invitados de la boda tampoco, ella sentía una mezcla de odio resignación y triste, se suponía que iba a hacer el día más importante de su vida con su esposo y ahora está siendo secuestrada por su es novio de la adolescencia no entendía porque, él había vuelto de la nada para arruinar su vida,

—¡te odio Bastardo!— le dijo con una mirada de fiera, ella se cruza de brazos resignada, ya que nada podía hacer,

— yo te amo mí, princesa— dijo tomando su mano y besándola,

Mireya quedó atónita por esa frase, ¿por qué estaba haciendo todo esto?, no entendía cuál era la razón solo quería que dejara de jugar y la dejara ir,

—¿a dónde me llevas?— pregunto Mireya,

— vamos a nuestro hogar mí, reina, yo mismo diseñe nuestro nido de amor— respondió acariciando su cabello,

Ella enoja le quita la mano, suspiro por qué sabía que no importa que diga el no iba a detenerse siempre fue así, cuando quiere algo hace Hastaa lo imposible por tenerlo sin importar que,

capitulo 2

*la mansión de Caesar*

Llegamos a su mansión y a pesar de que me negué a bajar de la limusina el de todas formas me obligó y me cargo en sus brazos llevándome hasta una habitación,

—¿cuándo vas a terminar con esto Caesar?— pregunto furiosa, había arruinado mi día, y no cualquier día, el día de mi boda,

—cuando te calmes hablaremos— respondió Caesar acomodándose la corbata esto hace enojar aún más a Mireya que estaba aún vestida de novia,

Ella agarra le arroja un florero que había en la habitación, pero no le pega, esto no provoca ninguna reacción en Caesar y hace poner más nerviosa a Mireya que el tome todo esto tan tranquilo el simplemente apareció y se la llevó así como si nada delante de todo el mundo incluso su prometido a Mireya le preocupa lo que pueda estar pensando su prometido, no quiere que piense que lo estaba engañando para Mireya todo esto era un jodido desastre,

A las horas una sirvienta de Caesar le lleva la comida y un hermoso vestido con zapatos y accesorios muy bonitos

*La ropa que Caesar compro para Mireya*

Mireya agarra el plato de comida y la arroja al suelo enojada, no podía pensar en comer la angustia la consumía, y por más que pensaba porque Caesar estaba haciendo esto no lograba entender,

A las horas Caesar entra a la habitación y Mireya seguía llorando cuando lo ve entrar ella mira hacia otro lado evitando ver su rostro,

—¡no te acerques a mí!—le advirtió a Caesar, ella no lo quería cerca estaba tan enojada que era capaz de golpearlo con la lámpara,

—entiendo tú enojo, si quieres seguir insultandome adelante puedo soportar lo que sea mientras estés a mí lado— respondió Caesar,

Esas palabras dejaron un poco en desconcierto, esa actitud tan repentina, ellos habían terminado hace años y ella nunca volvió a saber de él, su corazón se hizo pedazos cuando la dejó, ya que él fue su primer beso, el primero en todo ella supo lo que era el amor estando a su lado, pero todo eso se había acabado y cuando por fin puedo superar aparece de la nada e irrumpe en su vida, haciendo y deshaciendo a su antojo,

—¿cuándo me dejarás ir?— pregunto Mireya con lágrimas en los ojos,

— nunca voy a dejarte ir, ¿cómo podría si eres la mujer de mi vida?— respondió con calidez pero no hablando el corazón de Mireya,

—ya me dejaste ir, creo que se te olvidó que me abandonaste una vez, ¿tienes idea siquiera de todo lo que sufrí?, — dijo apretando su puño con dolor,

Mireya sufrió mucho la ruptura con Caesar, el simplemente se fue de un día para otro y no le dio una razón, simplemente desapareció sin dar explicaciones, Mireya se sintió abandonada y aunque lo espero y lo busco por algunos años luego se decidió seguir adelante ya no me interesaba lo que Caesar tenía para decir eso no iba que quitarle todo el dolor había dejado su partida en su corazón,

—sé que te rompí el corazón, pero tenía mis razones te juro que nunca te olvidé ni por un instante— dijo Caesar levantando su mano para intentar acariciar su mejilla, pero Mireya corrió su rostro,

—no me importan tus razones Caesar, ya seguí con mi vida y encontré a un hombre que de verdad me ama— respondió,

—¿si te ama tanto porque no hizo cuando te tome en mis brazos y te lleve conmigo?, — dijo Caesar, no tenía las intenciones, pero esas palabras se clavaron como un puñal en el corazón de Mireya,

—¡vete a la mierda maldito infeliz!— grito tenía sus manos temblando quería abofetearlo, pero no era capaz de hacerlo por más enojada que estuviera,

Además, tenía razón, su prometido había visto como Caesar se la llevaba en sus brazos y no intento hacer nada al respecto, ¿era tan cobarde o simplemente miedoso?, para Mireya era tan abrumador,

—lo siento, — dijo Caesar pasando sus manos por su cabello, — no quería herirte solo quiero enmendar las cosas sé que hice muchas cosas mal, pero no borran mi amor por ti, solo quiero que me des una oportunidad,

—no, no voy a darte una oportunidad Caesar déjame ir— respondió Mireya,

— ya te lo dije, nunca voy a dejarte ir así deba encadenarte a mí, no voy a volver a estar sin ti nunca más— el llamo a la sirvienta para que limpie los restos del plato roto no quería que Mireya se lastimara,

Mireya iba hacer otra rabieta pero sabía que era inútil Caesar era tan cabeza dura como ella y sabía que cuando se le metía algo en la cebeza nadie le haría cambiar de opinión,

capitulo 3

Caesar se quedó en silencio tratando de encontrar las palabras adecuadas, sabía que si decía toda la verdad lastimaría a Mireya y verla así le duele mucho,

—¿no puedes solo confiar en mí?— le pregunto resignado, le dolía que Mireya no confíe en el,

Mireya lo ignora, no quería hablar con el ella estaba convencida de que hizo todo esto para arruinar su felicidad,

—no, no confío en ti, no podría confiar en alguien que me abandono como si nada no se que buscas ahora, pero déjame en paz— insistió Mireya,

En todo momento evitó hacer contacto visual con él,

*Caesar levanta su rostro*

Caesar levanto suavemente su rostro que a simple vista se veía afligido, triste y cansado,

En su corazón Mireya sentía que Caesar por alguna razón se estaba vengando de ella, ¿por qué?, solo podía preguntarse en su mente ella lo había esperado y él simplemente desapareció cuando decidió seguir adelante él simplemente volvió para arruinar todo tan fácilmente,

—te amo, te amé y siempre voy a amarte fuiste y siempre serás mi primer y único amor Mireya— le susurro en el oído,

Ella le quitó su mano está negada a seguir estando a su lado, ella quiere recuperar la vida que perdió por culpa de Caesar,

— eso fue hace tiempo quedó en el pasado por favor superarlo, ahora mi corazón le pertenece a alguien más, — respondió Mireya,

Al escuchar esas palabras Caesar no puede evitar reírse, y pasarse la mano por la cabeza nervioso y ansioso,

—¿crees que ese hombre en verdad te ama?—le pregunto Caesar a Mireya, él sabía cosas que ella no,

—nos íbamos a casar por supuesto que me ama, ¿qué tratas de insinuar?—le pregunto enojada,

Caesar se levanta y suspira, no sabía cómo decir lo que estaba pensando sin lastimar sus sentimientos, el no quería que su mundo se derrumbara aún más, Mireya estaba afligida por todo lo que estaba pasando y debido a eso no quería comer o dormí tenía miedo de que todo esto empeore una vez que descubra la verdad, tenía que ser cuidadoso con sus palabras y con la forma en la que le iría dando la información,

—solo quédate conmigo, quiero que estés a salvo realmente quiero protegerte— insistió Caesar,

—¿de que?—insistió Mireya,

—vamos piensa un poco, solo un crees que si tú estás a mí lado realmente dejaría que alguien venga y te robe como si no me importaras, — él miro fijo sus ojos intentando que entienda lo que quiere decir,

Mireya se quedó callada, en parte tenía razón eso era algo que no entendía ese día de la boda había seguridad en el lugar, y su prometido solo dejo que Caesar se la llevara así como si nada eso era algo que Mireya no entendía, ¿por qué no lo evitó?, le dolía el saber que no la defendió y ahora quedan espacios para la duda,

—él me ama, estoy muy segura de eso y no vas a hacerme cambiar de opinión no me importa lo que digas, por más que quieras ponerme en su contra no vas a lograrlo yo lo amo supérame— respondió Mireya,

—bien, si es lo que quieres creer está bien mientras te quedes a mi lado no me importa lo que pienses incluso si llegas a odiarme puedo soportarlo mientras estés conmigo, — dijo Caesar,

— come, mañana vendrá tu madre a verte y no quiero que te vea así supongo que tú tampoco quieres eso así que come y descansa bien por favor— dijo Caesa,

El tenía muchas ganas de abrazarla y undirla en su pecho pero debía guardarse todo ese sentimiento, no era el momento adecuado, debía darle espacio y entender que para Mireya es difícil entender todo lo que estaba pasando,

Download MangaToon APP on App Store and Google Play

novel PDF download
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play